Baby Fútbol
Siempre vuelven para el Nacional
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Sus presencias aportaron al rico historial del tradicional certamen y es por eso que la familia del baby fútbol los recuerda en cada edición.
Mientras se aproxima la disputa de una nueva edición, demás está decir que el Nacional es el acontecimiento de mayor relevancia que moviliza a San Francisco durante el mes de enero, una cita impostergable marcada por el fútbol y la amistad para que los chicos vivan una experiencia irrepetible e inolvidable.
Torneo que excede lo deportivo y se transforma en un hecho social de magnitud, donde la amistad y la solidaridad
Este torneo que se apresta a cumplir sus cuarenta y ocho años de edad se convierte siempre en el campo propicio para que los pequeños de diferentes latitudes y también los mayores que llegan acompañándolos, puedan compartir y convivir por varios días en un verdadero encuentro de amigos con sus pares anfitriones.
Los niños, como sucede cada año, disfrutarán a pleno en las casas de familia donde por una semana se convertirán en “hijos adoptivos” recibiendo contención y cariño, creándose un lazo afectivo que generalmente perdura en el tiempo.
Pero también están ellos, los responsables de cada club foráneo quienes componen este mundo mágico del nacional. Estarán los que llegarán por primera vez para descubrir la organización y calidez de la dirigencia sanfrancisqueña, pero también hubo otros que a través de los años llegaron afianzando lazos fraternos y a los que se recuerda con nostalgia.
Una larga lista de nombres que supieron apuntalar la rica historia del certamen como Carlos Graciano, Juan De Nigris, Hugo “Chirola” Borda, Ricardo Escalada, Darío Rodríguez, Daniel Calciano, Miguel Monasterio, Daniel Mercado, Eduardo “Lalo” Lucero, entre otros.
Es por eso que en cada edición se torna inevitable evocar a esos hombres que con su presencia supieron honrar el sentimiento de la amistad, por aquello de llegar a nuestra ciudad a encontrarse con amigos, un ritual que repitieron por varias ediciones.
Sin dudas forman parte de la familia del baby fútbol que nos olvida, es más, los sigue recibiendo con los brazos abiertos en cada delegación visitante, en cada reunión futbolera en el albergue de la Liga. Es que por su entrañable recuerdo, siempre están volviendo para el Nacional.
