Viajero del fútbol
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Ariel Reinero mientras juega al fútbol sigue conociendo el mundo. El delantero sanfrancisqueño aludió a su nueva experiencia en Kuwait país en el que se sumó a las filas del Al Jahra Sport Club de la segunda división.
El fútbol es parte de su vida, profesión de la que vive en base a esfuerzo, dedicación y sacrificio. Valores que lo han llevado a transitar con éxito su carrera deportiva viviendo un proceso de enseñanzas, experimentando diferentes culturas. Podría decirse un trotamundos del balompié.
Luego de recorrer algunos clubes en el país, años atrás se subió al avión para aterrizar durante tres temporadas en Italia, tras lo cual hizo escala en Venezuela. Pero su periplo continuó y Ariel Reinero (28) hace poco desembarcó en Kuwait uno de los principales paraísos petroleros situado en el extremo noreste de la península arábiga, donde se sumó al Al Jahra Sport Club de la segunda división.
Allí fue presentado en su nuevo club por el vicepresidente de la Junta Directiva Aziz Al-Dhaidi, el Secretario General y Director General de Fútbol Khalaf Al-Sahw; y el administrador del equipo Hamid Al-Humaidan. Un nuevo desafío para el delantero sanfrancisqueño.
En este nuevo punto de su "travesía futbolística" al otro lado del planeta, Ariel atendió gentilmente el llamado de LA VOZ DE SAN JUSTO y en una amena charla contó detalles de cómo se vive en ese exótico país asiático.
-¿Cómo se te dio la oportunidad de llegar a tu nuevo club?
-La oportunidad de llegar al club se dio cuando estaba buscando equipo en Sudamérica, la idea era ir a Chile, se estaban dilatando las negociaciones, y surgió la posibilidad de ir a Kuwait, hablamos con mi grupo de trabajo y analizamos que sería una experiencia importante para crecer en el mercado de medio Oriente, proyectando a futuro obviamente si doy los primeros de pasos bien.
El club está en una etapa de remodelación, en pleno torneo están arreglando el césped, no jugamos en nuestro estadio cuando hacemos de local y también están poniendo en condiciones todas las tribunas, el estadio tiene una capacidad para 17 mil espectadores.
Tenemos al lado del estadio la cancha para entrenar y el gimnasio del club que es importante, después como equipo están muy bien estructurados social y deportivamente. Además del fútbol profesional, Al Jahra tiene distintas disciplinas.
-¿Cómo fue la experiencia de Venezuela?
-La experiencia en Venezuela fue sumamente positiva desde muchos puntos de vista, la primera era cumplir mi sueño de jugar en primera, después saber si estaba a la altura de una primera división, pude terminar como goleador del equipo y jugar muy buena cantidad de partidos, aunque me hubiera gustado tener más continuidad en el equipo, creo que cumplí mis expectativas y me hizo crecer y confiar en mis capacidades. El saldo es positivo y fue una experiencia increíble. Jugar en primera me abrió mucho las puertas y fue la mejor decisión que pude haber tomado ir a jugar a Venezuela.
-¿Te sedujo la parte económica más que el nivel futbolístico que podrías encontrar en Kuwait?
-El venir a Kuwait fue una decisión de proyectar a futuro. De pensar en hacer goles y seguir escalando tanto sea para jugar en jugar en primera nuevamente y tener visión y vidriera en países como Qatar o Dubai.
Ahí es donde apunto a futuro, pero siempre pensando en mi presente que si hago bien las cosas en el club después ofertas pueden llegar a aparecer. El fútbol es muy cambiante día a día, trato de disfrutar el proceso.
-¿En la parte deportiva están luchando por el ascenso?
-Vine con el campeonato ya empezado. Gracias a Dios el debut fue positivo porque ganamos 4 a 1 y pude convertir mi primer gol. El equipo venía de tres derrotas consecutivas y necesitábamos ganar para seguir con aspiraciones de ascender. Es un torneo de cinco equipos que ascienden dos a primera división.
