Una carrera con un sabor “muy especial”
Braian Micheli y Gustavo Rosso correrán juntos, por quinto año consecutivo, la Maratón de Buenos Aires, que se desarrollará este domingo en la distancia de 42 kilómetros. Ñandú, que está a cargo de la organización de esta prestigiosa competencia, le hará un reconocimiento especial al joven sanfrancisqueño.
Braian Micheli y Gustavo Rosso, dos referentes del deporte de nuestra ciudad y dos luchadores de la vida, coincidieron en señalar que la Maratón Buenos Aires 2019, que se llevará a cabo este domingo, tendrá un sabor "muy especial" para ambos ya que Braian será reconocido por Ñandú, que se encarga de la organización de esta prestigiosa carrera, ya que el joven sanfrancisqueño participará por quinto año consecutivo.
En primer término, Rosso expresó: "En lo personal siempre es especial correr con él, como siempre digo es lindo 'ser las piernas de Braian'. Juntos llevamos corridas seis 42K, infinidad de 21K y 10K, pero esta que se viene es muy especial porque es el quinto año consecutivo que vamos a los 42K de Buenos Aires, una carrera que a nivel sudamericano es la más importante dentro de las maratones que recorren la distancia madre".
"Además esta carrera tendrá un plus ya que nos llamó la gente de Ñandú, que son los organizadores de los 42K, porque le harán entrega de una copa especial a Braian por el hecho que él participará por quinto año consecutivo, arrancó cuando tenía 11 años y hoy tiene 16", detalló.
"Sin duda que va a ser una maratón muy especial, muy movilizadora. Esto comenzó hace más de cinco años como un juego y hoy estar a punto de correr la quinta maratón consecutiva a nivel internacional, y seguir disfrutándola con Braian, es algo que me emociona mucho", admitió el triatleta sanfrancisqueño.
"En estos 42K le vamos a poner no menos de tres horas y media de carrera. Cada tanto vamos a ir parando para acomodar a Braian en las distintas posiciones que va teniendo por la propia movilidad de la silla. En cuanto a mí, la mecánica de carrera cambia completamente, porque en el pedestrismo el movimiento oscilante de los brazos, paralelos al lado del cuerpo, generan una ayuda en la carrera y la oxigenación pulmonar. En este caso los brazos van sin moverse en la silla y eso hace que no tenga una buena oxigenación y se complica un poco, pero bueno, eso se suplanta realizando un entrenamiento más específico de los brazos en el gimnasio por la fuerza que tienen que hacer durante toda la competencia", explicó Rosso.
Por su parte Braian Micheli, que tiene atrofia muscular espinal tipo III, que se caracteriza por las pérdida de las células motoras, comentó: "Como ya tuve la oportunidad de correr varias veces 42 kilómetros ya estoy acostumbrado a las sensaciones previas a una carrera tan importante. En este caso, la Maratón de Buenos Aires es más especial que otras porque aparte de ser la quinta consecutiva, se podría decir que tal vez estoy cerrando un etapa o terminando de hacer algo que me dio muchas posibilidades de viajar y conocer gente nueva que comparte la misma locura que nosotros dos".
Luego acotó: "Todavía estoy pensando si voy a seguir corriendo maratones, no pasa por el hecho de que ya no tenga más ganas, sino por mi salud y por el tema escolar, voy a la escuela Proa, que es una escuela técnica. Los días más largos en el colegio son jornadas de diez horas y después de correr una maratón de 42 kilómetros vuelvo destrozado". Al tiempo que explicó: "Cuando termina la maratón siempre voy a la sala de los masajistas porque estar más de tres horas en la misma posición, para ciertas personas le puede ser fácil, pero para mí que tengo escoliosis (desviación lateral de la columna vertebral), debilidad muscular y demás cosas, estar en este tipo de competencia te deja secuelas".
Asimismo admitió: "Los dolores no quitan que pueda disfrutar de la carrera, y como venimos diciendo siempre con Gustavo, si no duele, no cuenta".
En tanto, al consultarlo a Rosso sobre la relación que mantiene con Micheli, sostuvo que "a Braian lo conozco desde hace muchísimos años, cuando su papá Iván estaba en los Bomberos Voluntarios, estoy hablando de no menos de 12 o 13 años atrás. En lo personal, lo comencé a conocer cuando me pidió que quería correr 42k y se le consiguió la silla adecuada. Y en estos últimos seis años, además de las carreras, la relación que nosotros tenemos, va más allá del deporte. No pasan más de quince o veinte días que no nos hablemos o nos juntemos a la tarde a tomar una chocolatada y hablar de la vida. Braian me cuenta de sus novias y la verdad que es un gran amigo que tengo de la vida, siento mucha admiración por él".
Al respecto, Braian consideró que "cuando lo conocí a Gustavo pensé: este 'chavón' está loco igual que yo, tenemos que hacer algo juntos, y se dio esto de las maratones. Siempre tuvimos una relación de amistad bastante grande por las carreras y cuando vamos a tomar algo por ahí nos ponemos a contarnos cosas y recordar de muchos momentos que compartimos. Tenemos bastante diferencia de edad, pero el gusto por el deporte es el mismo".
