Un premio al esfuerzo
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El sanfrancisqueño Franco Migliori se recuperó de una rebelde lesión de tobillo y mostró un alto nivel en Dynamic Venafro de Italia, equipo con el que logró salvarse del descenso y admitió que "fue como ganar un campeonato"
Franco Migliori mostró fortaleza mental y después de estar alejando nueve meses de las canchas de básquet por una complicada lesión de tobillo, que necesitó de una intervención quirúrgica, volvió de la mejor manera. El alero sanfrancisqueño se recuperó y regresó a los rectángulos de juego en gran nivel, fue figura en Dynamic Venafro, en la tercera división del básquetbol italiano, contribuyendo de manera importante en lograr que su equipo conserve la categoría, lo que para el ex-San Isidro significó "como ganar un campeonato"
Migliori se mostró muy agradecido por todos los que colaboraron en su recuperación, especialmente a su médico personal Matías Estrada, la kinesióloga Soledad Borello, a todas las chicas de Ambar, como así también a toda la gente de Asociación El Ceibo, que le dio la posibilidad de entrenar con todas las comodidades.
Operación y
recuperación
"La verdad que pasé nueve meses muy feos con el tema del tobillo. Me lesioné en marzo del año pasado, estaba jugando y realicé un movimiento raro donde sufrí un golpe muy fuerte, y estuve parado, entre operación y todo, alrededor de nueve meses. Pero el problema más grande es que después de la operación, con muchas sesiones de kinesiología, seguía sintiendo dolor y me empecé a asustar", admitió Migliori.
"En agosto tuve varias ofertas de clubes de Italia pero no me podía ir porque realmente no estaba bien, no podía ni entrenar, porque con el dolor que tenía no podía ni siquiera correr", explicó.
"A pesar de todo le seguí metiendo en la recuperación y fue muy importante la ayuda de mi médico personal Matías Estrada, Soledad Borello y las chicas de Ambar, que laburaron muchos meses para que pueda estar bien. En mi cabeza estaba la idea de esperar un año o un milagro, porque había hecho todo para recuperarme y no lo lograba", añadió.
"Fuera de San Francisco me llegaron a decir que quizás no iba a poder jugar más, pero Matías Estada y Soledad Borello me aseguraron que iba a volver a jugar, y yo también me convencí. Con mucho dolor, y de a poquito, empecé a trotar suave en la cinta del gimnasio, me fui animando un poco más, pasaron unos meses, me hice una infiltración con ácido hialurónico que te regenera la membrana, ahí mejoré y a fines de octubre me puse a entrenar en El Ceibo, con el 'Momo' Fassetta (entrenador de Primera) y toda su gente", comentó.
"Entonces me animé a que, cuando en diciembre se abrió nuevamente el mercado de pases en Italia, ver si podía firmar en algún club. Tiraba al aro a la mañana, salía a correr a la tarde y a la noche entrenaba con El Ceibo, sentía dolor, pero era soportable. Estaba a un cincuenta por ciento, muy fuera de ritmo en los basquetbolístico, y había que encontrar un club que acepte mis condiciones físicas", describió.
Mejor de lo
que esperaba
"Deseché algunas posibilidades en diciembre, en Italia estaban a mitad de campeonato, tuve oportunidades de ir a equipos de Serie A pero no quise ir para no 'quemarme'. Entonces después, a mitad de enero de este año, surgió la chance de ir a Dynamic Venafro, donde yo conocía a dos jugadores de ese plantel, entonces eso me gustó un poco y me fui convenciendo con la idea de irme para allá", expresó Migliori.
"El equipo estaba último, había jugado quince partidos y los había perdidos todos, se estaba yendo al descenso y me dijeron que querían llevarme a mí para salvarse. No estaba muy convencido, pero por otro lado es un club tranquilo, familiar por decirse de alguna forma, y también me interesaba por el desafío de mantener la categoría, algo que verdaderamente parecía imposible", afirmó el ex-Independiente de General Pico, Gimnasia de Comodoro Rivadavia, Libertad de Sunchales y Boca Juniors en la LNB.
"Lo bueno que este club aceptaba mi situación, que iba a arrancar despacio porque hacía nueve meses que estaba parado. Llegué a Venafro (una pequeña ciudad que está cerca de Roma) y salvo el primer partido que me costó bastante desde lo físico, ya desde el segundo juego me sentí bárbaro, en números fue mi mejor campaña en los once años que jugué en Italia, tuve 19.5 puntos de promedio por partido y casi 7 rebotes. Nunca creí que me iba a ir tan bien", dijo con satisfacción.
"De los quince partidos de la segunda parte del campeonato ganamos doce y perdimos tres. Jugaba casi todo el partido, 38 o 39 minutos, era la primera opción en ataque y recuerdo que en el clásico, que fue el segundo encuentro que jugué como local, metí 22 puntos y de ahí seguí muy bien, con mucha confianza", detalló el jugador surgido en el Club Atlético San Isidro.
"Más allá de que estuve mucho tiempo parado, agarré rápido ritmo de juego, y para eso fueron fundamentales los entrenamientos que hice en El Ceibo. Teníamos un equipo muy corto en Venafro, pero encontramos química y logramos muchos triunfos en fila, la verdad que salvarnos del descenso fue como ganar un campeonato", aseguró.
"A la última fecha de la fase regular ganamos de visitante (a Taranto 62-73) y nos salvamos de todo, de hasta jugar play out (cruces para determinar descensos). La verdad que nadie esperaba que ganemos 12 partidos en la segunda parte del torneo, la gente lloraba de emoción cuando conseguimos conservar la categoría", señaló.
"Me terminó saliendo bien ir a Venafro y creo que valió la pena tanto esfuerzo para recuperarme de la lesión en el tobillo, donde la verdad la pasé muy feo", completó.
Lo que viene
En cuanto a su futuro, Franco Miglioiri -que arrancará la próxima temporada en Italia con 35 años cumplidos (nació el 4 de agosto de 1982)- consideró que "la verdad que iría a jugar en cualquier lado del mundo, pero me gusta mucho Italia, porque ahí me conocen y me respetan. Voy a ir viendo como me siento año tras año, pero con esta experiencia que tuve en Venafro me di cuenta de que puedo jugar hasta los 40 años. Antes jugaba de '3' (alero), ahora lo estoy haciendo de '4' (ala pivote) y la verdad que me siento a gusto en ese puesto porque en defensa me las arreglo y en ataque saco ventaja. Tengo contrato vigente con Venafro, la pasé muy bien ahí, pero si aparecen otras ofertas veré que hago".
Finalmente, el ex-Reggio Emilia, Caserta y Jesi -entre otros equipos italianos-, señaló: "Ahora estoy disfrutando en mi ciudad de mi familia y de mis amigos, tengo en claro que en esta época el mejor entrenamiento es el descanso, para que se me vayan los dolores del cuerpo. Tengo tres meses libres por delante y ya tengo todo planeado, en unos días ya arrancaré con el gimnasio, dentro de unas semanas empezaré a trotar y a tirar al ro. Ya después, en la primera o segunda semana de junio, voy a comenzar a entrenar en El Ceibo. Con todo esto se que llego bien a la pretemporada, que en Italia arranca alrededor del 20 de agosto".