Pienso que somos tres equipos que peleamos por dos ascensos, dependerá mucho de los enfrentamientos entre si en las próximas fechas quien saque ventaja de eso ascenderá sin dudas, espero y deseo que seamos nosotros.
-¿Cómo es tu día en Kuwait?
-Mi vida en Kuwait es demasiado tranquila, vivo en un departamento solo, hay varios jugadores también en mi edificio, entonces vamos a entrenar juntos y no tengo problemas con eso.
En mi tiempo libre tengo el mar cerca, salgo y voy a la playa a tomar unos mates y disfrutar esos pequeños momentos que te da la playa. Tengo una familia venezolana amiga, que cuando coordinamos me sacan a pasear y conocer. Kuwait se caracteriza por los centros comerciales, y sus infraestructuras gigantes. Conocí uno de ellos y parece un ciudad dentro de otra ciudad.
-¿Qué es lo que más te gustó y lo qué menos del lugar?
-Lo que más me gustó de Kuwait es su arquitectura y tecnología, es algo increíble, pero sin dudas que venía de un país hermoso como Venezuela pero castigado socialmente con sus salarios y me chocó cuando estaba en el centro comercial de acá viendo tanto lujo y pensaba dentro mío que hacía siete meses con los jugadores de nuestro equipo juntábamos dinero para comprar mercadería y llevarla a comedores.
Uno está criado de una forma que distinta sin dudas. Aunque no toda la población tiene esos privilegios, también hay gente que trabaja y que gana para sustentarse en el día a día.
-¿Qué cosas te sorprendieron?
-Las cosas que me sorprendieron es cuando tienen que rezar, en Italia me tocó convivir con compañeros musulmanes y sabía que rezaban 4 o 5 veces al día, pero aquí, por ejemplo en horario de rezo las mezquitas ponen la música característica y se escucha en todo el país, es medio loco, aunque ya me acostumbré.
Cuando viajo a entrenar, tengo 30 minutos de viaje, y en la ruta siempre veo autos de alta gama, Lamborghini, Ferrari, marcas de autos que no se ven cotidianamente en nuestro país o en la ciudad.
Cuando estábamos por jugar, entrar al vestuario y estar eufórico por salir a la cancha y ellos rezando con su alfombra en el vestuario. Las mujeres que están tapadas, y mis compañeros que estamos entrenando como uno es, y después salen del vestuario con las túnicas y los velos en la cabeza.
-¿Cómo te llevas con el idioma y las comidas?
-El idioma árabe es muy cerrado, no entiendo nada. Cuando estoy en el vestuario y mis compañeros hablan árabe lo único que me produce es reírme y pensar que estoy loco por venir acá.
Pero después tratar de ayudarme, el inglés lo hablan la mayoría de las personas, el problema es que tampoco se hablar inglés, estoy en un periodo de estudiar mucho inglés, empecé con mi prima desde San Francisco que ella es profesora y tiene una academia, pero es muy difícil.
El objetivo es tratar de que estos cinco meses sirvan para el puntapié inicial de poder entender y tratar de comunicarme, me pasó en Italia cuando llegue, los primeros seis meses fueron duros por no poder entablar una conversación con ninguno.
Imagínate acá en un país culturalmente muy distinto. De todas maneras, lo tomo como algo que ya me pasó, solo tengo en mente tratar de mejorar día a día en el fútbol, aprender y estudiar Inglés, es cuestión de tiempo para que todo fluya.
-¿Hay alguna costumbre que te llamó la atención?
-Lo que te llama la atención es su disciplina para rezar, cuando tienen que rezar ellos lo hacen donde sea. En un vestuario, en el pasto de la cancha, en cualquier lado que te imagines. Lo que vi es que los niños no se cambian o se tapan cómo los adultos. Y dependiendo de cada familia la mujer puede o no estar más o menos tapada.
