Gastronomía
De las cenizas a la parrilla encendida: Mauricio Álvarez volvió al festival con más fuerza
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Las filas frente a su stand hablan por sí solas. En la Buena arrancó la noche con el fuego prendido y el clásico sándwich de vacío saliendo sin descanso. Hace apenas un mes, un voraz incendio destruyó su local. Hoy, lo encuentra de pie, trabajando y agradecido por el acompañamiento de la gente.
Las filas frente a su stand lo dicen todo. En el 23° Festival del Humor, la Buena Mesa y la Canción, Mauricio Álvarez comenzó la noche de forma muy intensa, con el fuego encendido y el famoso sándwich de vacío saliendo sin pausa. Un voraz incendio en enero destruyó su local, hoy, un mes después lo encuentra trabajando, emocionado y agradecido por el acompañamiento de la gente.
Aquel lunes, su día de descanso, comenzó con un golpe inesperado y devastador para Burgers Mach. Cuando llegó al local, el panorama fue estremecedor: las llamas habían arrasado con todo, especialmente con la cocina y las maquinarias.
Hoy, en el predio de la Sociedad Rural, esa convicción de volver a empezar se traduce en resultados. “Gracias a Dios, ya estamos acostumbrados a esto, a este tipo de festivales. Muchísimas gracias a toda la gente que nos elige, porque las expectativas eran buenas y creo que las estamos cumpliendo”, expresó Mauricio a LA VOZ DE SAN JUSTO, mientras las filas avanzaban frente al stand.
El incendio sigue siendo una herida reciente, pero también un motor. “Queríamos esto, trabajar, es lo que necesitábamos, levantarnos con la parrilla prendida, trabajando y trabajando. La gente nos ayuda, mucha gente de afuera que se enteró del incendio también ha venido a comprarnos comida, y gente nueva probando lo que es el sándwich de vacío y todas las clases de hamburguesas que trajimos este año”, contó.
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El apoyo, asegura, fue total. “Todo su apoyo moral, que es lo que más nos gusta, lo que más necesitamos. La palabra de aliento, tantos amigos como conocidos, como clientes. Eso nos llena de orgullo y nos da muchísimas ganas de trabajar”, agregó.
Mauricio también valoró el espacio del festival. “Hemos hecho un stand acorde a lo que es el festival, porque creo que es el festival más importante de la ciudad, al cual todos tenemos que meterle con todo para que la gente vea y disfrute de los productos de todos los colegas. Han venido de todos los gustos, así que estamos muy contentos por eso”, añadió.
En paralelo, la reconstrucción del local avanza. “La reconstrucción viene bien, tranquilo, pero bien. Estamos ya casi a la mitad. Aprovechamos e hicimos un par de restauraciones. Creo que vamos a hacer una inauguración con todos los ruidos, porque vamos a estar muy contentos. Con paciencia y trabajo”, adelantó.
Sobre la decisión de no aceptar ayuda económica, volvió a ser claro: “Muchísima gente nos pedía el alias por privado, querían hacer campaña y estamos eternamente agradecidos. Pero nosotros decidimos con mi hijo que esto lo hicimos trabajando y lo vamos a volver a tener trabajando. De a poquito, con paciencia volveremos y mejores”.
Sin rencores y con la mirada puesta hacia adelante, Mauricio dejó una frase que resume su presente: “Creo que esto es cosa del destino, fue una desgracia con suerte, y eso es lo que nos alivia y nos da mucha fuerza para seguir laburando y no bajar los brazos”.
Con respecto a la investigación del hecho, Mauricio indicó que el rumor dice que el incendio fue intencional. “Se dice que fue alguien que comenzó el incendio, pero es algo que todavía no está del todo confirmado. Por el momento, la fiscalía está actuando y esperamos novedades”, añadió.
Donde en enero hubo humo y pérdidas, hoy, en febrero hay parrilla encendida y largas filas. En el festival más importante de la ciudad, Mauricio Álvarez no solo vende sándwiches: celebra, junto a la gente, la posibilidad de empezar otra vez.
