Vicente: “A pesar de que pasó un año, la pandemia está lejos de desaparecer”
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El director del Hospital Iturraspe y responsable del COE regional San Francisco, analizó la situación epidemiológica de la ciudad y la región al cumplirse un año de que se declarara la cuarentena en nuestro país.
A un año del comienzo de la cuarentena obligatoria por la pandemia de coronavirus, San Francisco conforma algo más de 6.100 casos acumulados y la certeza de que el personal sanitario es mucho más esencial de lo que se creía.
Su incansable trabajo para contener la curva de contagios a la vez desnudó las falencias del sistema de salud -público y privado- en cuestiones vinculadas a la infraestructura y a la disponibilidad de recurso humano, que fueron más allá de enfrentarse a un virus desconocido.
Hubo que redireccionar recursos y reorganizarse. A doce meses de que todo cambiara -quizás para siempre-, el balance de las autoridades del Hospital Regional "J. B. Iturraspe" es positivo, aunque también autocrítico y de aprendizaje que aún no termina.
Como hospital de contingencia, el Iturraspe se convirtió en un centro de recepción de pacientes Covid y para ello duplicó la capacidad de camas críticas, respiradores y elementos sanitarios con los cuales hacerle frente a la pandemia.
El director del Hospital, Valentín Vicente, consideró que este año transcurrido "ha sido muy distinto para todos" y "muy duro en especial para el sector de salud".
Vicente valoró la creación del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) del cual él es el responsable en el departamento San Justo. "Este último año ha sido muy difícil, triste y a la vez complejo", explicó a LA VOZ DE SAN JUSTO.
"A pesar de que pasó un año, la pandemia está lejos de desaparecer. Nos estamos enfrentando a un año muy complicado que tenemos por delante", pronosticó.
Desde que el 2 de abril de 2020 se conoció el primer caso de coronavirus en San Francisco -un vecino llegado de Europa-, después fueron miles y "cientos" pasaron por el internado del Hospital, donde "si bien la mayoría se ha recuperado, hemos tenido un porcentaje muy alto de fallecidos. No estábamos acostumbrados a tener esa tasa de mortalidad", indicó Vicente.
El promedio de edad de las personas diagnosticadas con el virus que fueron internadas en el Hospital oscila entre los 60 y los 70 años.
En este momento, un total de 10 médicos están destinados al área Covid mientras que, en el momento más duro de la pandemia, en octubre de 2020, ese número llegó a 25. En esa fecha, el Hospital contaba con 20 pacientes infectados ventilados y más de 50 entre leves y moderados lo que había elevado a un 80 % la ocupación de camas disponibles.
Como director del Hospital, Vicente fue testigo involuntario de "escenas desgarradoras. La tristeza por las personas fallecidas es más grande que la alegría que nos pueden dar los pacientes que se vuelven caminando a sus domicilios", confesó.
Este año será "complicado"
De cara a lo que resta de 2021, Vicente dijo que sin dudas "será un año complicado". Si bien explicó que actualmente la tasa de internación de pacientes Covid positivo "es relativamente baja", reconoció que en las últimas semanas "viene en aumento".
Desde el inicio de la pandemia, el Hospital fue equipado con un área Covid en la cual se dispusieron 60 camas. Como consecuencia de la baja en el nivel de ocupación, el sector fue restringido a una sola ala con capacidad para 30 pacientes de los cuales, en este momento una decena ocupa el sector que, de esta manera tienen el 50 % de las camas disponibles, aunque de ser necesario se podría volver a duplicar la capacidad y en ese caso, de mantenerse el número de pacientes internados, la ocupación de camas caería al 25 %.
Algunos internados por coronavirus demandan respiración asistida; otros, un tratamiento de ventilación de alto flujo mediante una bigotera conectada a un respirador que ayuda al paciente de manera activa y pasiva a expandir sus pulmones. Este sistema es el paso previo a la asistencia respiratoria mecánica (ARM) que tiene una alta tasa de mortalidad en pacientes que llegan a ese estado.
Impacto sobre los trabajadores
Desde el primer día de la pandemia el personal de salud enfrenta una lucha desigual en la primera línea de batalla contra la Covid -19.
Vicente aseguró sin dudas que "hemos pasado un año muy duro y pesado" porque este gran esfuerzo derivó en situaciones "muy complejas desde lo psicológico".
Además, reconoció que el equipo de salud atravesó "por la misma incertidumbre, los mismos miedos" que el resto de la población. "A medida que había más certezas que incertidumbres la situación fue cambiando, pero el trabajo diario se hacía muy pesado".
Recordó también que el personal sanitario tuvo que hacer frente a una alta tasa de internación que tuvo su pico máximo entre los meses de septiembre y octubre de 2020. "Hubo días en los cuales había una alta tasa de fallecidos y esto generaba mucha tristeza afectando mucho la moral y la voluntad del grupo".
Si bien hubo varios casos positivos entre el personal de salud, entre los cuales él mismo se contagió, Vicente aclaró que "no tuvimos fallecimiento de personal médico o del equipo de salud" del Hospital aunque "algún caso, requirió asistencia respiratoria, pero afortunadamente pudo salir bien de esta patología de la cual todavía se está recuperando a pesar de que ha pasado varios meses desde que se contagió".
De cara al segundo año de pandemia, Vicente valoró "la posibilidad que tuvimos de adquirir conocimientos y experiencias junto a la incorporación de la vacuna en el equipo de salud lo que nos da un ánimo diferente".
No obstante, consideró como "real y concreta" la posibilidad de que se genere una segunda ola de contagios que inclusive "podría tener características aún más graves" que la situación vivida durante 2020.
Mejoras en la infraestructura
Actualmente el Hospital Iturraspe cuenta con 40 respiradores destinados al centro de salud en general. De esta cantidad 12 están ubicados en la Unidad de Terapia Intensiva Polivalente mientras que los 28 restantes se ubican en el área Covid.
Ese equipamiento no solo se destina para la asistencia respiratoria mecánica de pacientes, sino que contribuyen para el funcionamiento del sistema de alto flujo.
Antes de recibir los nuevos respiradores, el Hospital contaba con apenas 12 equipos de estas características.
En este último año el Hospital fue equipado con un centenar de bombas de infusión, la ampliación de la red de gases centrales del centro de salud dotando de este servicio a la totalidad de las habitaciones que también poseen la posibilidad de contar con un respirador en cada cama.
