Se jubiló pero atiende “ad honorem” en el hospital de su pueblo
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Con la vocación intacta y la convicción de que nunca se deja de ser médico a pesar de que llegue la jubilación, el doctor Roberto Octavio Pedrotti decidió después de jubilarse en marzo de este año, volver a Devoto, el pueblo que lo vio nacer y dedicarle todo su conocimiento y experiencia "ad honorem" a los pacientes del Hospital Municipal de esta localidad donde no cuentan con un profesional de la especialidad.
Pedrotti nació y se crió en Devoto
donde se formó en la Escuela Fiscal Sarmiento y en el Instituto de
enseñanza "José María Paz" que se fundó el año en que
comenzó el secundario, hasta entonces los chicos que seguían el
secundario tenían que viajar a San Francisco todos los días lo que
representaba un sacrificio y un problema.
Siguiendo los pasos de su padre Octavio Pedrotti, -también médico pero rural-, se formó en medicina en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba y se capacitó en la capital cordobesa y Buenos Aires.
Fue el primer gastroenterólogo de San Francisco, llegó en 1974 y trabajó en la Clínica de Especialidades Enrique J. Carrá (h) y en el Hospital "J. B. Iturraspe", llevando adelante una importante carrera.
"Espero colaborar con mi pueblo, eso me da placer. Creo que uno sigue siendo médico hasta el final a pesar de estar retirado, interesándose por la medicina y lo que pasa mientras pueda hacerlo", aseguró el doctor Pedrotti a LA VOZ DE SAN JUSTO al referirse a las razones de su decisión de colaborar con tan importante atención en el Hospital de Devoto.
Agregó: "Hace un tiempo se me ocurrió que podía aportar más a mi pueblo. Ofrecí llevar los equipos de endoscopía que ya no se usan en la clínica, son fribroscopios que están en buen estado para hacer endoscopías. Voy a atender en el hospital dos veces por mes porque no hay gastroenterólogo y por supuesto es ad honorem".
"Esto para mí tiene un significado mucho más grande que es emocional y afectivo porque voy a terminar mi carrera profesional, siendo ya jubilado, atendiendo en el Hospital Municipal -remarcó-. Aunque no dejo de ser médico ni gastroenterólogo por que eso es para toda la vida".
"Devoto ya no es el mismo, mucha gente ya no está, cambiaron muchas cosas, ha progresado muchísimo Devoto. El Hospital es muy lindo, está bien cuidado y la atención es buena, me siento cómodo".
"El hospital no tiene gastroenterólogo y con la atención se puede evitar que la gente tenga que viajar a otras ciudades para la consulta. En el Hospital de Devoto atiendo consultas gastroenterológicas y haremos endoscopías, obviamente cuando haya problemas de cierta envergadura me conectaré con el Hospital Iturraspe para resolverlas".
Una carrera prolífica
La medicina es un pilar importante en la vida de Pedrotti quien comentó que comenzó a estudiar en 1963 la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba y se recibió en 1970.
"Tuve que interrumpir mi carrera durante un año por el servicio militar. Me acuerdo que en el sorteo me tocó la marina y tenía dos años de servicio pero tuve que hacer el curso de piloto civil de aviones para poder pasar a la Fuerza Aérea y hacer un solo año de servicio militar", recordó el médico.
Comentó: "Cuando me recibí hice un año de clínica médica en el Hospital Córdoba, después fui a Buenos Aires al Hospital bonorino Udaondo, donde hice mi residencia durante tres años. Después rendí mi especialidad de gastroenterología en 1977, son treinta años de especialidad".
"Antes de ir a Buenos Aires y cuando recién me recibí reemplacé a mi padre Octavio Humberto Pedrotti que era médico rural y después cuando falleció viajé un tiempo para atender el consultorio, ahí retorné a Devoto y ahora lo hago de nuevo después de la jubilación", añadió.
Testigo de los avances
En todos estos años, vió evolucionar la medicina y la prevención. "Cuando ingresé al hospital iturraspe prácticamente no había endoscopía, se usaba la endoscopía rígida, recién comenzaban a usarse los primeros equipos de endoscopía, después todo fue evolucionando ahora hay videoendoscopía, evolucionó el diagnóstico por imágenes, cuando estuve en Buenos Aires no había ecografías, ni tomografías ni resonancias, viví todo ese cambio durante mi carrera", afirmó Pedrotti.
Agregó que en aquellos años "era más difícil diagnosticar pero era más atrayente porque uno necesitaba pensar y saber mucho más medicina".
"La gastroenterología tiene muchas cosas interesantes y creo que el futuro es como el de toda la medicina teniendo en cuenta la prolongación de la expectativa de vida en los últimos 50 años, hoy la esperanza de vida en la Argentina es de 77 años aproximadamente. La medicina y sobre todo la prevención han progresado muchísimo, si bien depende de la accesibilidad que tenga", finalizó diciendo Pedrotti.
