Un neuroestimulador mejora la vida de personas con trastorno de atención
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El sanfrancisqueño Sebastián Dovis, docente de la carrera de Diseño Industrial que se dicta en el Cres San Francisco, participó en el desarrollo del dispositivo que funciona estimulando de manera no invasiva ciertas zonas del cerebro para mejorar la atención y la concentración de las personas en sus actividades laborales, educativas y recreativas.
Por Isabel Fernández|LVSJ
El diseño industrial aporta cada vez más al bienestar y la salud de las personas. En un proyecto que combina neurociencia y tecnología, el equipo de Dovis&Federico fue convocado por Ottaa Project para diseñar un dispositivo neuroestimulador que estimula zonas del cerebro específicas, favoreciendo la atención y la concentración de las personas que sufren trastorno de atención.
El sanfrancisqueño Sebastián Dovis y docente de la carrera de Diseño Industrial -que se dicta en el Centro Regional de Educación Superior (Cres) San Francisco a través de la Universidad Nacional de Villa María-, colaboró en el desarrollo del neuroestimulador, integrando el equipo de trabajo junto a Marcelo Federico, Giuliana Ferrero, Luisina Otero, Yanina Romano y Gerardo Pérez, con el objetivo de dar soluciones a las necesidades o problemáticas que demanda la sociedad.
En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, Dovis explicó que este dispositivo "funciona estimulando de manera no invasiva ciertas zonas del cerebro para mejorar la atención y la concentración de las personas en sus actividades laborales, educativas y recreativas".
Aclaró que el aparato "no es para cualquier persona sino que está destinado a quienes tienen diagnóstico de trastorno por déficit de atención (TDA). El dispositivo realiza una neuroestimulación por impulsos eléctricos del cerebro lo que le permite mejorar la concentración".
Una particularidad de este dispositivo es que su efectividad depende en gran medida de que se coloque de manera correcta porque tiene que estimular puntos específicos del cerebro. Dovis dijo que teniendo en cuenta eso, "nuestro rol como diseñadores fue importante para poner el foco en la usabilidad y la ergonomía del producto. El objetivo es que el producto sea usable, asimilable, que la persona no se sienta invadida, que entienda cómo usarlo y se sienta cómoda".
"Para eso llevamos adelante las tareas de análisis, ideación, prototipado y testeo para diseñar un dispositivo que pudiera ser comprendido y utilizado de manera intuitiva, minimizando errores de uso y que su configuración permitiera adaptarse ergonómicamente a las diferentes personas usuarias", dijo.
Añadió que la creatividad, la curiosidad y conocimiento tecnológico son características fundamentales para diseñar, "pero es importante que vayan de la mano de la capacidad de escuchar a las personas y observar los contextos, también de poder trabajar de manera colaborativa con personas expertas, profesionales y usuarias".

Dovis junto al
equipo de diseñadores que participó en el proyecto del neuroestimulador
Pensar en todo y en quién lo necesita
Afirmó que cuando se concibe el producto, "se lo hace pensando en todo, cómo es la tecnología, que partes se utilizará, quién lo va a usar, cómo y cuándo lo usará, en qué circunstancias y condiciones, como es la anatomía de las personas, cuáles son los diferentes tipos de necesidades que tienen".
Dovis recordó que hace casi 30 años "se trabaja en la estimulación con impulsos eléctricos, la tecnología es esa, pero lo que cambió es el diseño, poniendo en el centro a la persona no al aparato eso permitió que se amolde más a las necesidades de cada uno. En los últimos años el diseño industrial colaboró para que estos productos sean más simples y aceptables".
"La tecnología avanzó muchísimo lo que permite que por ejemplo la batería sea más pequeña, basada en la tecnología de los celulares, hace años atrás el tamaño hubiera sido el triple más grande. Aseguramos no solo la eficiencia y eficacia del producto sino también que tenga una estética acorde a las demandas de quienes lo van a usar", comentó.
Este producto todavía está en fase experimental, no está aprobado por la Anmat, como muchos otros que fueron surgiendo. Asimismo el diseñador industrial dijo que al neuroestimulador "puede usarlo una persona si el médico lo indica, se dirige al médico representante de la empresa y con una autorización se solicita para el tratamiento".
Trabajo con otras disciplinas
El trabajo interdisciplinario es muy importante en este tipo de proyectos. Dovis afirmó que trabajar en conjunto con otras disciplinas "es lo que más disfrutamos, porque siempre estamos aprendiendo cosas nuevas".
"Para desarrollar proyectos tan innovadores y complejos como este, es fundamental contar con el asesoramiento y la mirada de personas expertas. Por eso, nuestro equipo trabajó de manera colaborativa con profesionales de diferentes áreas que nos acompañaron durante todas las etapas del proceso de diseño del neuroestimulador", explicó.
Tenemos mucho trabajo de observación y análisis. Un gran referente del diseño industrial en la Argentina como Hugo Kohan decía: "El diseño industrial es un mar de conocimientos con un milímetro de profundidad. El mar y la amplitud de la superficie permiten recorrerla de punta a punta, el milímetro de profundidad sirve para entablar una conversación con otro profesional y su hay que profundizar lo hace el que sabe".
El proceso creativo
Con respecto al proceso creativo para desarrollar este neuroestimulador, Dovis comentó que "incluyó varias etapas que tuvieron como punto de partida la observación, las entrevistas y el análisis en conjunto con profesionales, para entender desde el comienzo los requisitos y los ejes del proyecto".
"En las etapas de ideación usamos técnicas de creatividad para empezar a conceptualizar ideas posibles y evaluarlas. En estas etapas trabajamos con bocetos y modelados 3D virtuales, acompañados de prototipos funcionales de bajo costo, para empezar a visualizar la idea en el espacio y cómo se relacionaría con el cuerpo", detalló.
Agregó que a medida que se avanzó en el proceso "las ideas se fueron puliendo, combinando y testeando, en conjunto con profesionales, hasta llegar a la propuesta que hoy podemos ver y que es el resultado de un verdadero trabajo interdisciplinario, una síntesis creativa de conocimientos y sensibilidades diversas".