Tienen perfumes muy buenos, y también tienen maderitas que queman que tienen una gran concentración de perfume y valen fortuna. Cada vez que salgo de casa me sorprendo por algo. Las distintas comidas árabes, de los distintos países.
Los rascacielos y sus estructuras de rutas. La cantidad de autos que tiene cada familia son de 8 a 10 autos. El desierto, ellos se van a pasar un fin de semana al desierto, se arman su carpa y se quedan allí. Los días de la semana, para ellos, el domingo sería su primer día semanal, y el viernes y el sábado el fin de semana.
-¿Son pasionales o no los hinchas?
-No me tocó jugar con una gran cantidad de público, también está el lado del covid todavía y eso dificulta. Pero en equipos de primera división veo los partidos y la gente acompaña. Obviamente no como en Argentina, acá la gente es muy tranquila. En lo futbolístico no encuentro grandes diferencias, me sorprendió el nivel en los entrenamientos, video análisis del rival y planteos tácticos para bien, nuestro cuerpo técnico trabaja en todos los detalles y eso es bueno para que el jugador crezca permanentemente.
-¿Se sigue el fútbol argentino allá?
-No, el fútbol nuestro no se sigue, salvo River o Boca, después no conocen mucho. Yo creo que no les interesa mucho nuestra vida, soy yo el que tengo que adaptarme a ellos. Si ellos ven que vos tenes ganas de adaptarte y ven que te esforzas te ayudan. Después salvó algunas señas no puedo comunicarme mucho.
-¿Te gustaría quedarte un tiempo allí?
-La idea es tratar de proyectar mi carrera acá, los primeros pasos son muy importantes para que se sigan abriendo puertas. Nunca pensé venir acá y ahora en el presente estoy viviendo un momento de grandes cambios, la cabeza es fundamental para crecer tanto a nivel profesional en lo futbolístico como a nivel cultural. Estoy motivado por aprender y tratar de conocer más aún el país. En el presente siempre pienso en volver y vivir en San Francisco. Habrá que ver de acá a unos años.
-¿El fútbol te ayudó a viajar y creciste como persona?
-El futbol es mi vida, gracias a la profesión, conocí lugares extraordinarios y magníficos. Me permitió ser bilingüe y ahora tengo otro desafío que es ser trilingüe. Me gusta salir de la zona de confort y pensar que además de jugar y hacer lo que amo, estoy educándome constantemente como es aprender a hablar otros idiomas.
Sin dudas que no es fácil, que hay que pagar un costo como la adaptación o el estar solo sin ningún apoyo de tus amigos o familia presencialmente, porque sé que ellos están en todo momento desde la distancia y me bancan en todas, tengo un entorno de amigos y familia increíbles, que son mi motor día a día para pensar en seguir este sueño, que es ir detrás de una pelota.
-¿Extrañas o ya te acostumbraste a esta vida nómade?
-Es una mezcla de sensaciones y emociones, sin dudas que estoy un poco más experimentado y no me pongo tan nervioso como las primeras veces, pero también sé que está experiencia es una de las más fuertes y locas, pero soy un chico muy positivo, siempre busco nuevos objetivos y metas constantemente, pienso que aprender siempre está bueno, el viajar me sirvió para pensar que siempre hay una solución a un problema, trato de ver la vida así, atreverme a lo impensado.
-¿A este viaje todavía le quedan algunas escalas?
-A este viaje le quedan millones de escalas, cada etapa de mi vida la vivo al máximo. Ojalá que cada escala sea con la pelota que es el motor que me impulsa a hacer locuras como me dicen, yo las disfruto.
Pienso que las personas deberían hacer lo que aman, o tratar de llegar a ese objetivo, siempre se puede hacer algo más. Mi vida sin el fútbol no sería igual, si volvería a nacer, volvería a jugar al fútbol, eso sí, estudiando idiomas de chico para saber manejarme mejor.




