Sportivo, el aguafiestas
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El "verde" igualó 0 a 0 con Estudiantes de Río Cuarto en un estadio repleto por la despedida de Pablo Aimar. El 2 a 1 de la ida le permite seguir en carrera y en la próxima fase jugará frente a Unión de Sunchales.
El escenario era un estadio repleto, una ciudad volcada a la cancha para rendirle homenaje a uno de sus ídolos. El protagonista, Pablo Aimar, el héroe del pago que llegaba para despedirse con todos los honores. El libreto incluía un gol del dueño de casa que le permitiera que la fiesta fuera completa para seguir en carrera en la Copa Argentina.
Pero siempre hay un villano que tiene otros planes, y anoche en Río Cuarto ese fue Federico Cosentino. El arquero de Sportivo fue la figura y le dio al "verde" la clasificación a la siguiente fase al atajar un penal y salvar varias veces la caída de su valla.
El "verde" igualó 0 a 0 en el sur de nuestra provincia y por el 2 a 1 que consiguió el último viernes en el Boero avanzó a la próxima etapa, donde enfrentará a Unión de Sunchales.
El conjunto de Ariel Giaccone no fue un simple partenaire en el encuentro disputado en Río Cuarto, sino que mostró actitud, personalidad e inteligencia, sobre todo para enfriar el partido cuando el dueño de casa ya jugaba con un hombre menos por la expulsión de Alan Vester.
Pero la clave de la clasificación para Sportivo estuvo en las manos de Cosentino, que además del penal se atajó todo cuando el "celeste" buscaba el gol salvador.
Pasa el temblor
El marco imponente que presentó el estadio, la gran cantidad de medios de prensa de todo el país y la sorpresiva presencia de Marcelo Bielsa en las tribunas le daban al partido una tónica muy especial.
Y fue el dueño de casa quien aprovechó todo el "circo" para entrar mejor parado al partido. No fue el equipo especulador que se vio el viernes en nuetra ciudad, sino que empezó a atacar desde el primer minuto.
Aimar, hermano de Pablo, ejecutó un tiro libre cuando corrían 7 minutos que se cerró por el segundo palo y Cosentino la sacó con el puñó. Poco después fue el propio ex River quien la bajó de pecho, se acomodó y sacó un derechazo que el arquero "verde" tapó con eficacia.
A Sportivo le costaba salir del asedio pero nunca se desesperó. Paulatinamente fue ganando terreno, nuevamente con Muller como manija del equipo. El sanfrancisqueño, a los 12', probó de lejos pero su zurdazo se fue apenas desviado.
Una jugada polémica se dio a los 18' cuando tras un córner Julián Fernández la envió a la red, pero el gol fue anulado por posición adelantada de Gaspar Triverio, que pareció desviarla sobre la línea.
A esa altura, el partido ya era parejo. Consentino volvió a lucirse al taparle un disparo a Cabrera y Muller avisó nuevamente con un tiro libre que pasó cerca.
Cerca del final, Sportivo tuvo fortuna con una jugada en la que el palo le negó el gol a Estudiantes. Y del otro lado, Muller buscó definir con un toque suave pero Benavídez se la sacó sobre la línea.
Resiste y festeja
Apenas 5 minutos duró en cancha Pablo Aimar en el complemento. Antes de pedir el cambio, no pudo con Consentino, que seguía luciéndose en cada intervención.
Pero la más destacada sucedió a los 16. El árbitro cobró un penal a Sepúlveda y Reynoso se hizo cargo de la falta. El rosarino le adivinó la atención y luego Barbero completó la salvada para Sportivo.
Fue un golpe muy duro de digerir para el dueño de casa. Aumentaron los nervios y Sportivo sintió que podía aprovechar la situación. Aguantó la pelota, la hizo circular, ya no fue tan vertical como suele ser y en el roce, sacó rédito por la expulsión de Vester por doble amonestación.
Entonces, gradualmente, se vinieron a la cancha Francia, Aróstegui y Mazzola y así el "verde" puso el partido en el frízer. La desesperación mutó en resignación de la gente de Estudiantes porque veía que la fiesta no era completa.
Poco le importó a Sportivo, que con una actuación de un equipo con personalidad, selló la clasificación a la siguiente fase de la Copa Argentina luego de dejar atrás a un rival difícil y en un momento muy especial.
