Satisfacción y expectativa por el cupo laboral trans
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Araceli Acosta, referente del Centro Trans de nuestra ciudad, consideró que el proyecto de ley que recibió el respaldo de Diputados el último viernes es una gran oportunidad para cambiar miles de vidas al incorporar al mercado laboral formal a personas que hasta el momento quedaban al margen.
El último
viernes, Diputados aprobó y envió al Senado el proyecto de ley que garantiza un
cupo laboral para personas trans y travestis, algo que fue muy celebrado por
diferentes fuerzas políticas y sociales en todo el país. La iniciativa propone
que el Estado, en todos sus poderes, destine al menos 1% de sus puestos de
trabajo para integrantes de esos colectivos y dispone de una serie de
incentivos para privados que sigan el ejemplo.
En nuestra ciudad, la representante del Centro Trans San Francisco -Araceli Acosta- se mostró ilusionada por la posibilidad que este nuevo marco legal abre de cambiar vidas para un colectivo históricamente excluido del mercado legal.
Para Acosta, esta ley "es de suma importancia porque la obtención de un empleo formal cambia nuestras realidades. El acceso al trabajo, a un sueldo fijo, a un ingreso estable todos los meses, los aportes jubilatorios, la obra social, son todos aspectos muy importantes a los cuales era muy difíciles acceder con nuestro único empleo que tuvimos a lo largo de la historia: la prostitución".
"Además de esos beneficios básicos que te da el empleo formal, creo que te dignifica como persona. Te da posibilidades y herramientas para crecer social y personalmente. Todo esto era de suma urgencia para nuestra comunidad", agregó.
Una vez que se reglamente la ley, todos los poderes del Estado deberán cumplirla y habrá que ver qué sucede a nivel provincial y local: "Eso va a ser una lucha que vamos a tener que seguir dando como comunidad. Ha pasado en muchos ámbitos como lo fue con la ley de inclusión de personas con discapacidad, con síndrome de Down. No se cumplió en muchos lugares. Una vez que está hecha la ley hay que estar ahí, insistiendo para que se cumpla", indicó la referente del Centro Trans local.

Araceli considera que si bien habrá una gran repercusión para poder acceder a los puestos de trabajo que se abran para las personas trans, hay todavía un buen porcentaje de compañeras que no logran salir de la marginalidad y la clandestinidad.
"No todas las personas trans están en búsqueda de cambiar sus realidades porque aún siguen sumergidas en ese pensamiento que ha hecho creer que lo único que teníamos para poder subsistir era la prostitución", aseguró.
Y agregó: "Quienes hemos podido entender que eso no es así, que este era un derecho que nos faltaba y que había que conquistar para poder salir adelante, estamos ahí y vamos a velar por que se cumpla la ley, a nivel local sobre todo".
Sobre lo que pueda suceder en el Estado municipal, consideró que "se va a tener que amoldar a la ley, pero creo que va a costar. Si hubiera sido el interés político de nuestros gobernantes actuales ya hubiéramos tenido un acercamiento nosotras como organización. Venimos militando desde 2018 en busca de lo que dice la ley: que el Estado debe ejemplificar y garantizar el trabajo formal ya que es la única forma de que la comunidad tras sea nuevamente insertada en el mercado porque el privado no te contrata por prejuicio, porque estamos educados en que el trans solo sirve para el trabajo sexual y que no puede estar por ejemplo en atención al público".
Las ganas de cambiar vidas
Acosta está convencida de que la aprobación de la ley será una gran oportunidad para muchas personas que estaban esperando este momento de dar un cambio rotundo en sus vidas. "Hay muchas compañeras que están con ganas de cambiar sus realidades, que es lo que la ley permite. Una vez que una pueda acceder, eso va a incentivar a las otras a seguir ese camino cuando vean que la ley le dio a una compañera estabilidad económica, que es algo muy importante para cualquier ser humano", aseguró.
"Dentro del colectivo, todas están a la espera de poder entrar en el registro", agregó.
Araceli es más cauta por lo que pueda pasar en la actividad privada: "El sector privado, sobre todo en la ciudad, todavía no está dirigido por la nueva generación que es la que tiene un poco más abierta la mente y que ven a las cuestiones de género como algo que no impide el desarrollo y la inserción en diferentes espacios".
"Yo no pierdo las esperanzas de que el Estado comience dando el ejemplo y los privados después puedan aprovechar el incentivo", indicó.
En ese sentido agregó: "Tengo compañeras que son muy capaces en diferentes actividades y podrían estar en diferentes puestos de trabajos y demostrar que la elección sexual y la identidad de género no condicionan para llevar adelante una tarea laboral como cualquier persona, o quizás hasta mejor".

Un paso importante de cara al futuro
Si bien los primeros beneficios de la ley podrán verse en el corto plano, es considerada un gran primer paso para comenzar a cambiar un paradigma de nuestra sociedad.
Así lo ve Acosta, que asegura que "va a ser algo evolutivo: cuando se comience a ver que el Estado y los privados se adaptan a la norma va a comenzar a ser algo más habitual. Qué bueno que sería ver cómo ayudando a una persona del colectivo, dándole trabajo, cambian rotundamente sus vidas".
Araceli fue una pionera en la ciudad ya que hace más de un año fue contratada por el Colegio de Profesionales de Seguridad Social de la Provincia de Córdoba. Sobre lo que para ella significó ese hito comenta: "Estoy sumamente feliz con la seguridad y estabilidad económica, pero sobre todo por la dignidad que te da un trabajo. Yo hoy puedo ir a ejercer una labor que demuestro que soy capaz de cumplirla. Tengo mi sueldo, mis aportes, mi obra social como cualquier ciudadano. Es algo que no había sucedido nunca. Las estadísticas indican que más del 90% ejerció la prostitución y el 80% jamás accedió a una entrevista de trabajo".
Para la militante local "lo bueno sería entender al otro como persona, como ser humano, más allá de su elección de género. Comprender que dar un empleo es ayudar a cambiar la realidad de alguien que no es que la está pasando mal ahora por no tener trabajo sino que siempre la pasó mal porque siempre fue excluido".
"Mucha gente se murió creyendo eso", lamentó
Otro aspecto que comenzará a cambiar con esta ley, según esperan en la comunidad, tiene que ver con la persecución policial: "Recuperamos la Democracia pero dentro de nuestro colectivo éramos perseguidas, encarceladas y sometidas a todos los abusos de poder imaginables ejercidos por las fuerzas policiales, hasta incluso la muerte en muchos casos".
Acosta dice que tanto años de lucha "nos han fortalecido, porque lo que pasó el viernes es fruto de la lucha de muchas compañeras que ya no están pero que creyeron que era posible cambiarlo todo como dice Lohana Berkins".
