Vamos a la escuela: cómo llevar la mochila para no dañar la espalda
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En el camino hacia la escuela también es importante cuidar la salud, en este caso de la espalda y la postura de los chicos. Muchas horas de sedentarismo debido a las pantallas, el peso de las mochilas si no son bien utilizadas, las malas posiciones causan dolor y problemas de columna en los chicos.
Por Isabel Fernández|LVSJ
¿Existe una
mochila ideal y un "peso seguro"? ¿Cómo se aconseja llevarla? ¿Qué hacer para
promover los hábitos saludables en los niños, niñas y adolescentes?. Ante el
comienzo de un nuevo ciclo lectivo, LA VOZ DE SAN JUSTO dialogó con el médico
especialista en Medicina del Deporte, Sergio Vidal (MP-26839; ME-18103) quien
advirtió que los problemas posturales "no se pueden atribuir solamente a las
mochilas sino también a la falta de actividad física de los chicos".
"Las mochilas con las cargas que tienen, son inadecuadas para la salud de los chicos, sería mejor utilizar las que tienen rueditas. El principal consejo con respecto al cuidado de la postura y la columna es que los niños deben hacer actividad física, si es posible de manera diaria, en donde haya un porcentaje enfocado a mejorar su estructura postural", afirmó el médico.
Advirtió que muchas veces "cuelgan en la espalda más del 50% de su propio peso, esta es una carga que debería evitarse porque los chicos muchas veces no tienen conciencia ni siquiera de cómo llevarlas. Con las mochilas tipo carrito con rueditas no sufren la carga sobre su columna".
El médico dijo que el sedentarismo entre los niños, niñas y adolescentes es preocupante y afirmó que deberían existir más horas de actividad física en la escuela. "No podemos atribuir los problemas posturales solamente a una mochila. Actualmente vemos cada vez más niños con problemas posturales que se deben a la falta de actividad física, hoy los chicos -así sean deportistas- pasan el 90% del tiempo en estado sedentario, sentados o acostados con las pantallas y solamente un 10% en actividad".
Afirmó que con la computadora y celulares "pasan el tiempo con una posición de la cabeza en antepulsión lo que empeora las características posturales de los niños, con un apoyo inadecuado en los asientos, utilizando el sacro como apoyo y no los isquiones que los huesos indicados para sentarse. Además, la pérdida de fuerza o el no desarrollo de la fuerza, es una característica que estamos viendo, esto sumado a los déficits importantes en la capacidad aeróbica".
Explicó que el hecho que un niño se siente de forma correcta "no corregirá la postura, porque para mejorar la estructura postural se debe hacer con niveles de actividad física lo suficientemente importantes que le permitan consolidar una actitud postural correcta. Aunque sí, la corrección del padre en la forma de pararse y de sentarse, hará que el niño no colabore con la alteración postural".
Vidal aseguró que no se puede hablar de un "peso seguro" en la mochila "porque esto dependerá del tamaño del cuerpo del niño o de la niña. Si hay chicos con 20 kilos que llevan en su mochila, de base 5 kilos, un 25% de su peso, es un peso muy alto para una práctica que se realiza en forma cotidiana, sin una preparación. Por eso la mochila en la espalda debería ser erradicada por lo menos para escuela ya que tienen que llevar varios materiales".
Más actividad física en la escuela
El médico consideró que debería "existir una política de estado donde la primera herramienta que podamos tener sea a través de la escuela que los nuclea y se puede llegar a todos ellos con conductas saludables que permitan generar cambios reales".
"El primer cambio debería apuntar a que todos los niños tengan todos los días por lo menos una hora y media de educación física y que no se apunte solo a jugar un partido de fútbol o básquet, sino realmente a construir la estructura física de nuestros niños no solo a nivel postural, sino a nivel cardiovascular y de fuerza", dijo.
Vidal afirmó que los niños "antes hacían más actividades que contribuían a formar la estructura corporal con el juego en la calle o en las plazas, trepándose a árboles, tapiales, corriendo, jugando al fútbol, saltando la soga, andando en bicicleta, etc. Esas actividades prácticamente en los niños no existen y eso está impactando en la formación estructural del cuerpo, eso se ve reflejado en los problemas posturales, musculares y en la aparición de lesiones deportivas a edades tempranas".

