Una piba arriba de una patineta
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La pasión sobre una tabla con cuatro ruedas. Candela Hetzer demuestra que el skate ya no es territorio exclusivamente masculino.
Es sábado en el skatepark del Paseo Cervantes, la "costanera", de nuestra ciudad. El día anterior se celebró el Día Mundial del Skatebording, y la familia del skate local lo festeja en el lugar que los aglomera, que los llena de pasión por eso que los apasiona.
Serán unos veinte los que posan para una foto de LA VOZ DE SAN JUSTO, y en ese horizonte de skaters, la única mujer que se ve tabla en mano es Candela Hetzer (18).
La sanfrancisqueña, alumna del Ipea 222 "Agr. Américo Milani", se convirtió hace poco menos de un mes atrás en la primera mujer integrante del "FlipOut Team", el único equipo de la disciplina en San Francisco.
"Soy la primera en integrarme al equipo. Se siente raro, tengo compañeros que son muy profesionales, y yo me siento muy principiante. Pero está bueno animarse. Y creo que por eso me eligieron, por la predisposición que tengo para hacer lo que hago", cuenta Hetzer.
Lo cierto es que Candela, a pesar de lo que sienta, es buena haciendo lo que hace. El año pasado y en diferentes fechas del Circuito Cordobés de Skate logró podios en la categoría damas sub 18, algo que nunca se había escrito en los 104 años de historia de este diario. Algo que era impensado, incluso para Hetzer, que hasta hace un año y medio atrás, no se animaba a acercarse al skatepark de la "costanera".
"Agarré el skate a los 10 años, pero para andar por el barrio. Y al skatepark llegué hace un año y medio, porque antes no me animaba porque veía que eran todos varones", explica Candela mientras cuenta que son cuatro las chicas que más se ve en este espacio público, mientras que algunas otras lo hacen, pero esporádicamente.
"La mayoría de las chicas tienen ese temor que yo tenía. Es nuestra idea incluirlas. No es fácil. Por ejemplo, en mi casa les molestaba que venga al principio, solo porque había chicos. Entonces eso también existe y hace más difícil que las chicas se acerquen", ejemplifica la skater local.
El caso de Candela, una novedad maravillosa para el deporte de la ciudad, no es muy diferente al de las mujeres que rompen con la heteronomía -ya caduca pero insistente- de que el deporte tiene género. Candela rompe eso, cayéndose y levantándose una y otra vez mientras perfecciona algún truco arriba de la tabla.
Hetzer es un ejemplo de que los miedos se rompen chocándoselos, afrontándolos y que los estereotipos de mujer se caen cuando "baja" ese truco que practicaste por meses y todo los pibes sueltan el aplauso. Candela se ríe, patea una, dos, tres veces llega a la parte alta de la rampa. Suelta la tabla, mira el skatepark y se vuelve a reír.
Valga la aclaración: "bajar" en skate significa cuando hacés un truco y lo terminás bien.
