Un Parque Nacional a la vuelta de casa
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La miramarense Lucila Castro (33) festeja, celebra, licenciada en biología por la UNC, becaria del Conicet es además la Directora Argentina de la ONG Natura International, y una de las actrices centrales en esta película de siete años de rodaje que este último jueves se convirtió en el Parque Nacional número 41 de nuestro país.
Por Manuel Ruiz | LVSJ
Es jueves. 30 de junio de 2022. Apenas pasadas las 20, la pantalla que consigna los votos de los senadores nacionales en la Cámara Alta del Congreso de la Nación está toda en verde: por una unanimidad los representantes de todas las provincias argentinas acaban de darle la media sanción que faltaba al proyecto que crea el Parque Nacional Ansenuza y la Reserva Nacional Ansenuza.
La miramarense Lucila Castro (33) festeja, celebra, se abraza en uno de los balcones internos del Senado, mientras su pueblo, su ciudad festeja en las calles. Castro, licenciada en biología por la UNC y becaria del Conicet es además la Directora Argentina de la ONG Natura International, y una de las actrices centrales en esta película de siete años de rodaje que este último jueves se convirtió en el Parque Nacional número 41 de nuestro país.
Ahora es viernes y Castro habla por teléfono con LA VOZ DE SAN JUSTO. Lucila dice que está tratando de bajar. El cansancio, el trabajo, lo que pasó, lo que se logró, pero su voz es en esencia la de una persona feliz. La tonada marcadamente cordobesa transmite la calma de una felicidad profunda.
Y entonces, el ahora y el futuro de ese pedazo de tierra que la atraviesa desde que es niña y que ahora se transformó en algo que puede atravesar a otros niños de tantos otros lados.
¿Cómo se sigue ahora? ¿Cómo se materializa un Parque Nacional en Ansenuza?
LC- Ahora, hay que hacer un diagnóstico para ver cómo está todo. La primera foto, para pensar las estrategias a futuro. Nosotros creemos que lo primero que hay que hacer y diseñar es un plan de manejo, y ojalá podamos lograr un plan de manejo mancomunado entre la Reserva Provincial por un lado y el Parque y Reserva Nacional por el otro. Queremos trabajar fuertemente en eso: el plan directriz de lo que se viene, el diagnóstico inicial, elaborar el plan de manejo, trabajar de manera articulada entre municipios, provincia y nación. Prepararnos para la llegada del turismo, porque esta noticia va a impactar fuertemente en ese ámbito y sabemos que la única ciudad que esta preparada para recibir al turismo masivo es Miramar, el resto tiene hoteles y demás, pero es incipiente. Hay que empezar a prepararse con ordenanzas e inversiones porque esto ahora es un Parque Nacional y lo más importante es conservar el patrimonio biológico y cultural que hay, entonces para que el turismo de naturaleza se desarrolle de manera armoniosa con la naturaleza necesitamos un marco de ordenanzas, planificación, ordenamiento que es sumamente importante en las primeras etapas para evitar que esto se desborde.
¿Hay temor de que las instancias provinciales y nacionales no puedan alcanzar ese lugar común desde donde trabajar? Pensando en lo que es provincial y lo que es nacional.
LC- No creo, creo que estamos en una instancia en las que todos asumimos un compromiso público, ante la gente. Desafío va a ser. Seguro. Pero eso no significa que no lo podamos lograr. La Administración de Parque Nacionales es un ente de muchísimos años, de muchísima experiencia, con presupuestos, con personal formado y una vez que llega al territorio, no se va más. Entonces todos los que trabajamos en conservación ponemos nuestro foco en eso porque es garantía de protección. Por un lado, tenemos eso. La Secretaria de Ambiente de Córdoba también asumió este compromiso. Las ONG´s nos comprometimos a quedarnos con el compromiso de acompañar el proceso de implementación, con los planes de manejo. Las dos organizaciones (NdR: Natura International y Aves Argentinas) estamos con investigaciones en el territorio que vamos a seguir haciendo. Tener esta la ley es un paso más para lo importante: que este territorio se conserve, y que se desarrollen las comunidades.
El parque Nacional va a estar en una región agrícola ganadera por excelencia desde lo productivo, pero también desde lo cultural. ¿Cómo se hace para conciliar una postura conservacionista ambiental con otra más vinculada al rinde económico?
