“Schiaretti es funcional a Macri y ese es nuestro límite”
Federico Alessandri quiere disputarle la gobernación al oficialismo dentro del Frente de Todos. El intendente de Embalse propone una nueva construcción política para sacar a la provincia de lo que considera un ostracismo perjudicial para sus habitantes.
El tablero electoral de la provincia de Córdoba comienza a tomar forma y uno de los primeros en mover sus piezas fue el intendente de Embalse de Río Tercero, Federico Alessandri, quien ya comenzó a caminar ciudades y comunas para impulsar su candidatura a gobernador.
Se trata de una figura joven en la escena política cordobesa, vinculada al gobierno nacional y que busca ser el elegido del Frente de Todos para ir a la disputa contra el oficialismo y Juntos por el Cambio, movimientos que considera que son funcionales a las políticas macristas.
Durante la semana llegó a San Francisco para participar de un plenario departamental y fue recibido por el referente local del kirchnerismo, el concejal Andrés Romero.
Con 43 años y una experiencia como funcionario a nivel nacional (trabajó en el Ministerio de Desarrollo Social), Alessandri no escatima en críticas hacia el gobernador Schiaretti por su cercanía con Macri, mala palabra para el frente que representa.
De familia muy vinculada al peronismo cordobés e reivindicador de la figura de José Manuel de la Sota, el intendente embalseño rompió filas con el oficialismo provincial y ahora se presenta como una nueva alternativa. Formó el Frente Peronista Cordobés y no se encolumna explícitamente dentro de ningún "ismo" del Fdt, ni el albertismo, massismo o cristinismo.
Sabe que probablemente tendrá a algún rival interno antes de llegar a ser candidato, pero celebra que eso sea una posibilidad: "Eso le dará músculo a nuestra construcción, que se basa en la militancia y las ganas de volver a acerca la política a la gente, algo que este gobierno provincial dejó de hacer hace muchos años".
Alessandri visitó LA VOZ DE SAN JUSTO y abordó una gran variedad de temas.
- ¿Qué te impulsa a meterte en la pelea por la gobernación de una provincia que le es tan adversa al Frente de Todos hace años?
Fundamentalmente, nosotros somos justicialistas. El espacio al cual representamos es el Frente Peronista Cordobés y somos parte del Frente de Todos. Tomamos la decisión de esta construcción política, de caminar la provincia, de vincularnos con los y las dirigentes territoriales y también con los sectores del trabajo, de la producción y de la educación, porque entendemos a nuestro espacio donde el límite es Macri, por las políticas que él representa. En ese sentido creemos que el Gobierno provincial es funcional a esos intereses que para nosotros son un límite.
Por eso nosotros nos proponemos caminar la provincia con un compromiso militante fundamentalmente de construcción política. En ese sentido, creo que el último constructor de un esquema político en Córdoba fue José Manuel De la Sota.
Uno podía tener sus diferencias, pero De la Sota fue quien más apuntó a la construcción, al vínculo. Todo es que construyó y que le sirvió para soportar cada derrota y luego cuando ganó le permitió transformar la provincia, de eso nada queda.
Estamos convencidos de que este espacio que proponemos construir va a generar un punto de inflexión en este año electoral.
- ¿Cómo se hace para aspirar a competir en un territorio que vota al oficialismo provincialmente y al macrismo a nivel nacional?
Es que nosotros no pensamos la política en términos electorales, la pensamos en término de construcción. Hoy la crisis de representatividad que tienen los partidos cualquier lugar tiene que ver con la falta de dirigentes comprometidos, con coherencias y convicciones. Hoy pareciera que los políticos solo piensan cómo manotear un cargo. Nosotros estamos viendo cómo damos calidad de vida a los y las cordobesas. Se trata de poner la política del lado de la gente.
Hace mucho que los cordobeses nos cruzamos para pelearnos, ya no nos cruzamos para abrazarnos y para ver cómo podemos hacer mejor las cosas. Y lo que representa el gobierno de Schiaretti, y que es funcional al esquema de Macri, hace que hoy nos encontremos con una provincia donde no hay diálogo con los dirigentes territoriales, hay un sistema educativo saturado, sin innovación, un esquema sanitario que hace que a los municipios y comunas no ya no les alcance para sostener la atención primaria: se inaugura una nueva maternidad pero hay 50 hospitales que les llueve adentro.
Después, ante la falta de políticas idóneas, hay un sistema de seguridad que colapsó. Más allá de falta de recursos humanos, tecnológicos y de infraestructura, los problemas son porque no hay políticas. Vemos un sistema agotado, que además de ser funcional a Macri, hoy no está brindando la posibilidad de mejorar la calidad de vida de los cordobeses.
- ¿Qué diganóstico hacés de la provincia?
Vemos una provincia que se desequilibró. Un ejemplo claro es que con la mediatización vomitiva de las acciones del gobierno y del manejo potente de las redes sociales se rompió el vínculo con los dirigentes territoriales y además se creó una Córdoba injusta.
En el norte y en el oeste prácticamente no hay una infraestructura de agua. La sequía agrava la situación de las cuencas hídricas, además de que esta provincia no cuidó los recursos naturales, pero tampoco hubo un desarrollo de infraestructura acorde al crecimiento.
