Verano bajo pandemia: el rol reforzado de los guardavidas
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En esta temporada, los bañeros tendrán un doble desafío, y a diferencia de lo que pasó el verano pasado, a este nuevo período estival lo afrontará con una pandemia de por medio.
En esta temporada, los guardavidas tendrán un doble desafío, y a diferencia de lo que pasó el verano pasado, a este nuevo período estival lo afrontará con una pandemia de por medio.
Ellos son quienes tendrán la responsabilidad de cuidar la seguridad en la piscina pero este año además se prepararon para hacer cumplir adentro y afuera de los natatorios normas y criterios que apuntarán a minimizar los riesgos de contagio de coronavirus.
"Si bien el guardavida tiene la premisa de que su tarea comprende lo que pasa en todo el predio, esta circunstancia ha generado que se centre en cuestiones externas al natatorio, controlando el número de personas que circula, cómo lo hacen tanto dentro como fuera de la pileta", expresaron estos trabajadores durante un recorrido de este diario por distintos clubes de nuestra ciudad.

Lautaro Ponce, de La Fábrica Club, destacó el buen comportamiento de la gente.
Cambios
Ni siquiera la amenaza del virus pudo detener la afluencia de los chicos a las colonias de vacaciones. "Los niños estaban muy ansiosos por tener este momento de esparcimiento, poder jugar al rayo del sol y refrescarse en la pileta", comentaron los guardavidas de los clubes que reciben con todo el protocolo a los concurrentes.
De hecho, cada niño ingresa utilizando su tapabocas que se quita recién cuando ingresa al natatorio. Cerca del mismo deja su calzado que debe colocarse ni bien sale del agua.
Una vez en el interior de la pileta, permanecen en distintos andariveles en grupos reducidos con el objetivo de tener el distanciamiento suficiente.
Otro cambio que impuso el coronavirus es que se redujo el tiempo de permanencia en la pileta. Con un tiempo máximo de 90 minutos, los coordinadores de las actividades deben llevar adelante las mismas en grupos que no superan las 20 personas dentro del natatorio.
Con la inhabilitación de los vestuarios, se observa que los niños ingresan a los clubes listos para darse una zambullida en la piscina.

Recaudos y responsabilidad, el pedido de los guardavidas.
La gente cumple
Lautaro Ponce hace tres años que es guardavida en La Fábrica Club. El joven profesor de Educación Física tiene a su cargo la seguridad de las actividades acuáticas que se desarrollen en el natatorio de la entidad.
El cambio más notorio que evidenció en esta temporada de pileta que recién arranca, según explicó a LA VOZ DE SAN JUSTO, es que "se ve menos gente", lo que en cierta manera lo beneficia al momento de "tener que asegurarme que las personas cumplan con lo que dicta el protocolo".
"Los niños tienen que respetar el protocolo y para eso se los separa por andariveles y eso nos lleva a que por turno haya menos gente que el año pasado", remarcó.
La separación por andarivel permite que se puedan formar grupos de dos niños por cada espacio de manera que cuando uno esté nadando, el otro aguarde para salir hasta que haya una distancia prudencial entre ambos.

Con la pandemia, "cambió absolutamente todo", dijo Leonel Eduardo Actis, de San Isidro.
Un elemento que le llama la atención como parte de los cambios introducidos en las normas sanitarias es que "los chicos ya vienen cambiados desde su casa y cuando terminan su turno, se secan y se van".
Luego rescató el comportamiento de las personas que ingresan al natatorio, cumpliendo al pie de la letra con las normas establecidas para el funcionamiento con este contexto sanitario.
"Los chicos ya saben que deben acatar estas medidas y lo hacen sin problemas. Cuando llegan, todos tienen el tapabocas colocado que se quitan solo en el momento de entrar a la pileta", dijo Lautaro.
Además, reconoció que luego de casi 9 meses "ya están acostumbrados a cuidarse de esta manera y además saben que es algo que tienen que cumplir para poder estar en la pileta sin problemas".
En la piscina y afuera también
Sofía Savoré tiene a su cargo la seguridad en los natatorios del Sport Automóvil Club y está consciente de su rol de "máxima autoridad" en las piletas de la institución.
En este marco, destacó que "el socio que permanece en el sector aledaño a la pileta tiene que utilizar tapabocas y calzado porque de lo contrario no puede circular por aquí".
La distancia social también se controla y su cumplimiento "es de carácter obligatorio".
"Dentro del agua debe haber una distancia de un metro cuadrado entre las personas", dijo para luego reconocer que esta medida "limita mucho" la cantidad de gente dentro del natatorio.

