Tras la pista del escultor
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Image089c1a891cb84384856017bf179d49e6.jpeg)
Hugo Fasciani, el hombre que diseñó un monumento a José Bernardo Iturraspe que nunca se concretó, sí tiene sus obras en el cementerio municipal. Con la fineza de su perspectiva al ver sus trabajos muchos le han pasado por el frente, pero desconocían que tenían su nombre.
Por Ivana Acosta | LVSJ
El cementerio está más sombrío que de costumbre. En los pasillos solo se escucha el silbido del viento que choca y se cuela entre los espacios de los panteones. No hay permiso para ir más allá de la misión propuesta: ir tras las huellas de un constructor sanfrancisqueño un poco desconocido para muchos.
Caminando despacio, mirando a los alrededores y entre el gris o negro de las piedras resaltan algunas flores opacadas por el sol, llenas de tierra, caídas de sus tumbas porque el viento se las llevó y las acomodó en otros espacios.
Asombra el silencio, la ausencia de quienes van a visitar a los deudos y a lo lejos se escuchan a los empleados municipales trabajando, siendo ahora los cuidadores absolutos de ese lugar. Entonces ni bien entramos, vamos despacio para no perder detalle.
Ángeles en lo alto, cruces grandes, placas de célebres personas que forman parte de la ilustre historia local. La pista es la de un escultor, pero no encontramos su nombre. Lógico, no figura con el propio la obra porque no son sus restos sino el trabajo lo que buscamos.
Entonces de repente cuando volvemos a dar la vuelta aparece. En el mausoleo de Cecil Newton, que quedó a contramano de la línea recta donde hay otras personas sepultadas, aparece este mítico director de la Escuela Normal y del que dicen hay un fantasma que quedó rondando.
Disculpe señor Newton, no es usted a quien buscamos sino a quien construyó ese mausoleo para usted. Miramos pero solo vemos recuerdos dirigidos hacia él, no hay flores alrededor, no hay a quien preguntar y así como al pasar una pequeña placa dice: Hugo Fasciani, constructor.

Primera parada: mausoleo de Cecil Newton ya que Fasciani fue quien lo diseñó y construyó.
¡Ahí está! Esa es la pista. Newton es el guía para buscar otro trabajo de Fasciani. Por algún lugar debería haber una réplica de esa placa. Insólitamente le pasamos al frente.
Mausoleo 1560, escrito en un blanco que ni el tiempo pudo borrar. Los restos que allí descansan son los de Primo Fossati y se reconocen por la emotiva y amorosa frase que colocó su esposa: "Primo: Te haré vivir en el corazón de tus hijos como vives en el mío. Geno".
La frase quedó grabada para la posteridad. Con el tiempo ella también fue trasladada allí y sus hijos. A diferencia de la de Newton ésta no es un monumento histórico municipal y si alguien se lo propusiera podría sacarla de allí porque de ese grupo familiar no hay ya rastros que paguen los impuestos.
No sería justo con Fasciani, ni con las obras y la delicadeza de sus construcciones ya que se perdería la arquitectónica de una época de la que todavía hay mucho por descubrir; por eso es necesario mantenerlo en la memoria colectiva como uno de los escultores destacados de nuestra ciudad.
