Tres sorbos para espantar los males
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El ritual -que es heredado de la cultura guaraní- consigue adeptos a lo largo y ancho de Argentina, Paraguay y Uruguay. No hay nada que indique que atenta contra la salud, incluso en ciertos casos se cree buena para matar parásitos.
Según explica la Secretaría de Cultura de la Nación, los pueblos originarios de América reconocían en la ruda "múltiples propiedades medicinales contra parásitos y malestares gastrointestinales, además de su uso para calmar el ardor y la irritación de picaduras de bichos y alimañas".
Al mezclarla con la caña, crearon un remedio para superar los típicos problemas que traía el mes de agosto: grandes lluvias y frío que causaban muertes, no sólo en el ganado sino también en la población.
Inicialmente el licor empleado se fabricaba con chañar, patay, tunas o algarroba. Cuando llegaron los europeos en el siglo XXV, la receta cambió y se adaptó hasta la que conocemos actualmente.
Durante la colonización española la caña comenzó a cultivarse para obtener azúcar, así que en paralelo se produjo también el aguardiente de caña.

El ritual
Los tres sorbos -o los siete tragos- se beben en ayunas y se acompañan con frases clásicas como "Julio los prepara y agosto se los lleva", "Caña con ruda, contra el mal ayuda" o "Más vale emborracharse que morirse".
La tradición indica que hay que llevarlo a cabo el 1° de agosto de cada año, pero quienes no lo logren tienen tiempo hasta el día 15.
