UTN y dictadura: los lineamientos que bajaban los militares
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Por primera vez, la facultad local muestra documentos relacionados a los lineamientos que bajaba el gobierno de facto buscando evitar actos subversivos y además tratando de detectar militantes políticos. "Desde aquí nunca se informó ningún nombre de persona", aseguraron las autoridades actuales, quienes pronto pondrán el material a disposición de quienes quieran observarlo.
"A los señores decanos y delegados, queda prohibido al personal docente y alumnos de todo el ámbito de la Universidad Tecnológica Nacional realizar todo tipo de actividad política o alteración del orden, cualquiera sea su forma o circunstancia", rezaba la circular Nº 7/76 emitida desde el rectorado de la UTN a pocos días de cometido el golpe cívico militar del 24 de marzo de 1976, a las distintas facultades del país, incluida la de nuestra ciudad.
En el caso de alguna transgresión a esta directiva, se "dará lugar al cierre de la facultad, delegación o en su caso universidad, además de las sanciones administrativas para los causantes", agregaba el escrito.
Este documento, como tantos otros, fue dado a conocer en exclusiva a LA VOZ DE SAN JUSTO por las autoridades de la Facultad Regional San Francisco. En muchos casos, se trataban de instrucciones para detectar hechos subversivos y marcaban los lineamientos que debían instrumentarse en el funcionamiento académico e institucional.
Desde la casa de altos estudios informaron que próximamente se dará ingreso formal a la UTN de la señalada documentación, por lo cual podrá ser consultada como parte de su archivo. Son unas 50 resoluciones en formato escrito que posteriormente, con el avance de la tecnología, se fue digitalizando para permitir su mejor conservación.
Actos subversivos
El decano de la Facultad Regional San Francisco, Alberto Toloza, junto al secretario administrativo de la institución, César Mina, repasaron los detalles que revela esta valiosa documentación que permite situar en un marco histórico el funcionamiento académico durante la última dictadura militar.
El ingeniero Mina explicó que entre la documentación existente "tenemos diversos escritos ordenados cronológicamente entre los cuales sobresalen algunas directivas. Se destacan las que pretendían que aquella persona a cargo de la facultad informe sobre actividades subversivas y para eso se debía llenar un formulario tipo en el cual se tenía que escribir el nombre de las personas que podrían estar involucradas en algún tipo de 'actividad subversiva', para lo cual enumeraban una serie de posibilidades".
Entre ellas se consideraban como actos subversivos: atentados explosivos, atentados incendiarios, secuestros de personas, ataque con armas, quema de banderas o símbolos patrios, distribución de panfletos (Montoneros, ERP, etc); intimidaciones por vía postal, telefónica o personal; colocación de artefactos presuntamente explosivos, inscripciones de murales ofensivos dentro o fuera de los establecimientos; pegatina de obleas autoadhesivas, panfletos, libelos, murales, etcétera, dentro o fuera de los establecimientos; copamiento de locales; robo o desaparición de documentación clasificada", tras lo cual se explicaba que "los datos se volcarán en planilla cuyo modelo se acompaña", en la cual debía consignarse además, en caso de conocerse, "el nombre y apellido de la persona que haya cometido alguno de los actos señalados".
Mina recordó además que en su momento se había analizado la conveniente de continuar con el funcionamiento de la UTN en San Francisco o bien correspondía cerrarla. "Finalmente por el hecho de brindar un apoyo de formación técnica para estudiantes que lo requerían, sumado al aporte socio económico que cumplía la UTN, se aconsejó su continuidad", afirmó.

El papel de la facultad esos años
Por otra parte, Mina aseguró que no hay constancia escrita, y tampoco por testimonio de personas, "que desde la facultad se haya informado alguna vez algo como lo que se pedía en estas circulares. Desde aquí nunca se informó ningún nombre de persona o personas que pudieran encontrarse en esos formularios".
A su vez, el decano Alberto Toloza recordó que "Cacho Ghisolfi es graduado de esta facultad y en esa época le informaron que lo estaban buscando. Para eso, en un momento lo llevaron y terminó vendado y posteriormente detenido. Se salvó porque su detención fue posteriormente 'blanqueada' al llevarlo luego a la Policía y según él mismo me comentó, eso ocurrió porque había estado participando en algunas marchas en Córdoba. Cuando viene a San Francisco comenzó a tomar clases aquí y se incorporó al centro de estudiantes. Desde allí lo tenían registrado y pensó que lo habían llevado porque había estado en Córdoba y creían que organizaba algo raro, cosa que nunca comprobaron", recordó.
A la par, Mina comentó que la documentación fue reunida por diferentes personas que durante todo este tiempo pasaron por la alta casa de estudios e hicieron un análisis de la misma, ordenándola por fecha de manera cronológica y posteriormente digitalizada.
"Este proceso se terminó en octubre del año pasado tras estudiar todo lo reunido; ahora queda darle ingreso oficial e institucional a través del Consejo Directivo de la facultad, que seguramente se hará pronto. Una vez que ingrese queda a disposición de la comunidad como un material de consulta que forma parte de la historia de la UTN", informó.
Tanto Toloza como Mina explicaron que a partir de compartir un viaje al centro de detención clandestina La Perla en la capital provincial, realizado el año pasado, "nos comprometimos a que ni bien le demos ingreso, vamos a enviar una copia a la gente del Archivo Histórico General de la provincia. Igualmente los miembros de la Comisión por la Memoria, la Verdad y la Justicia tienen una copia de todo esto para que tengan referencia de lo que fue esa época para nuestra institución".
