Se cumplen 33 años de un insólito accidente donde un caniche provocó la muerte de tres personas
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La noticia recorrió las páginas de los diarios más renombrados del mundo, en un acontecimiento que todavía sorprende y tuvo lugar en Buenos Aires cuando corría 1988.
Lo que comenzó como una mañana tranquila en el barrio porteño de Caballito, terminó en tragedia. La caída de un perro desde un piso 12 desencadenó, directa o indirectamente, la muerte de tres vecinos que nada tenían que ver entre sí.
Tres décadas atrás, en la esquina de la avenida Rivadavia y la calle Morelos, Cachy, el caniche de una familia de apellido Montoya, estaba jugando en el balcón del departamento de sus dueños, cuando de pronto, sin saber cómo, atravesó un hueco de la baranda y cayó al vacío. Con tanta mala suerte, que debajo suyo estaba Marta Espina, de 75 años.
La mujer caminaba por la intersección con su bolsa de compras, se detuvo a observar la vidriera de una conocida casa de alfombras de apellido armenio, cuando el destino quiso que la mascota le cayera encima. Por el impacto del animal sobre su cabeza, Marta falleció en el acto. Cachy también perdió la vida en la caída.
La crónica continúa: Edith Solá, de 46 años, al ver la escena cruzó apurada la avenida Rivadavia, con tanta mala suerte que fue arrollada por el colectivo 15 de la línea 55, que circulaba por el lugar.
Y como si dos muertes fueran poco, la mañana se llevó a una persona más.
