“Todos tenemos el derecho y la posibilidad de cumplir nuestros sueños”
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Laura Ballatore es un ejemplo de superación. Su discapacidad nunca fue un obstáculo para su desarrollo personal y profesional. Hoy, cumple un cargo muy importante como directora de Cultura de su pueblo, La Francia.
Laura Ballatore, es la Directora de Cultura de la Municipalidad de La Francia. Un quiste de mielomeningocele detectado al nacer afectó la movilidad de sus miembros inferiores y tuvo su primera cirugía a los seis meses de vida para extraerle el tumor.
Superando quimioterapia y tratamientos, Laura es una mujer que con su actitud no conoce de diferencias y su compromiso social la llevaron a ser parte de la gestión de gobierno de María Fernanda Grimaldi.
- Dividís tu vida laboral entre la política y tu negocio...
Siempre que me preguntan a qué me dedico, mi respuesta es "polirrubro" porque hago de todo un poco. Mi profesión es diseñadora gráfica. Estudié la carrera en la ciudad de Córdoba y por elección, soy artesana porque mi negocio es una librería, la única del pueblo, donde además hago lo que me gusta que es lo artesanal del papel como agendas y anotadores. Todo esto me llevó a ser la directora de Cultura del municipio de La Francia, pero además soy profesora de italiano en los talleres de lengua que dictamos en la Municipalidad.
- En ese "hacer de todo", desde la política hasta la docencia y el emprendimiento, ¿Cómo te desenvolvés?
No sé si tengo vocación docente y mucho menos pensé que podía dar clases o enamorarme de la lengua extranjera hasta que apareció el italiano que me dio vuelta la cabeza. Aprendí que tengo capacidad para hablarla y también para enseñarla, aunque es a través de un taller que funciona adentro de la Casa de la Cultura.
Estás ya en la segunda gestión de gobierno acompañando a la intendenta Fernanda Grimaldi. ¿Qué le aportás a la cultura desde tu lugar y tu experiencia?
Ya son cinco años y medio en la Dirección de Cultura. Intento siempre que el otro se convenza de que se puede hacer algo, con la limitación que tenga. En mi caso, es la movilidad y es visible, pero a veces, hay algunas que no las conocemos o no llegamos a ver y puede trabar a las personas en a su vida. Todos tenemos el derecho y la posibilidad de cumplir nuestros sueños. Ese es mi lema y lo que intento trasmitir.
- ¿Y por qué elegís la política?
La cultura. Si no fuera este cargo, no hubiera aceptado. Desde chica estoy involucrada en diferentes cuestiones sociales. Mi tío, Alberto Ballatore, fue intendente de La Francia y mi mamá siempre trabajó para la parroquia del pueblo. Me crié con un compromiso social fuerte por la comunidad hasta que me propusieron que esa responsabilidad sea política. Acepté porque me gustaba, pero más aún porque me sentía capacitada para hacerlo.
- ¿Alguna vez sufriste discriminación por tu discapacidad?
En el pueblo nunca sentí que me discriminaran o que me costara. Muchas veces lo hablé con mis amigos. Siempre estuve comprometida con la actividad social haciendo las cosas a la par de ellos, salía e iba a la plaza como cualquier otro. Uno se acostumbra a que te miren porque no saben cómo es tu vida y porque es distinta. Me río cuando los chicos preguntan porque ando en silla de ruedas y sus mamás los retan o les tapan la boca. Yo les respondo que es una bicicleta de manos y que, en vez de usar las piernas, uso mis manos para movilizarme.
- Tu actitud te hizo superar cualquier obstáculo...
Todo depende de cómo uno lo vive o lo toma. Tuve una mamá que es una leona, una familia que siempre me acompañó y me escuchó. Siempre hice una vida normal y eso tiene que ver mucho cómo la familia plantea tener un hijo con discapacidad. Si la familia lo toma como un peso, como una carga o como una vergüenza, así va a ser la vida de la persona con discapacidad. En mi caso, nunca viví mi vida con dificultad o como un impedimento, claro que sé que hay cosas que no las puedo hacer como el otro también tiene dificultades en otras, pero de alguna manera u otra se puede lograr.
- ¿Avanzamos como sociedad en la empatía hacia las personas con discapacidad?
Creo que poco a poco vamos avanzando porque muchas veces nos escondieron, pero ese no fue mi caso porque no lo viví. En La Francia, desde que era chica, fuimos solicitando rampas. Siempre que estoy en un lugar público, lo primero que pido es una rampa. Cuando salimos a hacer campaña por las calles del pueblo, lo primero que pedí es que en cada esquina haya una rampa como debe ser. Ese es el compromiso que le exigí si iba a ser intendenta. Es importante insistir y que la gente entienda lo que ocurre.
- Viviste en la ciudad de Córdoba con todo lo que implica salir de un pueblo hacia la gran ciudad.
Siempre digo que Córdoba fue un gran desafío, pero para mí familia. Mi grupo familiar somos mi mamá que hoy tiene 85 años, mi papá y mi abuela que ya no están más. La familia se dividió porque mi mamá decidió mudarse conmigo durante los cuatro años que duró mi carrera y regresábamos todos los fines de semana para estar con el resto de la familia. Lo que hicieron por mí fue apostar a mi desarrollo y crecimiento profesional, con mucho esfuerzo económico porque mi papá estaba sin trabajo y siempre priorizando la unidad familiar. Por eso valoro muchísimo cuando los padres les dejan un estudio a sus hijos y hacen mucho sacrificio para que cumplan sus sueños.
