Urgen respuestas para el sector pyme
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Image9c172ccbd5724e1d9fc062154ef512bd.jpg)
Es innegable que un sector que sufre como pocos la retracción económica es el de la pequeña y mediana industria, la principal actividad que ofrece empleo en la Argentina. Su rol en la producción es esencial para que el dinamismo no se pierda.
A nadie escapa que se está viviendo una situación socioeconómica muy delicada, producto de desaciertos en los diagnósticos y medidas del gobierno, de los antiguos desbalances que ha sufrido la producción a lo largo de las últimas décadas y del impacto de la crisis internacional del comercio, entre otros factores cuyo ordenamiento se verifica en función de los intereses y las ideologías de cada sector.
De todos modos, es innegable que un sector que sufre como pocos la retracción económica es el de la pequeña y mediana industria, la principal actividad que ofrece empleo en la Argentina. El rol de la pymes en la producción es esencial para que el dinamismo no se pierda. El clima de incertidumbre financiera, las restricciones monetarias o crediticias, la dificultad de mantener la cadena de pagos, las deudas que se tornan impagables y la presión fiscal determinaron un panorama que requiere de prontas y enérgicas respuestas por parte de las autoridades del área económica nacional.
En este marco, se supo que la Confederación Argentina de a Mediana Empresa (Came) envió al ministro de Producción, Dante Sica, un conjunto de 15 propuestas para mejorar la situación del sector. Según se especificó en el comunicado emitido por la entidad, las altas tasas de interés y el elevado nivel de endeudamiento del sector son las principales problemáticas. "Las tasas de financiamiento de las pequeñas y medianas empresas crecieron sustancialmente en los últimos meses, alcanzando niveles incompatibles con la rentabilidad actual. Además, se suma que hay pocos créditos accesibles en el mercado para financiar capital de trabajo, compras de maquinarias, insumos o nuevas inversiones que mejoren la competitividad de la empresa, la exportación y el aprovechamiento de las nuevas condiciones que presenta el mercado", especificó la organización.
Por ello, reclamaron una serie de medidas para paliar la crisis. Por ejemplo, bajar a 21% la tasa de los créditos subsidiados para descontar cheques (actualmente está en 29%); y ampliar el destino de esa línea y poner a disposición de las pymes créditos blandos para el capital de trabajo, comprar insumos, maquinaria y financiar exportaciones. También se propone que se eliminen los límites de monto para participar de tales líneas de préstamos, poner cupos de acceso a los créditos por tamaños de empresas, y triplicar los fondos por medio del Bice para financiar inversiones.
Por otro lado, para ampliar el caudal de los créditos, el sector solicitó al Gobierno nacional utilizar parte de los encajes bancarios para financiar a las pymes a través de la banca pública y privada; poner en marcha el sistema de factura electrónica (que permite descontarla como si fuera un cheque y abrir un nuevo canal de financiamiento); y devolver a las empresas los saldos técnicos acumulados en la AFIP (actualizados por la misma tasa que ese organismo cobra por deudas atrasadas). Finalmente, para sanear los pasivos financieros, se requiere la activación de una línea a través del BICE a tasas máximas de 20%-21% para cancelar deudas de las pymes con los bancos que aplican tasas superiores a 50% anual.
Mientras se asiste al triste espectáculo de grandes empresarios representantes de holdings muy importantes desfilando ante la Justicia por haber formado parte de un entramado de corrupción de magnitud impresionante, el pequeño y mediano industrial lucha cada día por mantener la producción y no tiene respuestas concretas para hacer frente a la asfixia financiera, el deterioro de la cadena de pagos y la caída de las ventas.
