Viviendas de Cáritas: podrían devolver el terreno si no hay avances
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El programa corre riesgo de desaparecer antes de empezar. La entidad analiza por estos días una difícil medida que impactará en la problemática del déficit habitacional y que divide a la propia Iglesia.
La Diócesis de San Francisco de la Iglesia Católica se encuentra realizando un discernimiento al término del cual se tomará una decisión respecto de la continuidad del proyecto de construcción de 200 viviendas impulsado a través de Cáritas Argentina y para el cual, el municipio le cedió en 2012 un terreno de ocho hectáreas ubicado al sudeste de la ciudad, lindante al predio de las 432 viviendas del Procrear.
Los fondos por parte del Estado nacional nunca llegaron y aunque el nuevo Procrear trajo cierta esperanza, todavía no hay certezas. Es por ello que en los próximos días la Iglesia podría comunicar a la municipalidad que desiste oficialmente del ofrecimiento del terreno a Cáritas San Francisco que había hecho oficial el entonces intendente Martín Llaryora, con el compromiso además de dotarlo de servicios.
La donación se había realizado a través de un convenio entre la organización católica y el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios. Las tierras formaban parte del predio de 52 hectáreas adquirido por la municipalidad durante ese año.
A ocho años de aquel anuncio, aún reina la incertidumbre respecto de la concreción de este plan de viviendas que además presenta una posibilidad concreta de brindar una capacitación y posterior oficio en el rubro de la construcción a 200 familias.
Frenado
Este miércoles, el obispo diocesano Sergio Buenanueva reconoció que, entre los años 2015 y 2019, en la administración del expresidente Mauricio Macri "todo el programa de viviendas de Cáritas entró en un proceso de revisión" donde "de hecho lo único que se hizo fue terminar las casas que se habían iniciado con el gobierno kirchnerista" en otras ciudades y localidades.
Ya en la gestión de Alberto Fernández, en el departamento San Justo "se dispuso de un cupo de 400 viviendas, 200 de las cuales debían hacerse en San Francisco", informó.
"Entramos en un discernimiento para ver si continuamos o no con este programa", aseguró Buenanueva, porque es una iniciativa "sumamente exigente" y "queremos ver si estamos en condiciones de asumir ese desafío".
Mientras tanto, se están realizando consultas al Consejo Presbiteral, al Consejo Diocesano de Pastoral y a las diferentes parroquias. "Estamos en ese discernimiento que aún no ha finalizado porque todavía no hay una decisión al respecto", ratificó el obispo a LA VOZ DE SAN JUSTO.
"Este es un proceso iniciado que se aceleró en este último tiempo y para eso estoy recibiendo el parecer de cada uno de los sacerdotes y en función de lo que establezcan esos informes, tendré que definir qué pasos damos hacia adelante", siguió.

"El tema es que un programa de construcción de viviendas que hizo el Estado es una función primaria del mismo".
Un tema que divide a la Iglesia
El obispo reconoció que "existen diferencias" entre sacerdotes y laicos respecto de este programa de viviendas. "Desde luego que existen diferencias. Algunos están más entusiasmados, ven las dificultades, mientras que otros, a pesar de observar la problemática habitacional, se inclinan por una posición diferente. Es por eso que estamos haciendo este proceso de discernimiento para definir qué va a pasar con esto ya que es una decisión muy delicada".
"La construcción de viviendas es una función del Estado y muchos se preguntan ¿por qué tienen que delegar en Cáritas la realización de este tipo de programas?", planteó el religioso en tanto, aclaró que la Iglesia "no escapa" a la atención de las necesidades de los sectores más vulnerables. "El tema es que un programa de construcción de viviendas que hizo el Estado es una función primaria del mismo".

El terreno donado por el municipio se sitúa en el sector sudeste.
Autoconstrucción para enseñar el oficio
La principal diferencia entre el plan de Cáritas del que anuncian los gobiernos es que en el primer caso, las familias adjudicatarias aportan la mano de obra, por lo que son capacitadas para construir su propia casa, acompañadas por equipos técnicos en un trabajo coordinado entre las distintas instancias institucionales.
De esta manera, y de acuerdo a la modalidad aplicada en otros puntos del país por Cáritas, se utiliza el sistema de autoconstrucción, por lo que cada familia edifica su casa y luego de finalizada paga una pequeña cuota en relación a sus posibilidades. Esta última es otra diferencia: los beneficiarios no surgen de un sorteo sino del análisis socioeconómico realizado por trabajadores sociales.
Así, la autoconstrucción fue mutando hacia una autoconstrucción asistida, ya que el objetico es que las familias que ingresan al plan logren reinsertarse en el mercado laboral y mejorar su situación económica.
Una realidad en San Justo
En 2012 la entidad católica contaba con un padrón con más de 300 aspirantes a las unidades habitacionales, según los archivos de este diario. Luego se reabrió el registro para nuevos adherentes y ya en 2015, alrededor de 1500 personas figuraban inscriptas para el plan.

Una de las casas de Cáritas que se construyó (Archivo)
Mientras la expectativa crecía en nuestra ciudad, en la región el programa ya se ejecutaba en otras localidades del departamento San Justo donde el programa ya es una realidad con un total de 140 unidades habitacionales distribuidas de la siguiente manera: 20 en Saturnino María Laspiur, 10 en Las Varas, 90 en Las Varillas y 20 en Morteros.
Pese a las reiteradas trabas burocráticas que frenaron el inicio de la construcción de viviendas y que al día de hoy no existan certezas al respecto, desde la Iglesia recordaron que el programa establece que se harán en grupos de 50 viviendas. Las casas tienen 3 dormitorios y una superficie cubierta de 74 m2, con comodidades y servicios básicos.
Una deuda pendiente
La crisis habitacional es un problema histórico en la Argentina que afecta a un tercio de la población, del que San Francisco no está exento. Los últimos planes de viviendas ejecutados son los de barrio Ciudad (400 viviendas) y después, otras 95 viviendas en un sector de barrio Parque, gestionados por el exintendente radical Hugo Madonna y finalizadas y entregadas durante la intendencia del justicialista Martín Llaryora, en 2008.
Luego, el municipio encaró un plan de ventas de lotes a un precio menor que los del mercado, para que los sanfrancisqueños puedan empezar a soñar con la casa propia. En ese marco se adquirieron terrenos entre los años 2011 y 2012 al sur de nuestra ciudad, los que fueron entregados a la Nación para que se levante el complejo Procrear, cuya construcción se inició en septiembre de 2014; la obra continuó a un ritmo lento, influido por conflictos con las empresas constructoras, el contexto económico nacional, la devaluación del dólar, la pandemia y otros vaivenes. En tanto, en febrero de 2021 podrían ser adjudicadas las primeras 216 viviendas del plan.
