Falsas amenazas de bomba: el impacto real de una llamada que puede costar millones
En pocos días, dos episodios en San Francisco obligaron a activar protocolos policiales. Aunque en ambos casos se descartó la presencia de explosivos, la Policía detuvo a un hombre tras identificar el origen de los llamados. “Una falsa amenaza puede terminar en diez años de cárcel”, advirtió un comisario.
