Villanueva: “No podemos bajar los brazos”
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La Hidráulica ya sufrió mucho con los robos en estos años, pero eso no detiene las ganas de los dirigentes y sus hinchas por seguir trabajando a pesar de las dificultades. Es más, el presidente sueña en grande y anhela ver al "rojinegro" jugando torneos nacionales.
"Yo sé que Frontera no es esto. Sé que en Frontera somos más gente buena que mala", dice Marcos Villanueva, presidente de La Hidráulica mientras camina por el predio del club que ostenta el triste récord de 100 robos en la última década.
El saldo marca que se ya se han llevado un portón, metros y metros de cable, reflectores, herramientas, árboles, un inodoro, pesas y otros elementos para el entrenamiento de los jugadores, una motoguadaña , camisetas y la última vez, 17 tablones de madera, que dejan al desnudo -además de una tribuna- que la impunidad es la regla en este tipo de episodios lamentables que atentan contra el trabajo de quienes a pulmón luchan por mantener la institución.
El presidente explicó que "me tocó asumir en 2019, el 30 de junio se van a cumplir dos años ya que soy presidente del club estamos casi ya finalizando el periodo y lamentablemente hemos sido más noticia por lo malo que por lo bueno. Es algo que nos duele mucho y a mí en lo personal más aún, porque si bien me crié acá y soy de Frontera, a veces parece que las cosas malas resaltan más. Sé qué es lo que pasa pero duele, no es lo que somos, termina tomando más repercusión lo malo y tapa todo lo bueno que se hace en el club".
A la vez que añadió: "El temporal fuerte de finales de 2018 nos pegó fuerte porque se había llevado el tendido eléctrico, pero hicimos en su momento una reposición de todo el cableado en las tres canchas auxiliares que tiene el club. Un día vinimos y no encontramos con qué se habían llevado 800 metros de cable de aluminio, algo que hasta el día de hoy no pudimos reponer. Lo mismo nos pasó con el tejido. Es una pena todo esto porque se trabaja con énfasis y se decida mucho tiempo al club, dejando de lado a la familia, pero uno se encuentra con estas cosas que te hacen pensar que La Hidráulica podría haber crecido el doble. Siempre hay que volver a trabajar para conseguir algo por lo que ya habías hecho un gran sacrificio. Se hace un paso adelante y dos atrás".

Ya soñando en grande para el futuro, señaló: "En lo personal no me conformo con jugar Liga Rafaelina, quizás es algo que yo ni vaya a ver. Me conformaría con llegar a la última etapa de mi vida y venir de la mano de mis nietos a ver La Hidráulica en un nivel como hoy en día está un club grande como Sportivo. Es un sueño, uno lucha por eso y a veces estas cosas te tiran abajo".
Por último, señaló: "Es la realidad que nos toca vivir, duele decirlo, pero no podemos bajar los brazos y que nos ganen unos pocos. Estoy seguro que en Frontera somos más la gente buena que los malos. Como presidente, después de dos años duros como los que estamos viviendo, es pedir que entre todos salvemos a La Hidráulica. Acá no se trata de algo personal, nadie se salva solo".