Los que cuidan. La
pandemia resignificó el rol del "bañero".
Tras remarcar que el Sport Automóvil Club se encuentra "en ventaja" con respecto al resto de los clubes por contar con dos natatorios habilitados, Sofía comentó que en este caso "nosotros no tenemos problemas" para recibir a los socios dentro de las piletas porque "la gente se distribuye tomando las distancias necesarias".
En cada jornada dentro del club suelen convivir las personas que sacaron la temporada de pileta con aquellos que hacen actividad deportiva, gimnasia en el agua, escuela de verano o natación libre a partir de que cada actividad tiene su turno establecido. "Esto permite que la pileta no se ocupe por mucha gente porque los espacios y horarios entre sí están bien distribuidos".
Con las nuevas normas que establece el protocolo, cada guardavida vio incrementada su tarea porque no solo deben poner atención a lo que ocurre dentro del natatorio sino también ahora se suma el contexto.
"Si bien el guardavida tiene la premisa de que su tarea comprende lo que pasa en todo el predio, esta circunstancia ha generado que se centre en cuestiones externas al natatorio, controlando el número de personas que circula, cómo lo hacen tanto dentro como fuera de la pileta", agregó.
El virus que "cambió todo"
Leonel Eduardo Actis no quita la vista de todo el perímetro del natatorio del Club Atlético San Isidro de Av. 9 de Septiembre. Su tarea consiste no solo en controlar que todo funcione correctamente dentro de la pileta sino que, al igual que el resto de sus colegas, también debe asegurarse que las personas circulen por el lugar de acuerdo a lo que establece el protocolo establecido.
El joven guardavida reconoció que la irrupción de la pandemia "cambió absolutamente todo" en cuanto a la necesidad de adoptar nuevas costumbres y cuidados, sobre todo en un espacio como el de un club con muchas personas en torno a un natatorio.
"Esta es una temporada muy atípica", dijo y en el caso del Club San Isidro, "en la escuela de verano los chicos se dividen en dos grupos. Los más grandes van a la parte honda de la pileta y los pequeños van a lo más bajo, para estar bien separados".
Como una manera de garantizar el distanciamiento social dentro de la piscina, Leonel recordó que "está permitido el ingreso de un máximo de 25 personas por cada hora y una vez que terminó el tiempo se renueva el grupo para evitar aglomeraciones".

La pandemia revalorizó el trabajo del guardavida en los clubes y los puso frente a un doble desafío.
Los profes ayudan
Si en algún momento de la jornada el natatorio es ocupado por niños de la escuela de verano junto a otras personas, en ese caso "se colocan andariveles para separar los sectores y que no se mezclen".
Además, reconoció que en cada jornada, cuenta con la colaboración de los profesores que tienen a su cargo los grupos en los que se divide la colonia de verano. "Ellos tienen un trabajo muy bueno a la hora de poner orden en los grupos y eso nos ayuda mucho a nosotros a que todos puedan permanecer seguros dentro de este lugar".
Inscriben para actividades municipales
Continúan abiertas las inscripciones para las diferentes actividades que ofrece la Dirección de Deportes de la municipalidad de San Francisco durante el verano en el Polideportivo Municipal, hasta completar los cupos. Las mismas se extenderán desde el 4 de enero al 26 de febrero de 2021.
Es requisito indispensable presentar el apto físico y el DNI o fotocopia del mismo, y en el caso de menores deben estar acompañados por un adulto mayor responsable.
Los interesados deben anotarse en la Oficina de la Dirección de Deportes (Dominga Cullen 700) de lunes a viernes de 7.30 a 12.30. Teléfono 03564-439159.
Las actividades son las siguientes: Gimnasio Municipal: máquinas, máquinas correctivas, máquinas adolescentes; Gimnasio Municipal de Boxeo; Polideportivo Municipal: taller de natación para menores (desde 6 a 12 años), natación adaptada, gimnasia en el agua, natación adolescente (de 13 a 18 años), natación adultos (desde los 18 años en adelante), natación competitiva y natación libre.
