Entrevista
Sebastián Porta: “La defensa nos trajo hasta acá”
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El entrenador del conjunto “santo” analizó el recorrido del equipo durante los playoffs, destacó el crecimiento colectivo del plantel y habló del enorme desafío que representará enfrentar a Lanús en la final por el ascenso.
San Isidro vuelve a estar ahí. Otra vez a las puertas de la Liga Nacional. Otra vez con la ilusión de pelear por el ascenso y con una ciudad entera acompañando un momento que empieza a sentirse especial.
El clima alrededor del equipo cambió hace rato. El “Antonio Manno” explotó durante toda la serie frente a La Unión de Colón y la expectativa crece partido tras partido. Lo siente la gente y también lo siente Sebastián Porta, el entrenador que volvió a conducir al equipo a una final de Liga Argentina. “Estamos muy felices de volver a estar en este lugar”, resumió el DT.
La frase aparece casi naturalmente durante la charla y refleja bastante bien el momento que atraviesa San Isidro. Porque más allá del resultado deportivo, el equipo logró reconstruirse después del golpe que significó la final perdida de la temporada pasada y encontró nuevamente una identidad clara para pelear arriba.
“El balance es casi excelencia”, aseguró Porta. “Estamos cumpliendo con los objetivos que nos habíamos planteado al inicio de temporada”.
El entrenador reconoce que el recorrido no fue sencillo. La temporada tuvo momentos de gran nivel, otros más irregulares y también dificultades para sostener continuidad durante tantos meses de competencia. “Fue una temporada larga, con muchos partidos por momentos y después con demasiados parates. Nos costó encontrar regularidad”, explicó.
Sin embargo, aun en esos momentos donde el funcionamiento no terminaba de aparecer del todo, San Isidro siempre se mantuvo entre los equipos protagonistas de la Conferencia Norte. “Siempre estuvimos peleando arriba. Nos quedó esa espina de no poder asegurar antes una mejor posición, pero sabíamos que en playoffs todo podía cambiar”, sostuvo.
Y justamente ahí apareció la mejor versión del equipo. “Fuimos de menor a mayor”, afirmó Porta. “Creo que en playoffs encontramos una identidad mucho más clara”.
El DT considera que el crecimiento colectivo terminó siendo una de las grandes claves de este presente y remarca especialmente la evolución mental y grupal que tuvo el equipo desde el inicio de la temporada. “La figura tiene que ser el equipo”, dijo varias veces durante la entrevista.
Y esa idea parece atravesar completamente a este San Isidro. Un equipo donde el protagonismo cambia según el partido, donde distintos jugadores aparecieron en momentos importantes y donde el funcionamiento colectivo terminó estando por encima de cualquier individualidad.
“Siempre hablamos de que no tenemos titulares ni suplentes. Lo importante es que todos aporten y estén preparados para aparecer cuando les toque”, explicó.
Durante los playoffs eso quedó reflejado claramente. Jugadores que tal vez habían tenido menos protagonismo durante la fase regular terminaron siendo decisivos en momentos muy importantes de las distintas series.
“La felicidad de los compañeros cuando a uno le toca ser protagonista habla muy bien del grupo”, destacó el entrenador.
Pero además del aspecto humano, Porta también reconoce que el equipo encontró una identidad muy marcada dentro de la cancha. Y ahí aparece uno de los conceptos más fuertes de toda la charla. “La defensa nos trajo hasta acá”, afirmó.
La frase resume bastante bien lo que fue San Isidro durante la postemporada. Después de haber sido uno de los equipos más ofensivos de la fase regular, el “Santo” se transformó en playoffs en un conjunto mucho más intenso, agresivo y sólido atrás.
“Encontramos una solidaridad defensiva muy importante. Y cuando uno está bien defensivamente, el ataque se hace mucho más fácil”, explicó.
La serie frente a La Unión terminó siendo el ejemplo más claro de eso. San Isidro logró controlar gran parte de los partidos desde la intensidad defensiva y terminó imponiendo un ritmo incómodo para uno de los equipos con más poder ofensivo de la categoría. “Con La Unión hicimos una serie terrible. No los dejamos jugar cómodos”, reconoció Porta.
Esa evolución defensiva también permitió que el equipo creciera desde la confianza. Porque a medida que San Isidro fue sintiéndose más sólido atrás, también empezó a jugar con mayor tranquilidad adelante. “A scores más bajos tenemos más posibilidades de ganar”, analizó el DT.
Ahora llegará el desafío más complejo de todos. Lanús. El gran candidato de muchos. Un equipo con experiencia, jerarquía individual y muchísimo poder ofensivo. “Lanús tiene de todo”, resumió Porta.
El entrenador elogió especialmente a los extranjeros del conjunto bonaerense y también el peso de varios jugadores experimentados que saben jugar esta clase de series. “Después de una temporada larga y de tres llaves de playoffs ya no hay azar. Hay merecimiento. Y claramente nos vamos a enfrentar a un gran rival”, sostuvo.
Incluso reveló que ya venía analizando en detalle los partidos del “Granate” para buscar la manera de jugarle de igual a igual en la final. “Tenemos que tratar de contrarrestar todas las variantes ofensivas que tienen”, explicó.
Sin embargo, más allá del respeto lógico por el rival, Porta transmite tranquilidad. San Isidro sabe perfectamente qué clase de equipo es y cómo llegó hasta este lugar. “Nosotros sabemos quiénes somos y cómo tenemos que jugar”, aseguró.
Mientras tanto, la ciudad vuelve a ilusionarse. El “Antonio Manno” estará repleto, el entusiasmo alrededor del equipo crece cada día más y el básquet vuelve a convertirse en uno de los grandes temas de conversación en San Francisco. “Ya se siente algo distinto”, reconoció Porta.
Y probablemente tenga razón. Porque después de tantos meses de trabajo, de tantos partidos y de una temporada larguísima, San Isidro vuelve a quedar frente a una oportunidad enorme. “Yo creo que ya es momento”, dijo el entrenador. “La ciudad necesita estar en Liga Nacional”.
Hoy llega la serie más importante del año. El sueño del ascenso.
Y San Isidro, otra vez, preparado para intentarlo.
