Un alivio
San Isidro le ganó a Echagüe un duelo clave en la lucha de la parte baja de las posiciones. El triunfo para los de Pagura fue 85 a 77 y ahora esperarán por Hindú.
San Isidro cortó la mala racha anoche en su estadio al ganarle 85 por 77 a Echagüe de Paraná, en la continuidad de la Conferencia Norte de la Liga Argentina de Básquet. El elenco de nuestra ciudad dejó atrás una seguidilla de 6 derrotas consecutivas y ahora tendrá una semana para entrenar de cara al próximo partido.
En el juego de anoche estaba más que claro que San Isidro necesitaba ganar. Si podía, jugar bien. Pero la victoria como eje fundamental. La realidad marca que en este deporte, es muy difícil jugar peor que el rival y quedarse con el triunfo. Lo positivo, fue que logró ambos objetivos.
El primer tiempo fue muy parejo. El equipo de Pagura sufrió en los primeros segundos una ráfaga de los de Paraná, pero lo importante es que reaccionaron a tiempo. Quizás, este partido fuera de casa, con la ventaja inicial de Echagüe, la historia sería otra.
Pero estaba claro que los jugadores se pusieron en la mente que no se repita lo mal que venían jugando. La actitud fue diferente más allá de no tener una brillante actuación. Con eso el alcanzó, ante un rival que también viene muy mal en las posiciones.
A partir del tercer cuarto fue cuando Los Halcones comenzaron a quebrar a su rival. Tomó tiros más cómodos y logró conversiones de tres puntos que fueron fundamentales en momentos importantes. En esta faceta, los porcentajes eran muy bajos, pero en este partido, los 12 triples conseguidos fueron como agua en el desierto. Es que todos los que tiraron, al menos en una oportunidad convirtieron.
Otro aspecto positivo que tuvo San Isidro fue la inclusión de Emmanuel Okoye. El nuevo extranjero llegó en la mañana del domingo a San Francisco, sin entrenar aunque sea una vez con sus compañeros se metió en la cancha y aportó lo suyo: juego interno. No es un jugador que pueda definir los partidos, pero sí fue fundamental, porque le permitió a Durley volver a su posición y se "fajó" con los internos de Echagüe.
Promediando el tercer cuarto, Okoye se sacó de lugar el dedo meñique de la mano izquierda, pero los doctores se lo acomodaron y volvió al rectángulo de juego. Un esfuerzo más que valorable.
Ahora se viene una semana de trabajo, esperando el duelo del venidero domingo ante Hindú de Resistencia, para luego recibir el viernes 16 a Libertad de Sunchales.
