“Tenía en mi cabeza que quería jugar”
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Señaló el sanfrancisqueño Máximo Araujo al hacer referencia sobre cuál era su objetivo antes del inicio de la temporada 2020/2021 de la Liga Nacional con Atenas de Córdoba. El escolta de 18 años, en base a buenos rendimientos, se hizo un lugar en la rotación del "Griego" jugando minutos importantes. "Cuando el equipo estaba medio caído, entraba a defender, a correr el contraataque y nos levantábamos", resaltó.
Siempre confiando en sus condiciones y apuntando a crecer en todos los aspectos del juego vive el básquetbol Máximo Araujo. El sanfrancisqueño tuvo la satisfacción de jugar minutos importantes vistiendo la camiseta de un club histórico como Atenas en la temporada 2020/21 de la Liga Nacional. "Tenía en mi cabeza que quería jugar", sentenció el escolta de 18 años, quien mostrando su atrevimiento y aptitudes logró entrar en la rotación del "Griego", que pudo mantener la categoría superando en el play out a Weber Bahía.
"Logré jugar algunos partidos como titular y pude tener un rol dentro del equipo, que era ser el revulsivo", subrayó Araujo en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO.
"Esta temporada que pasó fue realmente mi primera temporada en la Liga Nacional porque ya tenía que asumir un rol dentro del equipo. Empecé como el tercer escolta, después se dio por el tema del coronavirus, que no estaba el norteamericano ya que se hizo muy difícil su llegada. Al principio no me ponían, usaban más a otros jugadores, quizás porque yo era el más chico del plantel (18 años) pero sabía que iba a poder jugar, tenía eso en mi mente. Tenía en mi cabeza que quería jugar", aseveró Máximo. Además acotó: "También quería ser titular y al que tenía adelante mío, en cuanto a la consideración del entrenador, ponerlo en aprietos".

"Empecé como el típico juvenil que va y entrena con el plantel profesional. Los que no me conocían, no sabían que yo iba con la mentalidad de ganarme un lugar y jugar, que es parte de la competencia interna", afirmó quien se siente más cómodo realizando un juego rápido que apueste al contraataque.
"Después, mi entrenador Cristian Colli es alguien que tengo desde las divisiones inferiores, entonces eso me ayudó mucho porque él sabe lo que puedo dar dentro de una cancha", puntualizó. Al tiempo que detalló: "Cristian me puso contra Libertad de Sunchales, ese partido fue como mi salto ya que mi técnico fue como que dijo: 'sé que puedo contar con él'. Me puso en el último cuarto, no había ingresado en todo el partido, quedaba poco para que termine y el juego estaba muy parejo, entonces entré e hice cinco puntos seguidos".
"A partir de ese momento que di cuenta de que podía jugar. Después los partidos comenzaron a subir de nivel y el cuerpo técnico me comenzó a dar más minutos en cancha. Pero tuve que aprender que para poder jugar en la Liga Nacional, que es algo que también me pasaba cuando estaba en la Liga de Desarrollo, hay que hacerse fuerte atrás, en la defensa", aseguró.
Defensa y contraataque
"El 'Turco' (Osvaldo Arduh, que falleció de coronavirus) siempre dijo que yo tenía una buena capacidad en ataque, pero que tenía que verme atrás ya que todos los jugadores de Liga Nacional son muy buenos. Por eso él quería ver cómo respondía defendiendo", esgrimió.
"También tuve el apoyo de Bruno Lábaque y con el paso de los partidos logré jugar algunos encuentros como titular y pude tener un rol dentro del equipo, que era ser el revulsivo. Cuando el equipo estaba medio caído, entraba a defender, a correr el contraataque y nos levantábamos", subrayó. Acto seguido aclaró: "También me pasó que entré a defender y no pude hacerlo como esperaba por diferentes situaciones
"Me enfoqué en la defensa para poder ganarme minutos, tanto en la Liga de Desarrollo como en la Liga Local. Además, durante la cuarentena del año pasado, viendo videos de Michael Jordan es como que hice un 'click', observé que Jordan era el mejor de todos en ambos costados de la cancha y entonces me propuse ser el mejor, a mi manera, en los dos rubros. Tratar de presionar defensivamente y después atacar manteniendo el mismo ritmo", sentenció. "Me di cuenta que al defender fuerte es como que me activo. Después mucha gente se me acercó y me dijo que he mejorado un montón la defensa, eso me llenó de alegría porque significa que puedo hacer bien las dos cosas", agregó.

