Santa Rosa llegaría sin tormenta pero con descenso de temperatura
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A finales de agosto se suele esperar la presencia del popular fenómeno que este año no traería marcadas precipitaciones para nuestra región.
Cada año a fines de agosto, se espera la llegada de la tormenta de Santa Rosa, la cual es un fuerte temporal que suele ocurrir en los últimos días de este mes y que le anteceden días de calor inusuales para el invierno.
Si bien se aguarda que se haga presente todos los 30 de agosto, es común que pueda adelantarse cinco días o posponerse la misma cantidad de jornadas a lo previsto.
¿Qué se espera para San Francisco? De acuerdo a lo que establecen los pronósticos meteorológicos, todo parece indicar que, para esta zona de la provincia de Córdoba, al menos en esta fecha, la tormenta de Santa Rosa "pasará de largo" ya que no se esperan marcadas precipitaciones, aunque desde el Servicio Meteorológico Nacional se atreven a indicar una baja en la temperatura ambiente que se registraría sobre fines del corriente mes.
Según explicó a LA VOZ DE SAN JUSTO el jefe de la Estación Climatológica de la UTN, Roberto Bohn, "para este año no se ve nada que tenga que ver con la tormenta de Santa Rosa" al menos para esa fecha en particular.
Tras recordar que la llamada tormenta de Santa Rosa "es casi un mito" que "no tiene que ver con condiciones meteorológicas concretas", Bohn recordó que "todo surgió por una creencia popular que se fue extendiendo con el tiempo por una tradición".
Lo cierto entonces que, de acuerdo a lo señalado por el meteorólogo local, "todo va a seguir como hasta ahora", con condiciones de sequía, buen tiempo, alta presión y bajo porcentaje de humedad ambiente. "No hay cambios previstos para los próximos días", dijo para luego señalar que "no se ven indicios de futuras precipitaciones en lo inmediato".
Pese a que agosto no ha terminado, Bohn no descartó que se puedan dar jornadas de baja temperatura en lo que resta del mes. "No hay que dar por ido al frío ya que hemos tenido heladas en octubre".
Sostuvo que "no es raro" que haya incertidumbre en cuanto al momento en que finalmente pueda llegar la tormenta de Santa Rosa ya que "como dice el dicho popular, puede llegar seis meses antes o seis meses después".
"Meteorológicamente es una época de cambios. Por allí hay veces en que coincide una tormenta con la fecha cercana pero no tiene nada de exactitud que esto deba ocurrir todos los años", indicó.
No siempre llueve para Santa Rosa
Los expertos en meteorología, en su mayoría, coinciden que en el Hemisferio Sur, la Tormenta de Santa Rosa se manifiesta como una de las primeras en la recta final del invierno y los inicios de la primavera.
El fenómeno, que se espera que sea más fuerte que los demás, se hace presente el 30 de agosto unas 16 veces cada 142 años en la Argentina.
Debido que en invierno se necesitan algunas condiciones especiales para que haya precipitaciones de gran intensidad, como ciertas condiciones atmosféricas y energéticas, la posibilidad de contar con lluvias para la fecha señalada, oscila entre el 50 y 60 por ciento de probabilidades.
¿Cómo nació el mito?
Cuenta la leyenda que la Tormenta de Santa Rosa tiene su origen en los poderes religiosos de Isabel Flores de Oliva, una mística cristiana dominica canonizada por el papa Clemente X en el año 1671, la primera en obtener el reconocimiento canónico de la Iglesia católica.
Santa Rosa de Lima (de nombre secular Isabel Flores de Oliva), llevó adelante una plegaria junto a un gran número de fieles católicos por el posible desembarco de piratas de Holanda en la ciudad peruana de Lima en 1615.
Cuando los piratas holandeses estaban por desembarcar en Lima, una violenta tormenta se hizo presente en la costa de la ciudad e impidió que las embarcaciones y los piratas que estaban por hacer pie en tierra, tuvieran que desistir de sus intenciones y tuvieron que regresar a mar abierto para que sus naves fueran destruidas por las lluvias.
Por este fenómeno, la ciudad de Lima quedó a salvo y el "milagro" le fue atribuido a Santa Rosa de Lima. Es por eso que es común leer o escuchar que, ante una situación casi imposible de resolver, se evoca a la "tormenta perfecta".
Los "poderes" de la religiosa Isabel Flores de Oliva se hicieron muy populares y en muchos lados comenzaron a normalizar la expresión del poder de Santa Rosa, tal cual la comenzaron a llamar.
En la Argentina adoptaron también la leyenda como propia y cada vez que se ruega por lluvias, se implora por Santa Rosa.
