“Sin dudas se viene una ola de desalojos”
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Gastón Funes, representante de Inquilinos San Francisco, expresó la preocupación de cientos de familias sanfrancisqueñas ante los desmedidos aumentos en los precios de los alquileres. El fin del congelamiento y de la prohibición de desalojos y la nueva reglamentación generan un coctel explosivo para quienes nos tienen techo propio.
Con la voz entrecortada, mezcla de bronca e impotencia, Gastón Funes -cara visible del grupo Inquilinos San Francisco- aseguró que en nuestra ciudad se avecina una "ola de desalojo", cuando el 31 de marzo finalice la prórroga del Gobierno Nacional al congelamiento de los precios de alquileres y la prohibición de los mismos. Además, consideró que la nueva reglamentación que establece que todos los contatos deben ser registrados ante la Afip y que no podrán aumentarse por un año también perjudica a los locatarios, que ya están lidiando con aumentos exorbitantes en los precios.
En los últimos días la preocupación creció entre los inquilinos, a nivel nacional y también en nuestra ciudad. Es que el contexto generó que propietarios e inmobiliarias establezcan subas que en algunos casos -como en el de Funes mismo- llegan al 150%. La imposibilidad para una familia trabajadora de afrontar semejantes costos, la incertidumbre por los posibles desalojo y la cuestión de fondo que pasa por una falta de política habitacional, ponen a los más débiles de la cadena en una situación más vulnerable aún.
Una ley que no favorece
Funes consideró que la nueva reglamentación que establece que los alquileres no podrán aumentarse hasta cumplido el primer año de contrato y que solo lo harán de acuerdo a un índice que publicará el Bcra termina perjudicando al inquilino. ¿Por qué? Porque las inmobiliarias ante esta situación se "atajan" y establecen precios muy elevados.
"Lamentablemente, para la mayoría de los inquilinos esta nueva ley nos terminó afectando negativamente. Resulta que los propietarios o las inmobiliarias, al no poder aumentar más de una vez al año -y esta suba está sujeta al aumento de salarios y variación de la inflación- tienen incertidumbre. No saben cuánto te van a poder aumentar de acá a un año y te dan un aumento de entrada que es exorbitante y por eso nos encontramos con estos casos", explicó Funes.
"Hubo aumentos del 50% y en algunos casos de mucho más", agregó.
También aclaró que esta situación no se da solo en los nuevos contratos: "Para los contratos vigentes debería correr la ley vieja, pero las inmobiliarias se aprovechan de la situación y están aplicando los aumentos ahora. Hay muchos casos de personas que tienen que renovar contratos y se encuentran con que les piden locuras. Se hace muy difícil hoy poder alquilar una vivienda".
"Un trabajador que tiene un recibo de 40 o 50 mil pesos y que tenga que pagar 30.000 de alquiler... ¿cómo hace para vivir?", se preguntó.
"Yo pasé de pagar 10.000 a pagar 25.000. Un 150% de aumento".
Además explicó que la obligación de registrar los contratos de la nueva ley también terminará afectando a los locatarios: "Los propietarios van a recibir un impuesto por parte de la Afip y seguramente lo van a trasladar a nosotros los inquilinos. O sea que siempre el eslabón más débil de esta cadena del mercado inmobiliario terminamos siendo siempre nosotros".
Unos cuantos a merced de unos pocos
Para Funes y para la mayoría de los inquilinos de nuestra ciudad, su lucha es una especie de David versus Goliat. Consideran que el mercado inmobiliario está regido por unas pocas personas propietarias de la gran mayoría de las casas disponibles en San Francisco y que por ende cuentan con un poder que los pone en clara desventaja.
"Se ha formado una especie de monopolio. Son 4 o 5 personajes de la ciudad que poseen la mayoría de las propiedades. Si bien hay inmobiliarias que las administran, ellos manejan el mercado de los alquileres y mucho no nos queda a nosotros por hacer. Lamentablemente terminamos aceptando las condiciones que ellos te ponen y resignarte a que tenés que pagar una locura para poder vivir dignamente", se lamentó.
