Un grupo de amigos se reencontró y revivió los “asaltos”
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Los "asaltos" están de vuelta: 40 años después y en tiempo de Instagram y Whatsapp, un grupo de amigos revivió la modalidad característica de reunión entre jóvenes en los '70 y el encuentro despertó la nostalgia y trajo a los lentos ¡de vuelta!
Por Mauricio Argenti
Significaba un lugar donde los adolescentes cumplían un ritual mágico, hasta podría decirse iniciático; que marcaba de algún modo el fin de la infancia y, con inocencia, tanto para chicos como para chicas, los introducía en el mundo del amor.
Ese ritual que debía llevarse en la casa de algún miembro del grupo, de noche, y en lo posible liberado de la censurante mirada de los padres dueños de casa, se denominaba "asalto".
Sí, los viejos y recordados "asaltos", que lejos de lo que puede parecer hoy día, nada tenían que ver con la inseguridad.
Nadie puede establecer a ciencia cierta cuándo comenzaron a realizarse estos encuentros de jóvenes. No obstante, durante la década del '70 empezaron a tomar fuerza y cada fin de semana eran cita obligada como una oportunidad en la cual los chicos podían conocer chicas y, si tenían suerte, de allí empezaban los primeros noviazgos que marcaban el inexorable ingreso a la adolescencia.
Una norma no escrita pero que nadie desafiaba incumplir decía que para asistir a los asaltos los chicos debían llevar las bebidas y las chicas la comida. La música, en tanto, se reproducía en los clásicos tocadiscos o más acá en el tiempo, en algún equipo estéreo donde sonaban autores variados y elegidos de acuerdo al gusto musical de la concurrencia.

El grupo de amigos que viajó en el tiempo para revivir historias de juventud
Nostalgia de viejas épocas
A 40 años de haber sido ellos los protagonistas de estos asaltos, y como una excusa para reunirse nuevamente ante llegada de un amigo que venía de visita procedente de España, un grupo de 22 amigos en nuestra ciudad empezó a pensar en la idea de disfrutar de una reunión bajo el formato de 'asalto', para recordar esos momentos donde cada uno de ellos estaban más cercanos y de esa manera disfrutar de un encuentro que sin dudas será inolvidable.
El lugar, como no podía ser de otra manera, era una casa de familia. Allí no faltaba la mesa en la cual se encontraban bocaditos y bebidas, típico de estas reuniones. La música, a cargo de Daniel Liotti, el anfitrión, se asociaba a esta iniciativa formando un combo ideal, al ritmo de los clásicos temas de la década del '70 y del '80, mezclados con cuartetos y cumbia que adornaban el baile que todos compartían con mucha alegría.
Claudia Casermeiro, una de las iniciadoras de esta experiencia, destacó que "somos un grupo de amigos que tenemos hermosos recuerdos surgidos de cuando nos juntábamos hace 40 años. Con el paso del tiempo, cada uno tomó su propio camino y nos fuimos ubicando en distintas partes del país e incluso del exterior. Al enterarnos que venía a San Francisco un compañero nuestro que vive en España, se nos ocurrió juntarnos nuevamente, después de cuatro décadas bajo el formato de un 'asalto'".
Recordó que cuando jóvenes participaban de este tipo de reuniones, que "duraban hasta la 1 de la mañana. Los varones llevaban la bebida y las chicas, la comida. No había excesos de manera que cuando todo terminaba, teníamos la misma sonrisa que cuando habíamos llegado".
Además, Claudia rememoró que en esos encuentros "bailábamos mucho, inclusive lentos con las canciones de José Luis Perales mientras que en la música movida no faltaba el cuartetazo y para eso, el Negro Amado, gran compañero nuestro, nos enseñaba todos los pasos".

Los lentos
Tras reconocer que los asaltos "eran ideales" para formar pareja, la entrevistada no dejó de recordar que "las mujeres teníamos los brazos para 'defendernos' de aquellos que no nos interesaban, porque en ese caso, bailando lento, los poníamos bien rígidos para evitar la cercanía mientras que si alguno nos gustaba un poco, ahí sí nos permitíamos flexionarlos para acercarnos más. Los brazos eran la medida para avisar que no iba a pasar nada o bien para permitir un poco más" de proximidad.
Igualmente, Adriana Mira señaló que "tengo el mejor de los recuerdos de este grupo de chicos que siempre fueron muy respetuosos, era un grupo de amigos que a 40 años de empezar con los asaltos, acá estamos nuevamente juntos disfrutando de este encuentro".

Whatsapp, un aliado
La idea de llevar a cabo este 'asalto' se potenció a partir de la formación de un grupo de Whatsapp denominado 'Asalto VIP'.
El origen de este grupo, según comentó Claudia, porque "aprovechando la tecnología siempre estuvimos comunicados pero estamos en lugares muy distantes como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, El Trébol, Freyre y España. Cuando nos enteramos que la familia Argenti, desde España, venía a visitarnos, a fin del año pasado se armó el grupo y comenzamos a armar todo para el encuentro".

Asistir con sombrero
Un detalle que no podía pasar por algo para quien quisiera participar de este 'asalto' era que debía concurrir usando un sombrero. La razón de ello la explicó la entrevistada cuando dijo que "cuando éramos jóvenes, nos disfrazábamos para participar de estos 'asaltos'. Ahora, como ya estamos más grandes, nos pusimos de acuerdo en que la consigna sea concurrir con sombrero".
Las anécdotas continuaban en medio de la música y las risas de los presentes que recordaban historias que ponían un clima muy especial en todos aquellos que pudieron formar parte de este encuentro que, como aquellos otros de su juventud, seguramente será inolvidable.


