Una lechuza con medio siglo de creativa historia en Villa María
Hablamos con Fabián, el hijo del creador del logo del Festival de Peñas de Villa María, el recordado José "Piquín" Lozita.
VILLA MARÍA (Enviados Especiales).- El logo que caracteriza al Festival Internacional de Peñas también tiene 50 años de historia y la misma nace de la mano de José "Piquín" Lozita, profesor de historia villamarense que fue convocado para diseñar este ícono que es la lechuza.
Lozita realizó el boceto de este ave característica de la zona hace medio siglo, cuando nació la comisión municipal que organizó el primer festival de peñas. Hoy, ya no vive para contar su historia, pero su hijo Fabián la recuerda de manera intacta.
"Mi padre, integró la primera comisión del festival que estaba compuesta por gente muy joven, todos menores de 40 años", comenzó diciendo Fabián a LA VOZ DE SAN JUSTO.
Días pasados, el municipio realizó un homenaje a don Lozita y colocó frente a esta vivienda, uno de los tres mosaicos festivaleros que recuerdan este hito del festival.
El hijo de Lozita, médico cirujano gastroenterólogo, hoy reside en la casa donde años atrás vivió su padre y donde se gestó el logo emblemático del festival.
"Mi padre tenía 35 años cuando le encargan una imagen que fuera representativa del festival. El era profesor de historia, docente en el Instituto Secundario Bernardino Rivadavia y estaba muy ligado a la actividad cultural; de hecho fue el encargado de Cultura del departamento".
Consultado sobre la elección de un ave para representar el Festival de Peñas, Fabián contó que "en toda la región de Villa María la lechuza es un ave nocturna que se encuentra con frecuencia, inclusive, representativa del lugar, casi autóctona, que tal vez no se aprecia en la ciudad pero si en la zona rural".

El primer boceto de un visionario
El médico precisó que "mi padre era muy particular, salía siempre de lo común, por eso buscó algo que saliera de la típica imagen del gaucho, la guitarra, el poncho o el caballo. Así surge la alternativa de la lechuza, ya que en aquel momento hacía cinco años que se realizaba el Festival de Cosquín y unos tres de Jesús María; había que buscar una idea distintiva".
Fabián contó además que su madre tenía guardados los primeros bocetos de la lechuza que su padre diseñó, "la que después se fue puliendo hasta llegar al diseño final. Inclusive, la lechuza de hoy está aggiornada, no es la que él diseñó".
Otro hecho de importancia que recuerda Fabián es el escenario del Anfiteatro Municipal, que "no es el que hoy vemos, sino que tenía una lengueta de cemento que se metía dentro del público - que es donde hoy están las plateas vip- y era lo que permitía que el artista se acercara al público, que para esa época era muy novedoso".
"La cabecera del escenario era un edificio de 20 metros que sobresalía como un plano inclinado. Yo imagino a mi padre, que no sólo la dibujada sino que también era el encargado de plasmar la imagen sobre el escenario, subido a una escalera primero dibujándola en sistema de cuadrícula, (ya que no había otra técnica)".
"Realmente eran un grupo de soñadores emprendedores", destaca Fabián respecto de esa primera comisión del festival.

Mosaico de reconocimiento
Por otra parte, Fabián contó que "a raíz de este mosaico festivalero que colocaron frente a mi casa, mucha gente golpea permanentemente para preguntarme de qué se trata, inclusive mucha gente amiga no sabía que mi padre había hecho este diseño".
"Creo que la iniciativa de valorar los inicios de este festival es muy importante, ya que como dijo el intendente (Martín Gill), no habría edición número 50 si no hubiese existido la número uno".
