Economía
“Una remera está al valor de una pizza”: el duro diagnóstico de un empresario textil local
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Tras las declaraciones del ministro Caputo, el comerciante sanfrancisqueño José Luis Marín cuestionó la falta de sensibilidad oficial y advirtió sobre el impacto de la importación en la industria nacional y que 2025 fue uno de los años más difíciles para el sector textil, con un centro comercial “prácticamente muerto” por la caída del consumo.
Las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, respecto a que nunca compró ropa en la Argentina generaron un fuerte malestar en el sector textil y comercial. En San Francisco, el titular del local London, José Luis Marín, expresó su rechazo a esos dichos y describió un escenario crítico para quienes producen y venden indumentaria en el país.
En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, Marín cuestionó el tono de las expresiones del funcionario nacional y consideró que evidencian un desconocimiento de la realidad que atraviesa el comercio. “Llama la atención que no tengan un poquito de tacto y que no vean la situación actual”, afirmó, al tiempo que sostuvo que “el sector textil atravesó un 2025 de los peores que me ha tocado vivir”.
En ese sentido, advirtió que este tipo de declaraciones no hacen más que profundizar el malestar generalizado. Según señaló, “lo único que hacen es potenciar la bronca de los comerciantes, de los fabricantes y de la gente”, en un contexto marcado por la caída del consumo y la pérdida de poder adquisitivo.
El comerciante fue especialmente crítico con la postura del ministro. “Un ministro, al cual la gente lo votó y con sus impuestos le está pagando el sueldo, que diga que nunca compró ropa acá, yo lo tomo como una falta de respeto al comercio local”, expresó.
Marín reconoció que históricamente la indumentaria fue percibida como un artículo caro, aunque sostuvo que esa lectura hoy no se condice con la realidad. “Siempre fue un punto donde el consumidor lo tomó como un artículo caro, pero hoy consideramos que una remera está al valor de una pizza. Si lo mirás desde ahí, hoy la ropa está barata”, explicó. Incluso aportó ejemplos concretos al señalar que “una remera se vende a 25 mil pesos, el mismo precio que el año pasado, y una chomba a 20 mil, igual que a esta fecha del año pasado”.
Respecto a la competencia con productos importados, aclaró que no la considera negativa en sí misma y afirmó que convive con ella desde hace años. Sin embargo, remarcó la necesidad de respaldar la producción nacional y apuntó a la presión impositiva como uno de los principales problemas del sector. “El gran problema que tenemos no es solo la ropa, también pasa con los autos y las motos: son los impuestos”, sostuvo, y agregó que la carga tributaria a nivel local, provincial y nacional “repercute muchísimo” en los ingresos.
Finalmente, el comerciante dejó un mensaje dirigido tanto a la dirigencia política como a la sociedad en general. “Ojalá que quienes nos gobiernan se pongan en la piel del fabricante, del comerciante y del consumidor. Hoy la plata no alcanza y el centro de una de las ciudades más importantes de Córdoba está prácticamente muerto”, concluyó.
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