Se viene el pitazo final
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Osvaldo Albarracín, el sanfrancisqueño de gran trayectoria en el arbitraje, dejará la actividad a fin de año.
Se sabe que en el fútbol los árbitros no son los buenos de la película, tampoco cuentan con el aliento del público. La mayoría termina concentrando la antipatía de los hinchas y unos pocos gozan del respeto y reconocimiento de la tribuna. En ese selecto y minúsculo grupo se lo podría ubicar.
Con 26 años en la actividad, disfruta de sus últimos partidos, es que el retiro de la competencia profesional está a la vuelta de la esquina. Igualmente mirando su "reloj de la vida" le agregó tiempo adicional a su vasta trayectoria, esa que exhibe como el mayor lauro haber dirigido a nivel nacional.
Osvaldo Roberto Albarracín (47), quien pertenece a la Asociación Civil de Arbitros San Francisco (Acaf), en un interesante diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, hizo un somero repaso de su carrera en el referato, mientras ya palpita la hora de guardar en algún cajón las tarjetas rojas y amarillas. Es que inexorablemente se viene el pitazo final.
-¿Ya empezaste a pensar en el retiro?
-Creo que es el momento de dejar de hacer esto que es lo que más me gusta. Si fuera por dirigir, jugaría hasta los cien años pero el tiempo hace que uno piense en otras cosas. Es momento de estar más con la familia y con mi nieto (Dylan).
Voy a extrañar estar en los campos de juego pero es una decisión ya tomada en conjunto con mi esposa (Miryam). El retiro va a ser a fin de este año. Siempre dirigí con honestidad y sabiendo que hacia mi trabajo con ganas y placer.
-¿Cuántos años hace que estás en el arbitraje?
-Hace 26 años que empecé esta hermosa carrera, debuté dirigiendo La Milka frente a La Florida en cancha del primero, fue un partido de la zona Centro de la Liga Regional.
Di todo lo que tenía en el arbitraje y estoy tranquilo con mi trabajo en 26 años que no es poco.
-¿Qué te llevo a elegir esta profesión?
-Me decidí a ser árbitro primero por necesidad ya que tenía poco trabajo pero después de empezar a dirigir ya no quise dejar.
-¿Dirigir en el Nacional B fue lo mejor que te pasó en tu carrera?
-Soy árbitro nacional desde el año 2000 y en el Nacional B dirigí cuatro años debutando en un partido que jugaron San Martín de Mendoza y Unión de Santa Fe.
Y sí, fueron años donde viajé mucho, conocí otras canchas y sumé una rica experiencia.
-¿Intentaron sobornarte?
-Una vez un equipo de Argentino A me ofreció dinero para que les diera una mano y le dije que para ganar había que hacer goles.
-¿Alguna vez la pasaste mal en una cancha?
-La pasamos mal en un partido por un ascenso al Argentino A en Las Parejas, perdió el local y no les gustó. Tuvimos que salir con la policía una hora después del partido.
-¿Crees que los jugadores te respetan por tu enorme físico o por tu forma de actuar?
-Creo que me respetan porque siempre trato de ser parejo para ambos equipos, nunca traté de favorecer a ninguno y eso lo demuestran la cantidad de finales que dirigí.
-¿Quedaste satisfecho con lo realizado o quedó alguna cuenta pendiente?
-El Nacional B fue muy lindo, otro nivel, pero me hubiera gustado dirigir en la primera de AFA.
-¿Sos un agradecido de esta profesión?
-Sin dudas. El arbitraje me dio muchas alegrías como dirigir jugadores importantes en su tiempo como "El loco" Marzo, Darío Cabrol, Carlitos Tevez cuando era juvenil, Balvorín que jugaba en Vélez.
Claro que por este trabajo me perdí cumpleaños de mis hijos, festividades de la madre y el padre, pero si tuviera que volver a empezar elegiría esta profesión sin dudarlo.
-¿Qué mensaje le darías a tus colegas más jóvenes?
-Que al arbitraje lo hagan por vocación, sean constantes en el entrenamiento, que se capaciten ya que es una linda profesión.
-¿Algo para agregar?
-Le doy gracias a los clubes de la Liga Regional porque durante todos estos años me apoyaron con su confianza permitiéndome dirigir finales en todas las zonas y los clásicos.
A mis padres (Rosa y Virgilio) y hermanos (Silvia y Pablo) que me apoyaron en esta carrera deportiva.
También recuerdo a un dirigente que nos apoyó siempre para que nuestra asociación dirija en la Liga como fue Hugo Marchetti, quien nos mostró que la palabra vale. Agradecer sobre todo a mi amigo Enrique Saavedra el cual empezó en nuestra agrupación y nos marcó el camino.