LC- Te puedo contestar con dos posturas. Nosotros sabemos que estamos trabajando en una zona híper productiva de Córdoba, pero lo que buscamos desde estos proyectos es diversificar, es sumar. Va a seguir habiendo producción ganadera, lechera, agrícola y se suma el turismo. No hay una competencia. Tenemos que dejar de hablar de conservación y desarrollo como dos cosas antagónicas y tenemos que encontrar un punto medio. El turismo es uno. Esa es la postura del proyecto. Por otro lado, a nivel general, como humanidad sería, y yendo puntualmente a Córdoba, sabemos que los tipos de producción que llevamos adelante y más con una provincia a la que solo le queda 3% de bosque nativo, no es a largo plazo. Hasta ahora se pudo, pero tiene un límite. Un proyecto minero en Argentina puede durar 20 años, los Parques Nacionales tienen 80. Entonces sabemos que a largo plazo la conservación de la naturaleza y lo que se produce y como se produce en ese contexto no tienen limite.
Pero no hay que competir. Mientras vamos sobreviviendo a la transición energética, porque tenemos que hacer una transición si o si que sabemos que no es de un día para el otro, que es un proceso, y que hay que tomar medidas que apunten a eso, a una modificación completa de la matriz productiva en Córdoba. Mientras, la gente tiene que seguir viviendo, comiendo, desarrollándose. Además, hay que empezar a replantearnos desde nuestras familias como queremos vivir. Con este proyecto se generaron un montón de mesas de trabajo entre las ONG´s, con políticos, con la comunidad sanavirona. Siento que estamos tomando decisiones que van de la mano del cambio que hay que hacer, pero vamos despacio. Hubo concesiones y pedidos de ambas partes, desde las ONG´s y desde los intendentes y jefes comunales. Se concretó un mapa que quizás no es el ideal para un ambientalista o para un productor, pero para eso estamos, para lograr consensos, lograr un Parque que pueda ser para la conservación y para la gente.
"Nosotros sabemos que estamos trabajando en una zona híper productiva de Córdoba, pero lo que buscamos desde estos proyectos es diversificar, es sumar. Va a seguir habiendo producción ganadera, lechera, agrícola y se suma el turismo. No hay una competencia".
Se sabe que hay una cifra millonaria que aportará la Fundación Wyss y que esa inversión dependía de esta ley ¿Cuál será el destino de ese dinero?
LC- La fundación Wyss va a invertir dinero a través de Aves Argentinas para la infraestructura del Parque Nacional, sabemos que hay pocos fondos en nuestro país para estos proyectos y en este caso va a ser para infraestructura. Rewild otra fundación, que va a seguir invirtiendo en los proyectos de investigación que hay sobre la laguna y otras fundaciones de Estados Unidos que apoyan proyectos de investigación también seguirán estando.
¿El Parque Nacional puede ser el disparador definitivo para volver a convertir a la laguna de Mar Chiquita en un centro turístico de importancia nacional y regional?
LC- Sin duda. Yo creo que sí. Ese es el impacto que tienen los Parque Nacionales, pasas a estar en el mapa mundial de destinos turísticos de otra manera. Es lo que esperamos como región, creo, que no sea todo Miramar. Me parece que acá lo importantes es que se desarrolle la región porque no podemos colapsar Miramar. Ahora cada pueblo deberá pensar que impronta le quiere dar, pero creo que lo tenemos que pensar como región. La Para, Miramar, Morteros, pueblos haca el norte como La Rinconada. Pero sin dudas Miramar será el foco. Pero tenemos que entender que es un humedal, no es que abrimos y cerramos la canilla para llenar la laguna. Es una cuenca que depende de lo que pasa en el norte, que depende con los ciclos húmedos o secos, del cambio climático. Tenemos que entender que las nuevas inversiones que vengan tienen que pensar en eso. No podemos seguir poniéndonos todos a la vera de la laguna y ya. Hay que consensuar la mejor forma para conservar adecuadamente este humedal.
“Hay que empezar a prepararse con ordenanzas e inversiones porque esto ahora es un Parque Nacional y lo más importante es conservar el patrimonio biológico y cultural que hay”.
Castro descansará y festejará. Y luego seguirá siendo la directora de una ONG y la becaria del Conicet que estudia la perdida de la fauna en el chaco cordobés. Después seguirá colocando cámaras trampa alrededor de la laguna de Mar Chiquita para ver si encuentra alguna otra especie que dicen que existía en la región pero que nunca se había visto. O seguirá disertando en algún país sobre los lagos salados o las aves de la mar de Ansenuza.
Cuando se sienta cansada o vencida en alguna de sus cruzadas ambientales, se perderá con los ojos en la inmensidad del atardecer rosado de flamencos de una laguna que ahora es un Parque Nacional y que queda a la vuelta de su casa.
