Una crisis que “durmió” a tres hoteles
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La caída hotelera en San Francisco alcanzó las 184 plazas de las 1000 que existían antes de la pandemia.
La crisis económica y profundizada por la pandemia llevó a que los hoteles Mediterráneo (76 plazas), Americano (60), Majestic (48) cerraran sus puertas definitivamente, en algún momento el Gran Libertador también lo hizo, pero actualmente reabrió.
De esta forma de las 1000 plazas que había disponibles en San Francisco, un total de 184 se perdieron y en tres casos es una situación irremediable. Las pérdidas no solo fueron para los propietarios, también llegaron a los trabajadores dado que casi 20 fueron indemnizados derivados de esta situación.
Si hay una voz autorizada en este sector es la de Alberto Franco, un hombre de 83 años que tuvo que cerrar para siempre el Mediterráneo y que sin dudarlo dice que "si le hubieran dicho antes de la pandemia que iba a tener que cerrar no lo hubiera creído nunca". Si ese lugar se reabriera no lo tendría a él y a su esposa Marta al frente, ya que delegó todo en las decisiones de sus hijos.

"Si a mí me decían que iba a tener que cerrar, no hubiera creído".
Durante 40 años trabajó al frente de ese hotel de Bv. 9 de Julio y era uno de los lugares que más trabajaba hasta que la palabra covid se empezó a escuchar cada vez más fuerte en todo el mundo.
"El hotel está a full pero la situación nos obligó a cerrar. Indemnizamos a las 8 personas que trabajaban y llegamos a un acuerdo", indicó el propietario del lugar.
Franco hizo memoria para pensar si en algún momento la hotelería tuvo una época de crisis asimilable a esta y dijo: "Hubo un año, no recuerdo cual, en que en que se registró una bajante muy grande. De 900 visitantes (en promedio) llegamos a tener solo 270, pero la bancamos". Por supuesto que después existieron épocas mejores y recordó que "en el primer año de la presidencia de Nestor Kirchner trabajaron hasta con 1100 personas" en el hotel.
"Si a mí me decían que iba a tener que cerrar, no hubiera creído. Es una locura, pero hay muchas empresas muy afectadas por esto", comentó y agregó: "Se pierde mucho con los cierres de los hoteles al margen de la competencia del nuevo hotel que se instaló antes. Los viajantes mayormente vienen invitados por las empresas que son quienes eligen el lugar".
También señaló que habían reformado algunas habitaciones y remodelado el ingreso del lugar, todo lo cual luce impoluto y está intacto a simple vista. "Mi señora y yo estamos convencidos que no lo abrimos más, en todo caso lo decidirán los hijos a lo que habrá que hacer", reafirmó.
Finalmente planteó "tener dudas" sobre si la situación hotelera se recuperará o tras el cierre habrá una pérdida indefectible para la economía local en este rubro.
La pandemia jaqueó a los gastronómicos
La actividad económica estuvo este año marcada por la irrupción de la pandemia de coronavirus que obligó al Gobierno a tomar medidas preventivas de aislamiento y restricciones a la circulación, y eso generó el cierre transitorio de fábricas y comercios y una retracción en el consumo, en especial en el primer semestre.

Los locales gastronómicos, entre los más golpeados por la "coronacrisis".
"Hemos pasado un año como nunca antes en la historia gastronómica; un año para el olvido", reconoció Juan Molina, secretario general de la seccional San Francisco de Uthgra. En la ciudad, el sector perdió unas 60 fuentes laborales en 2020.

La entrega a domicilio se consolidó en la pandemia.
El año del delivery
El delivery ganó gran protagonismo durante el estado de alarma, en un momento en el que los restaurantes y bares estaban cerrados y solo podían dar salida a sus productos mediante el envío a domicilio.
Fue entonces cuando su uso se consolidó en las calles de San Francisco.
