Suma logros
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Juan Morandi le sumó un nuevo resultado a su gran palmarés, subiendo por quinta vez al podio del Desafío del Río Pinto, esta vez en la categoría Master B2, en la carrera de Mountain Bike más importante de Latinoamérica.
El pasado domingo se corrió la vigésima segunda edición del Desafío del Río Pinto, carrera que se corrió en la sierras cordobesas, que tuvo 4455 inscriptos y que está enmarcada como la más importante de Latinoamérica en cuanto al mountain bike.
En la categoría Master B2, donde hubo 780 participantes, el sanfrancisqueño Juan Manuel Morandi logró subirse al tercer escalón del podio, siendo esta la quinta vez que logra quedar dentro de los mejores que reciben premio.
El corredor de nuestra ciudad, quien no comenzó a correr de joven sino que hace poco tiempo se sumó al ciclismo, volvió a sumar un palmarés más a su corta, pero más que fructífera trayectoria.
Ya en San Francisco, volviendo a su trabajo habitual, se hizo un tiempo y dialogó con LA VOZ DE SAN JUSTO, donde contó detalles sobre este importante resultado que logró en La Cumbre.
- ¿Qué balance
hacés de tu participación en el Río Pinto?
- Fue algo muy extraño para mí, porque venía de un accidente grande en Chile en enero, donde tuve una lesión muy grande. A raíz de eso estuve parado más de un mes por un proceso de recuperación que tenía que tener, ya que tenía una fractura en una vertebra. Después de eso empecé a trabajar de forma escalonada, sumando kilómetros, empezando a hacer los trabajos de calidad, pero veía que no estaba en mi ritmo de punta. No me quería hacer una expectativa grande para esta carrera por el nivel que tiene y sabiendo que toda la gente entrena para esta competencia. Esta fue mi séptima edición en el Río Pinto, siendo la quinta vez que llego al podio.
- ¿Por qué es
tan especial esta carrera?
- Esta carrera es especial porque tiene un formato diferente. Tiene un recorrido fácil de hacer, cualquier persona que entrena un determinado lapso lo va a poder completar en el tiempo que sea. Esta carrera permite que cualquiera que quiera hacer ciclismo, entrenando algunos meses puede estar en el desafío. Son caminos anchos y se adapta a cualquier corredor sin riesgos grandes, aunque tiene su exigencia lógica. Este año, al no pasar por esos caminos el Rally Mundial de autos, se hizo más rápido, si bien hubo más kilómetros, los tiempos se bajaron.
- ¿Qué es lo más
exigente que tiene la competencia?
- Es una carrera exigente por el ritmo que se lleva, pero sobre todo por la presión que uno tiene. Me imagino a Messi con la presión que siente por querer ganar un mundial, y acá para nosotros el Desafío del Río Pinto es eso, porque es la competencia que esperamos todo el año. Tiene su sello la carrera. Lo que noté este año es que hay mucha gente preparada, con cuerpos trabajados y con horas arriba de la bici. Está muy bien organizada, se larga por categorías, cada uno con su chip para que le tomen el tiempo y muchos otros detalles que son importantes.
- Hubo una gran
participación de corredores sanfrancisqueñas...
- Me parece que es el primer año que hay tanta gente de nuestra ciudad. Lo que veo es que hay muchos que hay tomado conciencia de lo que es incorporar en su vida un deporte. Soy uno de esos que hasta los 40 años no hacía deporte y después a través de un amigo me fui metiendo y es lo que le debe pasar a muchos, porque te termina apasionando. El cuerpo y la mente trabajan de forma sincronizada y te cambia la manera de pensar.
- ¿Cuáles son
tus objetivos para lo que resta del año?
- Hay varios objetivos para lo que resta del año junto a la gente de "Oxea" de Córdoba, que son los que me apoyan y me dan una mano desde lo económico. La principal preparación va a ser para una carrera en Chile que se va a realizar en octubre y que se denomina "Atacama Challenger". Son tres días de competencia en el desierto y va a ser muy duro. Tenemos otras competencias acá en nuestra zona, la Doble San Francisco-Miramar de Rural Bike y para todo eso hay que seguir entrenando fuerte.
- ¿En que parte
enfocas tu preparación?
- Tuve que trabajar mucho desde lo mental cuando sucedieron los accidentes de Luciano (Pizzi) y Nicolás (Secrestat). Decidí no salir más a la ruta por diferentes motivos, por la lucha que lleva adelante el papá de Nicolás y porque me parece una falta de respeto a la memoria de ellos. Respeto a quienes salen a la ruta, pero no lo apruebo. La primera vez que fui al velódromo no me gustó, la pasé mal, pero eso no me superó y lo tuve que trabajar. Hoy en día las cosas son diferentes, la cabeza te ayuda mucho y es muy lindo lo que te genera esto.
-
Agradecimientos...
- Le tengo que agradecer el apoyo incondicional a mi familia, a mi esposa Cecilia Giorda que también corre y es la que entiende todo el sacrificio que uno hace. Al grupo de entrenamiento que tenemos, que está compuesto por gente sana y que entiende que el lema fundamental es la seguridad y después la calidad. También agradecer a mi entrenador Juan Pablo Pereyra y a todos los que nos ayudan de una u otra manera y nos alientan a seguir.