Otro problema que surge de esta puja despareja es a la hora de reclamar por las condiciones de las viviendas: "Hay casas que están en muy mal estado y los propietarios no se quieren hacen cargo de los arreglos. El otro día me llamó una abuela para decirme que su propietaria no le quería reconocer los arreglos que había que hacerle a su departamento. Le llovía adentro, y el agua terminó afectándole los muebles. Imaginate una nona de casi 80 años durmiendo hace semanas en una reposera porque el agua que le entraba a la habitación le había arruinado todos los muebles".
El problema de fondo
Dentro de esta coyuntura, aparece siempre la misma problemática: el déficit habitacional que viene de décadas. Los inquilinos aceptan resignados que hasta que no surjan políticas claras al respecto, seguirán sufriendo a la hora de cada renovación.
"Mi opinión y la de la mayoría de los inquilinos que yo estoy representando acá en la ciudad pensamos que no necesitamos leyes nuevas de alquileres. Necesitamos que los que nos representan hagan planes de viviendas. Que cada trabajador pueda acceder a su vivienda propia y que el Gobierno nos ayude con créditos. Acá en la ciudad ¿hace cuánto no se hace un plan de viviendas? El complejo del Procrear en barrio La Milka está hace años estacionado y no lo entregan. Por más que sigan haciendo leyes, las deroguen, las vuelvan para atrás o las acomoden, siempre el perjudicado va a terminar siendo el inquilino", expresó Funes.
Una situación "muy triste"
El coordinador de Inquilinos San Francisco consideró que el panorama para el sector es desolador: "Es muy triste y cada vez hay más consultas. Mucha gente en los últimos días se mostró muy preocupada porque se le termina la prórroga que el Gobierno Nacional había establecido en cuanto a aumentos y desalojos. Termina el 31 de marzo y hay mucha gente que quedó endeudada y sabe que va a ser desalojada. Es una situación de mucha tristeza y que genera mucha impotencia porque no hay nadie que nos pueda dar una solución. Quienes deberían hacerlo, terminan mirando para otro lado".
"Se viene sin dudas una ola de desalojos. Lo sé porque me encontré con muchas consultas de gente que la querían desalojar aun cuando estaba prohibido por la prórroga. Ese decreto nos avalaba, pero se termina el 31 de marzo. Mucha gente sabe que va a ser desalojada", expresó.
Finalmente contó que siempre convocaron -sin suerte- al diálogo a diferentes sectores: "Siempre convocamos a la clase dirigente, al intendente, los concejales, a las inmobiliarias mismas. Porque esto no se trata de una guerra entre propietarios e inquilinos. Se trata de una situación que afecta a un montón de familias. Creo que tenemos derechos, así como también tenemos obligaciones. Lo que cada uno quiere es poder vivir dignamente, pero tenemos mucha incertidumbre y de la gente que nos está representando nadie vino a dar la cara. Solamente el Bocha Romero se acercó, pero mucho tampoco tiene para hacer. Presentó un proyecto para armar una oficina para la atención del inquilino. Nosotros no queremos hacer política partidaria, lo que queremos es vivir dignamente".
El grupo
Inquilinos San Francisco cuenta con una página de Facebook donde cientos de
familias comparten su experiencia y expresan sus dudas. Surgió
cuando Gastón Funes vivió meses de incertidumbre al no encontrar vivienda
debido a los altos precios y los requisitos prácticamente incumplibles. Allí
surgió la idea de recurrir a las redes sociales y hoy es el lugar de referencia
para quienes se encuentran en una situación similar. En Facebook
figuran como "Inquilinos San Francisco - Cba" y el número de contacto de funes
es: 3564 666755.Cómo
contactarse
