Tras 19 años, reanudan la búsqueda de su hermano desaparecido para que en la Nochebuena ya no haya una “silla vacía"
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Ramón Moisés Utrera desapareció en 1998 luego de pasar la Navidad y el Año Nuevo con su familia en San Francisco. Sus hermanos, Eduardo, de 56 años; y Adriana, de 54, lo buscan desde aquel entonces y aún hoy mantienen la esperanza de que regrese como en 1997, a pasar las fiestas con ellos.
Sobrellevar la ausencia de un ser querido en estas fechas no es tarea fácil, para nadie. Ramón Moisés Utrera desapareció en 1998 luego de pasar la Navidad y el Año Nuevo con su familia en San Francisco. Cuatro días más tarde, el hombre de 33 años -que hoy tendría 53-, viajó a Buenos Aires en busca de un futuro laboral y desde ese día no se supo más nada de él.
Sus hermanos, Eduardo, de 56 años; y Adriana, de 54, lo buscan desde aquel entonces y aún hoy mantienen la esperanza de que regrese como en 1997, a pasar las fiestas con ellos.
Una copa en la mesa, un plato y una ilusión. Así lo esperan Eduardo y Adriana Utrera a su hermano Ramón Moisés, el hombre de las botas texanas, camisa y pantalones vaquero que amaba la vida en el campo pero cada año volvía a San Francisco a visitar a su familia para las fiestas.
"Lo extrañamos mucho en cada fiesta. El venía para estar con nosotros y hace casi dos décadas que no nos sentamos en una mesa juntos. Es muy triste, pero hay esperanza", dijo Eduardo a LA VOZ DE SAN JUSTO.
"En quince días vuelvo", expresó Ramón a los hermanos en 1997 y nunca más regresó. "Vino a visitarnos como cada año para Navidad y Año Nuevo. Nos contó que había conseguido un trabajo en el sur de la provincia de Buenos Aires, como peón rural, lo que hizo siempre", recordó el hermano.
"La última vez que lo vimos tenía puesto un pantalón vaquero, botas texanas, una camisa, una campera de cuero y cargaba con un bolso negro. Vestía como un verdadero hombre de campo", recordó Adriana.
Los hermanos oriundos de Villa Fontana viven en la ciudad desde la década del `70 pero Ramón "siempre adoró el campo, era su lugar en el mundo. Era común que sea un hombre ermitaño y venía a visitarnos poco a la ciudad. Su último trabajo fue en el campo de la familia Pivetta, en Las Varillas", explicaron los hermanos.
Las fiestas de 1997 fueron como las de siempre. Eduardo con su familia al igual que Adriana, y Ramón, el solitario, que llegaba de visita.
Tras los festejos partió a Buenos Aires y al arribar se realizó al última comunicación con Eduardo. "Me llamó por teléfono desde Buenos Aires y me dijo que se había olvidado una campera de cuero marrón clara en la cual estaban sus documentos personales".
De inmediato, Eduardo se contactó con una empresa de viajes en la ciudad y en confianza con el chofer, le pidió que le entregase a Ramón la campera con sus papeles. "Eso fue lo último que supimos de nuestro hermano menor", dijo Adriana.
Alberione: "El estado de desaparecido de una persona es el dolor más grande para los familiares"
"Era habitual que él se ausentara durante todo el año, pero dijo que en quince días volvía. Y no fue así. Tampoco se comunicó más con nosotros y ahí empezó nuestra duda si algo le había ocurrido", añadió.
"Lo esperamos para esa Navidad y ese Año Nuevo y nada y comenzamos la búsqueda. Hablamos con un policía amigo y él se puso al hombro el rastreo de Ramón", rememoró Eduardo.
"Lo más difícil era buscarlo en Buenos Aires. Cometimos el error de no preguntarle dónde iba a trabajar, dónde se iba a hospedar. Al menos así podíamos tener algo", acotó.
La búsqueda empezó por la gran ciudad y no había nada. El otro lugar para buscar era en las cárceles, "porque podía estar detenido por algo y por vergüenza tener temor de comunicarse con nosotros. Para lograr eso, teníamos que buscar a alguien del Poder Judicial y por eso contactamos al fiscal Bernardo Alberione", explicó el hombre.
El fiscal Alberione, amigo de la familia, comenzó a ayudarla. "El nos ayudó en la búsqueda en penitenciarías del país, nos brindó la posibilidad de que la imagen de Ramón apareciera en la televisión por aire, pero tampoco tuvimos noticias".
Una pista que no fue
Luego de varios años de búsqueda, los Utrera recibieron la noticia de que habían visto a Ramón en San Luis. "Tenemos primos en la provincia puntana y parecía una buena pista. El había estado por esos pagos y se hacía fuerte la pista. El trayecto al lugar tardó un día. ¿Viste cuando dicen que todos tenemos un doble? El hombre era igual a mi hermano, pero mayor. Otra vez nos desilusionamos", confió Eduardo.
Los hijos de Adriana y Eduardo ayudaron desde el primer momento en la búsqueda del "tío Moncho", como lo llaman cariñosamente a Ramón. "Lo buscamos a través del programa 'Gente que busca Gente', de Franco Bagnato; en las radio del país; en todos lados y aún hoy, ni una noticia, ni una pista certera. "En los sitios de búsqueda de persona la última información que hay es que votó en 1997, no salió del país. El tiempo de él se congeló 19 años atrás", graficó Adriana.
"Lo vamos a encontrar"
Sobre qué piensan sobre lo que pasó con Ramón, Adriana señaló: "El fiscal me preguntó que sentía yo que le había pasado a mi hermano y yo le respondí que estaba vivo, que perdió la memoria, pero muerto sé que no está".
"Lo vamos a encontrar", dijo por su parte Alberione a LA VOZ DE SAN JUSTO y se mostró predispuesto a retomar la búsqueda de Ramón.
"Vamos a empezar de nuevo, a buscarlo otra vez. El estado de desaparecido de una persona es el dolor más grande para los familiares", agregó el funcionario judicial.
"Con el avance de la tecnología, vamos a tener más herramientas para buscarlo. Las redes sociales nos van a ayudar mucho. Hay muchos más medios para difundir estas cosas", remarcó Alberione.
Al respecto, los hijos de Adriana hicieron un identikit con una aplicación de celular de cómo estaría hoy y crearon un Facebook con el nombre de él por si alguien sabe algo y puede comunicarse con la familia.
La búsqueda

Ramón Moisés Utrera nació el 31 de agosto de 1963. Actualmente tendría 53 años. Es de tez trigueña y mide aproximadamente 1,65 metros de altura. Fue visto por última vez en la terminal de Retiro en la Ciudad de Buenos Aires en enero de 1998. Para comunicarse con la familia, hacerlo vía Facebook: Ramón Moisés Utrera o a los teléfonos (03564) 15589379