En otra parte de la charla, recordó sus primeros pasos con el "Griego" cordobés en la LNB: "Mi debut en la Liga Nacional con la camiseta de Atenas fue contra Boca Juniors y jugué un minuto y treinta segundos. Después tuve acción en el Torneo Súper 20, en la temporada 2019/2020 contra Olímpico de La Banda, ese día fue importante porque jugué varios minutos y pude hacer ocho puntos. Estaba muy feliz".
En cuanto al final de la temporada con el conjunto cordobés, que liquidó la serie de play out 2-0 frente a Weber Bahía y conservó la categoría, sostuvo que "siempre pensé en positivo y sabíamos que le íbamos a ganar. Más allá de que no es lindo llegar a jugar esa instancia porque hay muchos nervios. La verdad pensé que iba jugar poco ya que quizás el técnico iba a apostar más a los jugadores de experiencia, pero uno siempre tiene que estar preparado para aprovechar las oportunidades. Al primer partido de la serie lo jugué bien y después en el segundo juego viví una de las cosas más lindas que me dio el básquet ya que mi familia me estaba viendo en la cancha, tuve un excelente último cuarto haciendo goles para cerrar el partido y con Atenas festejamos que nos quedamos en la Liga Nacional".
Modificó su tiro
"Antes, en los lanzamientos de tres puntos, tiraba más a pie firme. Además, al atacar, frenarme y tirar, ni pensaba en tirar triples. Entonces mis entrenadores en la Liga de Desarrollo me decían que pruebe con tirar más de tres y yo capaz que venía de hacer treinta puntos en ese partido. Todo eso me lo inculcaban en Atenas para llegar a la 'A' (Liga Nacional)", indicó Araujo.
"Entonces cuando llegó la cuarentena (en marzo de 2020) observé que tenía un tiro muy de abajo, sacaba la pelota del pecho, igualmente lo hacía muy rápido. Y mirando un partido de básquet en la tele le dije a mi viejo (Mauricio Araujo, exjugador de El Tala) que tenía que cambiar mi tiro. Algo que ya me venían diciendo en el club", argumentó.

"Como siempre fui un jugador que quiero crecer en todos los aspectos del juego, empecé a ir tirar en una canchita que está al aire libre... recuerdo que se complicaba los días que había mucho viento. Traté de mejorar la mecánica de tiro en su totalidad, pero cambiar la técnica de lanzamiento después de muchos años fue realmente difícil", puntualizó.
"Mi papá me ayudó mucho a mejorar el tiro. Después, cuando volví a Córdoba y me vio mi entrenador (Cristian Colli) enseguida se dio cuenta que estaba tirando mucho más de arriba, pero me dijo que agarraba la pelota muy de abajo y que hacía muy largo el movimiento, por eso me quedaba corto a veces. Entrené fuerte, con muchas repeticiones apuntando a mejorar y recuerdo que el partido en el cual ya estaba subiendo más la pelota y sacando el lanzamiento de arriba fue contra Comunicaciones, y justamente en ese juego metí dos triples. Eso me puso muy contento porque poder mejorar mi mecánica de tiro y hacerlo en un partido oficial de la Liga Nacional fue importante", consideró Máximo.
Su experiencia en la preselección
El entrenador del seleccionado argentino U19, Daniel Farabello, citó a 27 jugadores -entre los cuales estuvo Máximo Araujo- para la preselección "albiceleste" de cara al Mundial de la categoría, que se desarrollará en Letonia.
"Los entrenamientos duraron una semana (en el Cenard, en Buenos Aires) y comenzaron justo después de la serie contra Weber Bahía. El nivel de las prácticas fue alto e intenso, había chicos interesantes. En mi puesto compito con Franco Méndez (San Martín de Corrientes), Fabio Gauto (Regatas Corrientes), Facundo Tolosa (Weber Bahía) y Federico Copes (Platense) pero siempre confío en lo que hice y medirme con ellos está bueno", indicó el sanfrancisqueño.

"La verdad que me sentí muy bien en las prácticas, antes había estado en dos preselecciones argentinas, U17 y U15, y en este tiempo me tocó estar en la U19. Ahora nada que ver con lo que viví antes, porque jugar en la Liga Nacional te da ese plus, ese salto y se nota en muchas situaciones. Fue muy duro el trabajo que hicimos, entrenamos aproximadamente tres horas a la mañana y después a la tarde dos horas y media más. Jugamos amistosos entre nosotros, con árbitros y todo, y considero que me fue muy bien. Vestir la camiseta de la selección, y más en un Mundial, sería un sueño", expresó en el final de la charla.
