Tensión y pedido de justicia en la última audiencia antes de la sentencia por el crimen de Aralí
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La tercera jornada del juicio por el asesinato de la niña de 8 años de Brinkmann estuvo marcada por el reclamo de familiares y vecinos frente a Tribunales de San Francisco. El 8 de octubre serán los alegatos y es probable que ese mismo día se conozca la sentencia.
La tercera jornada del juicio por el crimen de Aralí Vivas tuvo momentos de fuerte tensión. Al ingresar Rocío Milagros Rauch, madre de la niña y una de las tres imputadas, familiares de la víctima intercambiaron duras palabras con ella. Se escucharon gritos de “¡Asesina, asesina!” y el reclamo: “Merecen los tres perpetua”.
La escena ocurrió en el marco de una nueva marcha para pedir justicia por Aralí, asesinada en noviembre de 2024 en Brinkmann. Familiares, allegados y vecinos se movilizaron hasta los Tribunales de San Francisco, donde se desarrolla el debate con jurados populares.
Los acusados son Rauch; quien era su pareja, Ezequiel Matías Simeone; y Cristian Hernán Varela, amigo de este. Los tres permanecen detenidos.
Natalia Betiana Heredia, prima de la madre de Aralí y quien tiene bajo su guarda a los hijos de Rauch y hermanos de la niña asesinada, cuestionó los argumentos planteados por los abogados defensores de la imputada.
“No puede estar un abogado defendiendo algo que es indefendible. Más allá de que pudo o no pudo estar en el día del hecho. Pero ella como mamá nunca los cuidó”, expresó Heredia, en referencia a los dichos de la defensa de Rauch.
“Sigo sosteniendo que ella (por Rauch) es la asesina número uno. Sigo sosteniendo que debe haber una justicia”, agregó en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO.
La mujer también habló de la situación familiar que quedó después del crimen y de la relación que mantiene actualmente con los hijos de la imputada. “Esa es una de las primeras condenas que va a recibir de mí Rauch. Saber que sus hijos hoy a mí me llaman mamá, a mis hijos los llaman hermanos y a mi marido lo llaman papá”, sostuvo.
El mensaje del forense a la familia
Durante la movilización, el médico forense Mario Vignolo se asomó por una ventana de Tribunales y les transmitió fuerzas a los familiares de Aralí. Vignolo fue testigo durante el juicio porque realizó la autopsia del cuerpo de la niña.
Al dirigirse a los familiares, expresó que, de su parte, había hecho lo que pudo y que buscaría justicia. Las mujeres le manifestaron que los abusos contra la niña llevaban mucho tiempo y el forense respondió: “De hace rato”.
El gesto se produjo en una jornada especialmente sensible para la familia. En una entrevista con LA VOZ DE SAN JUSTO, Vignolo había definido el caso Aralí como “uno de los más aberrantes” que vio en sus 35 años de carrera forense.
La acusación y las defensas, ante el tramo final
Aralí había sido encontrada muerta en su vivienda, que fue incendiada de manera intencional, y presentaba signos de abuso sexual previo. Los tres acusados enfrentan cargos por abuso sexual agravado por la edad de la víctima y por homicidio criminis causa. A Simeone, además, se le atribuye el delito de incendio.
Según la investigación que concluyó el año pasado, a cargo del fiscal de Instrucción de Morteros, Francisco Paygés, las imputaciones están vinculadas al abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, por haberse cometido contra una menor de 18 años aprovechando una situación de convivencia preexistente y por la participación de dos o más personas, en forma reiterada, junto al homicidio calificado por el vínculo, por mediar violencia de género y en carácter criminis causa. A Simeone se le atribuye además el incendio.
Si la Cámara del Crimen comparte los argumentos de la fiscalía, estos delitos prevén prisión perpetua.
Los abogados Luis Alberto Licera y Marcos Arnold, defensores de Rauch, remarcaron que la acusación debe probar que la mujer realizó un aporte indispensable para consumar el crimen. “No vamos a juzgar quién es Rocío, si era buena o mala madre, sino simplemente si ella prestó este aporte indispensable para consumar posteriormente el crimen”, sostuvo Arnold en diálogo con este diario.
Sobre Varela, sus abogados Joaquín González y Antonio Rusconi afirmaron que están “totalmente convencidos de la inocencia” de su representado. González reconoció que Varela estuvo en la vivienda la noche anterior al crimen, pero sostuvo: “Eso no lo convierte en un asesino y eso es lo que vamos a tratar de demostrar”.
La audiencia del miércoles 30 fue la última antes de un cuarto intermedio. El próximo 8 de octubre se escucharán los alegatos y es altamente probable que ese mismo día se conozca la sentencia.
