“Si de noche hay mucho ruido, no me puedo quejar porque fue idea mía”, afirma el arquitecto del anfiteatro de Villa María
"Quiero que Villa María sea la ciudad más moderna del país", asegura Aldo Invernizzi quien sigue aportando ideas para el crecimiento de la ciudad sede del "festival de festivales".
Aldo Invernizzi tiene 83 años y es el único sobreviviente de aquel grupo de visionarios que hace 50 años soñaron con tener un anfiteatro en Villa María y que hoy se convirtió en uno de los espacios festivaleros más reconocidos del país y América Latina.
En entrevista con LA VOZ DE SAN JUSTO y AM 1050, el arquitecto que diseñó "el coloso de cemento" contó los secretos que forjaron al anfiteatro municipal centenario y expresó sus deseos de seguir viendo crecer a su ciudad en materia urbanística, para lo cual sigue aportando sus conocimientos profesionales.
"¡Cuántos años pasaron y cuántas historias!", expresó el arquitecto que desde hace 12 años vive frente al Anfiteatro "Hernán Figueroa Reyes".
Aldo recuerda que el terreno donde se construyó el anfi "era un basural y de a poco y a pulmón lo fuimos recuperando hasta alcanzar lo que fue las primera estructura, junto a otros ´tres locos´- como llama él a sus compañeros pioneros del proyecto-".
A los 32 años, Aldo soñaba con una construcción que le diera a Villa María la oportunidad de ser una de las ciudades turísticas por excelencia. "Todo este terreno donde hoy está el anfiteatro era un basural y mi amor por el río me dio ganas de hacer un anfiteatro que lo rodeara. Le llevé el proyecto al intendente de por aquel entonces, Isidro Fernández Nuñez, y le dije: `Te lo regalo pero tratá de hacerlo` y él me contestó,: ' Vos estás loco`", cuenta entre risas.
Junto a un grupo de hombres representantes de la ciudad conformaron una comisión con el objetivo de tener un lugar para que el turismo creciera en Villa María. "Queríamos darle vida a la ciudad y se nos ocurrió hacer un festival, en un momento donde tenía pleno auge el Festival Nacional de Folclore de Cosquín. Como no teníamos un lugar, pensamos en llevar adelante el proyecto del anfiteatro", explicó.
Asimismo, Aldo recuerda los obstáculos que debieron atravesar hasta alcanzar su objetivo. "El terreno sobre el que se erige el anfi era propiedad de los Bomberos Voluntarios de la ciudad con los que hicimos un trueque: ellos se quedaron con el quincho y nosotros con el resto del terreno".
"Para construir el anfiteatro no había dinero", dijo. "Se hizo al fiado, con la colaboración de todos porque la municipalidad nos dijo que no había plata. El primer año nos dio pérdida y las saldamos con plata de nuestro bolsillo".
Los desafíos de los primeros tiempos son los que más recuerda el arquitecto. "No teníamos las luces ni el equipo de sonido que queríamos tener, la lluvia también nos hizo pasar malos momentos", recordando que los primeros festivales fueron en enero, acomodándose a la agenda de eventos de la provincia.
"El gran problema era para cuantas personas se construiría. Lo hicimos para tres mil personas; las sillas las pedimos prestadas a los clubes y otras las alquilamos. Ese era un lío porque la gente se movía", relata.
"Ya en el segundo año, lo solucionamos porque hicimos moldes de yeso y plástico que rellenamos con cemento. Esto nos permitía fabricar 60 butacas por día".
En cuanto a los artistas de ese primer festival de peñas, Aldo reconoce que "gracias a la ayuda de los ya fallecidos Aldo Baravalle y Tito Suárez, la música y los espectáculos fueron un éxito desde el primer día".
A sus 83 años sigue aportando ideas
Pasados 50 años y con el mismo espíritu festivalero, el reconocido arquitecto villamarense expresa que "veo el Anfiteatro y me llena de alegría, sabiendo que aquella primera idea hoy se trasformó en uno de los ejes culturales y del turismo en Villa María. Y si de noche hay mucho ruido, no me puedo quejar porque es culpa mía", bromeó el referente local.
En pleno festejo de los 50º aniversario del Festival Internacional de Peñas de Villa María, don Invernizzi le hizo entrega al actual intendente municipal Martín Gill un proyecto de urbanismo para Villa Mraría. "Quiero que la ciudad sea la más moderna del país", aseguró.
Sin descanso, el anfiteatro que este hombre alguna vez soñó para que Villa María tenga visitas de vecinos de todo el país, cumplió medio siglo y se convirtió en el lugar de la música de los locales y de un país entero.

