Sin respuestas de los jugadores, Sportivo sigue sin encontrar el rumbo
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La “Verde” fue goleada 4-0 por Douglas Haig y cerró su participación en el Nonagonal con una sola victoria en ocho partidos. Ahora deberá afrontar la Reválida, mientras crecen las dudas sobre el rendimiento del equipo y la respuesta de los jugadores dentro de la cancha.
Este último domingo, Sportivo Belgrano perdió 4-0 con Douglas Haig de Pergamino, en el marco de la anteúltima fecha del Nonagonal del Torneo Federal A. En realidad, para la “Verde” fue la última presentación de esta instancia, ya que quedará libre en la próxima jornada.
Esta segunda parte del campeonato fue, definitivamente, para el olvido. Una sola victoria en ocho presentaciones —el 2-0 sobre Bartolomé Mitre en San Francisco—, cinco derrotas y dos empates. Números que hablan por sí solos y que muestran una realidad difícil de disimular.
Está claro que todavía no se puede hacer un balance definitivo porque el campeonato no terminó. Pero, para Sportivo, la sensación es que una parte importante de la temporada ya está llegando a su fin. Y si bien no está peleando por la permanencia ni por evitar un descenso, ahora deberá afrontar la Reválida para intentar buscar el segundo ascenso, un objetivo que hoy parece lejano, no solamente por la posición deportiva, sino también por las sensaciones que transmite el equipo.
El problema es uno solo: futbolístico.
En lo que va del año pasaron tres entrenadores y un director deportivo, en un armado que, a priori, ilusionaba por los nombres y las trayectorias que lo conformaban. Sergio Maza, Cristian Álvarez y ahora el experimentado Marcelo Vázquez, que tiene tres ascensos en su espalda, además del trabajo de un director deportivo que también llegó con expectativas.
El actual entrenador de la “Verde” dejó más que claro en conferencia de prensa que el equipo fue ampliamente superado por su rival y que sus futbolistas hicieron prácticamente todo lo contrario a lo trabajado durante la semana. Una declaración que también dejó en evidencia su malestar por la falta de respuesta de los jugadores dentro del terreno de juego.
Y no fue el único enojado.
Los pocos hinchas que estuvieron en barrio Alberione también hicieron sentir su bronca. Y esto no deja de ser llamativo. Históricamente, cuando Sportivo atravesó malos momentos, los simpatizantes muchas veces apuntaron sus críticas contra la comisión directiva. Esta vez, en cambio, la mayor parte del reclamo recayó directamente sobre los futbolistas.
“Sáquense esa camiseta”, “No saben en el club que juegan”, “La camiseta de Sportivo se transpira” y una interminable lista de insultos que, por respeto, no corresponde reproducir.
Ahora aparecen muchas incógnitas de cara a lo que viene.
La única certeza es que el fútbol es de los futbolistas.
Una de las principales incógnitas será cómo hacer para que la gente vuelva a la cancha y, sobre todo, vuelva a creer en Sportivo. Pero antes de pensar en eso, en la inmediatez, el equipo deberá responder. Tendrá que cerrar la temporada 2026 con otra imagen, porque todavía queda una competencia por jugar y porque Sportivo no puede permitirse terminar el año de esta manera.
Por su parte, la Comisión Directiva deberá comenzar a pensar en la temporada 2027. Será momento de analizar quiénes estuvieron a la altura, quiénes deben continuar y quiénes, por rendimiento, deberán tomar otro rumbo.
Porque cuando los resultados no aparecen, cuando el equipo no responde y cuando hasta los propios hinchas empiezan a perder la paciencia, las explicaciones dejan de alcanzar.
Ahora, Sportivo necesita respuestas.