Después vemos que hay una propaganda oficial de que cerraron dos veces la circunvalación. Cualquier obra pública vale, sirve, es importantísima. Pero por un lado hay un norte cordobés que no tiene agua cuando en la capital se cerró dos veces una circunvalación.
Yo creo que se pueden hacer las dos cosas. Córdoba necesita la fuerza a partir de una rediscusión de un modelo industrial que vuelva a potenciar nuestras capacidades. A pesar de que somos potencia en el esquema federal, por la toda la inversión que tenemos, las condiciones del campo, la capacidad de nuestras universidades, somos de las provincias que más desocupación y pobreza tiene. Esto, que está invisibilizado por la propaganda oficial, hay que volver a discutirlo desde el justicialismo.
- Desde el oficialismo hablan de un "modelo cordobés" que proponen exportar a la Nación...
Es un modelo que le sirve a Schiaretti y a Macri. Nosotros no tenemos nada que ver con eso. Nuestro límite es Macri y sus políticas. Esta aventura nacional de Schiaretti tiene que ver con un acuerdo que tiene con Macri, para ver si con una tercera vía le sacan puntos al peronismo para darle más chances a Juntos por el Cambio. No lo veo desde otra manera.
No entiendo cuál es el modelo cordobés. Es un modelo que hace una crítica exagerada de cualquier medida del gobierno nacional, hasta cuando lo beneficia. Este gobierno nacional le dio a cada ciudad y cada comuna obras estratégicas como nunca ningún otro gobierno les dio. La ciudad capital está por inaugurar 4 hospitales modulares nuevos en las áreas más populosas nuevas con inversión netamente de este gobierno nacional. La solución de la Planta de Bajo grande para que todo el Río Primero y su cuenca no contaminen deliberadamente como lo hacían es una inversión del gobierno nacional.
Lo mismo con la infraestructura vial, los programas sociales y de incentivo a la industria. Los lleva adelante el gobierno nacional en Córdoba. Hay una actuación exagerada con las políticas del gobierno nacional cuando al gobierno de Macri no le dijo nada.
- El gobierno nacional aun no pudo brindarle respuestas a la gente sobre su mayor preocupación, que es el deterioro del poder adquisitivo...
Hay una macroeconomía que se acomodó, incluso con parámetros mejores de los previos a la pandemia. Pero sabemos que sin duda lo que tenemos que recuperar es que rinda el salario de los trabajadores, esa es la deuda. No solo es la inflación, hay un montón de otros índices que hay que mejorar para que el salario rinda. Este gobierno nacional está apuntando todas sus políticas a eso, a no perder la potencia del trabajo que se va generando.
Yo no quiero hacer futurología, pero creo que los sectores productivos en quien más confianza tienen y quieren que haya un gobierno del Frente de Todos a partir de diciembre.
Entonces las energías están puestas en favorecer a los trabajadores. Las medidas que se toman, aun con la espada de Damocles que tenemos encima con el FMI, una sequía que nos golpea mucho, son tendientes a mejorar el salario. Todo el foco está puesto en eso.
- ¿A quién preferís como candidato a presidente por el FdT?
Creo que tanto nuestro presidente, como Sergio Massa, como la vicepresidenta Cristina Fernández son los referentes principales de este frente. Ellos van a tener la capacidad de decidirlo y de proponer a los mejores candidatos para este desafío electoral.
El presidente ya lo manifestó, dijo que tiene legitimidad para ser candidato, pero que si hay otro mejor va a apoyar. Todo el Frente está pensando lo mismo. Sí no me parece bueno que estemos ventilando tanto los trapitos al sol cuando los problemas de los argentinos hoy pasan la situación de los trabajadores. En eso no debemos perder tiempo. Hay que concentrar la energía en ese déficit.
- Si aparece otro nombre dentro del kirchnerismo cordobés para proponerse como candidato a gobernador ¿habrá internas?
Eso nos daría músculo a nuestro espacio, nos haría competitivos. Estoy convencido que en ese caso vamos a tener la capacidad de resolverlo para que nuestro frente pueda seducir a una gran porción de la masa de votantes.
Nosotros estamos convencidos que más allá de la performance electoral que podamos tener, de pisos o techos, lo nuestro es una nueva construcción. Desde mi sentido de pertenencia al movimiento justicialista, no solo quiero construir un frente amplio sino darle fuerza al justicialismo de Córdoba que hace tiempo la perdió. Después si el esquema electoral nos da esa base o menos o más, dependerá de qué propuesta vamos a llevar caminando la provincia.
- Da la impresión de que el Frente de Todos debe dar una ardua batalla cultural porque en esta provincia todo "lo K" no tiene una imagen muy positiva...
Un factor ordenador clave para no perder esa batalla, que nosotros la vamos a dar desde la política. En el sentido de caminar, estar cerca de la gente, saber cómo piensa, cómo siente. Hoy la política es enviar mensajes enlatados a través de los medios, que sin duda perforan el conciente y el inconciente colectivo social. Pero en mi convicción si hay algo que es transformador como herramienta es la política. Hay que caminar y escuchar. Vamos a poder revertir esta batalla militando y estando cerca de la gente. Los titulares de los medios dicen una cosa pero cuando hablas con la gente lo que te dicen es otra cosa. La gran esperanza es a través de la militancia ganar esa batalla cultura para darle tranquilidad a la gente y a las próximas generaciones.
