Tras la brutal golpiza en la calle, Fornero inició un largo proceso de recuperación
Juan José Arturo Fornero ya se repone en su casa de las graves lesiones sufridas en su rostro, luego de recibir un violento ataque de parte de dos jóvenes el domingo 16 de julio. Debió ser intervenido quirúrgicamente durante cuatro horas. Junto a LA VOZ DE SAN JUSTO recordó parte de lo sucedido esa madrugada. Su familia pidió que haya justicia.
A 14 días de haber sido víctima de un brutal ataque en la vía pública, Juan José Arturo Fornero (48) se repone en su casa de las graves lesiones sufridas en su rostro luego del ataque de parte de dos jóvenes, hecho ocurrido en la madrugada del domingo 16 de julio, en la esquina del Pasaje Champagnat y calle Iturraspe.
Fornero estuvo internado en el Hospital Iturraspe y luego fue derivado a un sanatorio local donde lo intervinieron quirúrgicamente. Entre las lesiones sufridas se encontraban las fracturas de las celdillas etmoidales anterior y posterior, del malar derecho e izquierdo y de los huesos propios de nariz. La operación demandó cuatro horas y se le colocaron cinco plaquetas y dos mallas de titanio a los fines de poder corregirle las lesiones sufridas en el rostro. Debido a la complejidad, por 45 días deberá realizar una dieta líquida, recibiendo solo alimentos licuados y en el transcurso de un año deberá ser sometido a otra intervención quirúrgica, en este caso en la nariz.

"No les alcancé a ver la cara"
En una nota con LA VOZ DE SAN JUSTO, Fornero dijo recordar "casi todo" lo sucedido esa madrugada: "Recuerdo casi todo, salvo una parte de la golpiza. Yo salía de un boliche bailable, habrán sido las 5.30 de la madrugada, llego a la esquina en donde está la panadería, me da hambre y me compro dos facturas y me retiro del local. Comienzo a caminar por calle Iturraspe rumbo a mi casa y cuando estoy llegando a Champagnat, de los costados veo que se acercan dos sombras, sobretodo del lado izquierdo. Esta persona se me abalanza y me agarra el cuerpo abrazándome, en tanto que el otro individuo me comienza a propinar golpes sin decirme nada", narró.
Según agregó, no le pidieron nada: ni el reloj que llevaba puesto, ni plata, ni el teléfono que llevaba consigo: "Nunca les escuche la voz, no escuché que dijeran nada; es más, no les alcancé a ver la cara, en ningún momento les pude ver el rostro", afirmó.
Fornero relató que mientras lo golpeaban intentó "instintivamente" tratar de zafar de la situación, aunque no lo logró: "Me resisto pero a esa altura los dos comienzan a pegarme, allí es que pierdo el conocimiento. De los golpes que recibí en la cara no me acuerdo, lo que sí recuerdo es que me levantan, me revisan los bolsillos y me llevan el teléfono celular para dejarme tendido en la vereda y se dan a la fuga", relató.
Al encontrar una explicación al ataque, Fornero señaló que sus atacantes "en ningún momento me dijeron si me conocían o por qué me golpeaban, fue algo sorpresivo, no me dieron tiempo a nada. A mí uno de ellos me tomó desde atrás, me abrazó a altura de la cintura y me inmovilizó, es allí cuando el otro sujeto me comenzó a pegar".
Cabe destacar, que cuando Fornero estaba tendido en el piso una persona se le acercó para ayudarlo y luego trasladarlo al Hospital: "No lo conocía, él me contó que pasó a los pocos minutos porque salía de otro boliche e iba en busca de su automóvil que estaba estacionado sobre Champagnat; cuando me ve decide ayudarme y llevarme al hospital", explicó.
La familia pide justicia
Fornero recibió a este diario en compañía de su madre Mirtha y sus hermanas María Emilia y María Fernanda, quienes reclamaron justicia ante lo sucedido.
María Fernanda Fornero, la hermana mayor de Juan José, solicitó que la investigación continúe y que lo ocurrido con su hermano no quede en el olvido: "Vemos que pasa el tiempo y por parte de la policía no hay novedades en cuanto a la investigación, el problema de la inseguridad continúa, hay muchos casos que quedan sin resolver y creo que lo ocurrido con mi hermano puede seguir el mismo camino, aunque espero que ello no suceda", expresó.
La mujer confirmó que la familia radicó la denuncia correspondiente: "Hicimos la denuncia el mismo día en que mi hermano fue atacado, nosotros en este momento estamos viendo la dolorosa recuperación, lo que debe ser igual para el resto de las víctimas que han sufrido hechos similares, esto traumatiza al resto de la familia porque se ha generado toda una movida en donde nos hemos visto obligados a cambiar nuestras rutinas para poder colaborar con el acompañamiento".
A mediados de semana se conoció que el padre de un joven de apellido Maggi, que también sufrió un ataque similar en la misma madrugada en que lo agredieron a Fornero, propició una reunión con familiares de víctimas de violencia urbana y las autoridades policiales y/o judiciales: "Me interesaría mucho que se concretara esa reunión, que nos pudiéramos poner todos de acuerdo; estamos dispuestos a organizarnos para presenciar la reunión, para dar a conocer nuestro punto de vista, hablar, intercambiar ideas", expresó, agregando que "desde el comienzo la Policía al día siguiente del ataque que sufrió mi hermano salió diciendo que descree que el móvil del ataque sea por un robo; lo dijeron sin haber ningún tipo de investigación, entonces con dos ataques más en esa misma madrugada creo que queda claro que no hubo ningún móvil personal en contra de Juan".
Según la mujer, además de los tres ataques producidos esa madrugada, hubo un cuarto: "Lo de mi hermano no fue un hecho aislado, son varias personas a las que les ocurrió lo mismo, entonces vamos a llegar a la conclusión que si el accionar de los delincuentes fue mutando, ya no es el asalto, el arrebato únicamente, sino que se pasa a la agresión física. Las autoridades tienen que ponerse a la altura de las circunstancias, al fin y al cabo sino hay un saldo positivo en las investigaciones se debería recurrir a otros organismos provinciales para solicitar un acompañamiento y de este modo acomodarse y poder tomar nuevas medidas".
