Se terminó el sueño: Argentina perdió la final y España levantó la Copa del Mundo
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La Selección perdió 1-0 en la final del Mundial 2026. Tras más de 100 minutos de resistencia, con un Dibu Martínez brillante, el equipo de Lionel Scaloni no pudo defender el título, aunque cerró uno de los ciclos más exitosos de la historia del fútbol argentino.
Por Ignacio Omedes | enviado especial desde la Copa del Mundo 2026.
El sueño del bicampeonato terminó en el MetLife Stadium. La Selección Argentina cayó 1-0 ante España en el tiempo suplementario y no pudo defender la corona conseguida en Qatar 2022. En una final que la encontró sufriendo como pocas veces durante el ciclo de Lionel Scaloni, la “Albiceleste” resistió más de 100 minutos gracias a una actuación extraordinaria del “Dibu” Martínez, pero terminó cediendo ante un equipo español que fue superior durante gran parte del encuentro.
Desde el inicio, España salió decidida a imponer condiciones y avasalló a una Argentina que se mostró imprecisa en la salida desde el fondo. La primera situación clara fue para el conjunto europeo: una gran combinación dejó a Lamine Yamal mano a mano con el “Dibu” Martínez, quien respondió con una notable atajada para mantener el cero.
Con el correr de los minutos, Rodri se adueñó de la mitad de la cancha y comenzó a manejar los tiempos del partido, complicando el funcionamiento argentino. A eso se sumó el desequilibrio constante de Lamine Yamal, que volvió a exigir al arquero argentino en más de una oportunidad.
La “Albiceleste” sufría y necesitaba la pausa de hidratación para que Scaloni pudiera reordenar a sus dirigidos. Sin embargo, poco cambió después de ese momento. España continuó dominando la posesión y la Argentina seguía sin encontrar precisión para generar juego, dependiendo de las intervenciones del “Dibu”. Cerca de los 40 minutos, el arquero volvió a aparecer para contener un remate de Mikel Oyarzabal.
Sobre el cierre del primer tiempo, Marc Cucurella estuvo cerca de abrir el marcador con un disparo que pasó apenas desviado del palo izquierdo. Para colmo, Lisandro Martínez debió abandonar el campo por una lesión muscular. Pese al dominio español, el descanso llegó con el marcador igualado 0 a 0.
Para el complemento, Scaloni mandó a Leandro Paredes a la cancha con la intención de recuperar el control de la pelota y darle mayor claridad a la salida. La Argentina logró adelantarse unos metros, aunque España seguía siendo protagonista y manejaba el desarrollo del partido.
El conjunto de Luis de la Fuente continuó atacando por las bandas y volvió a generar peligro. Nicolás Otamendi y Gonzalo Montiel salvaron dos situaciones muy claras, mientras que Emiliano Martínez seguía siendo la gran figura argentina, sosteniendo un empate que parecía cada vez más difícil.
A los 71 minutos llegó otro golpe: Cristian Romero dejó la cancha por lesión y Scaloni tuvo que reemplazar a sus dos centrales titulares durante la final. En ese momento, la Argentina resistía como podía ante una España que dominaba el trámite.
El tiempo avanzaba y el equipo español pasaba por arriba a la Selección, algo que prácticamente nunca había sucedido durante el ciclo Scaloni. Encima, Enzo Fernández recibió la segunda tarjeta amarilla y fue expulsado a falta de un minuto para el final del tiempo reglamentario. La Argentina se quedó con diez jugadores, pero logró llevar la definición al alargue.
En el suplementario, España siguió buscando por todos los caminos. Tras un centro de Lamine Yamal, Nico Williams conectó de cabeza y volvió a aparecer el “Dibu” Martínez. A los seis minutos del primer tiempo extra, el árbitro anuló un gol del delantero español por una falta previa sobre el arquero argentino. La ilusión seguía viva.
Sin embargo, en el inicio del segundo tiempo suplementario llegó el golpe definitivo. Ferran Torres aprovechó un rebote dentro del área y marcó el 1-0 que terminó sentenciando la final.
Así terminó una etapa que ya quedó grabada para siempre en la historia del fútbol argentino. Como sucedió con la Selección campeona de México 1986, que cuatro años después volvió a jugar una final del mundo en Italia 1990, este equipo también alcanzó nuevamente el partido decisivo. Pero el legado de esta generación va mucho más allá de una derrota: la Selección de Lionel Scaloni ganó la Copa América, la Finalissima y la Copa del Mundo, y devolvió a la Argentina a lo más alto del fútbol mundial.
En el MetLife no pudo defender la corona, pero se despidió de la manera que la identificó durante todos estos años: compitiendo hasta el final, golpeada por las lesiones, con un hombre menos y dejando todo dentro de la cancha. Esta Selección murió de pie, con lo último que tenía.
