Un ídolo que se fue a relatar al cielo y dejó admiración
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El fallecimiento de Osvaldo Wehbe cavó hondo en el corazón de muchos de sus colegas, que no solo lo tenían como un amigo, sino que además lo admiraban como profesional. En nuestra ciudad, la dupla del relato de AM 1050 de Mario Tranquilli y Gustavo Scocco, lo recuerdan y ventilan admiración en estas columnas.
Para escribir de Osvaldo Alfredo Wehbe lo voy a hacer de pie, aunque me resulte incómodo, pero le debo tanto, porque sus espectaculares relatos endulzaron mis oídos tantas veces, que es una forma de devolverle algo, al menos un poco.
Del Maradona del relato aún conservo algunos tesoros: varios cassettes grabados con sus goles, su libro "100 veces Wehbe" por él autografiado y que Gustavo Scocco me obsequió y cuando fue disertante en la Diplomatura en Periodismo Deportivo, dando clases magistrales que nadie se las quería perder.
Cuando íbamos al otrora "Estadio Córdoba", acreditados por la radio para acceder al sector de prensa y la puerta de su cabina estaba abierta, me quedaba perplejo observando la actuación de este artista radiofónico, junto a otro grande, Víctor Brizuela.
Relató de día, de noche, a la mañana, de madrugada, a la siesta, en Córdoba o en cualquier lugar del planeta, a los gritos y con frases tan poéticas que uno creía estar leyendo un ensayo de Soriano, unos cuentos de Fontanarrosa o Sacheri o una novela de García Márquez. No es exagerado decirlo, Osvaldo Wehbe era un escritor en la radio. Creaba rostros, paisajes, agilizaba mentes, generaba un vínculo mágico con el oyente, despertaba imaginación cuando su voz navegaba en la onda cósmica.
El mismo contaba, que Víctor Hugo Morales lo cargaba y le decía: "Agradezco que el Turco Wehbe no esté en Buenos Aires".
Un tipo de tierra adentro, sencillo, humilde, modesto, culto, intelectual, pasional, comprometido, amigo de los amigos, futbolero hasta la médula. Su programa de televisión "Pasión Deportiva" emitido por "Show Sport" y "Un Mundo de Nostalgias" por Cadena 3 marcaron aún más su gran capacidad y su enorme talento.
El último jueves se fue una parte de mi vida, el mejor, el más completo de los relatores de futbol, quién en cada mensaje dejaba una huella, quién me hace emocionar hasta las lágrimas con el gol del Gordo Ortigoza y con el grito estentóreo de "San Lorenzo Campeón de América".
Sin lugar a dudas fue uno de mis pilares en esta "digna" profesión, y al que le estaré eternamente agradecido y el cual me merece el máximo respeto.
"Partió escaleras arriba" una frase suya que siempre decía. El cielo nos pidió un préstamo para que el "Maestro de Rio Cuarto" relate un partido de ángeles, porque ahora su voz . . . tiene alas.

Un brillante narrador
Por Gustavo Scocco | Comentarista AM 1050
Corría el año 1980, en Colón 26, primer piso, sede de la antigua radio LV 27 de nuestra ciudad, me animé a preguntarle a Víctor Faya, quién era el fenómeno que había traído para relatar el combate de Juan "Martillo" Roldán. Faya me dijo, ese es " el doctor Osvaldo Wehbe" de Río Cuarto.
Ese fue el día en que empecé a conocerlo, un eximio relator, un brillante narrador, yo creo que en definitiva Osvaldo era un mago, con construcciones metafóricas trasladaba a los oyente su pasión, que en definitiva era el fútbol, pero explicado de una forma única, distinta, inigualable.
Conocí a Osvaldo por suerte, conocí en él una persona de bien, una persona integra, guardo conmigo reliquias como su obra literaria "100 veces Wehbe", su libro que tengo el placer de tenerlo autografiado en mí biblioteca, en un espacio especial, con un mensaje especial hacía mí persona.
Wehbe estuvo con los mejores, estuvo con José María Muñoz, con Víctor Hugo Morales, siendo por ellos reconocido por su enorme capacidad.
Osvaldo era ajeno a las luces, al "vedetismo", logró trascender por su talento incomparable a nivel nacional, un distinto. Incluso no puedo dejar de nombrar la dupla increíble que formaron con Víctor Brizuela, haciendo mucha historia en radio.
Le agradezco a la vida haber sido contemporáneo con él, de este persona del periodismo deportivo, una persona que dignifico la profesión, en todos los sentidos. Se nos fue Osvaldo, se apagó la luz del fútbol en todos los sentidos, me da la sensación de que ya nada en radio será igual, ya estará con nosotros ese tipazo extraordinario, ya no disfrutaremos de su talento sin comparación. Hasta siempre Osvaldo, dejaste un huella enorme en todos tus colegas que te admirábamos.
