Vóley
San Isidro sacó el alma, lo dio vuelta y forzó el tercer partido
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En una noche inolvidable en La Plata, el equipo de nuestra ciudad venció 3-2 a Gimnasia, le cortó una racha de 14 triunfos al local y estiró la semifinal a un juego decisivo.
San Isidro protagonizó una verdadera batalla en el Polideportivo Víctor Nethol y se quedó con un triunfazo que vale una vida. Fue 3-2 (20-25, 25-18, 25-21, 23-25 y 5-15) en un partido cambiante, intenso y cargado de emoción, que terminó con festejo visitante y la serie igualada.
El arranque no fue sencillo. Gimnasia impuso condiciones en el primer set, aprovechando algunas imprecisiones en la recepción visitante y mostrándose más firme en los momentos clave para llevárselo 25-20. Pero lejos de caerse, San Isidro reaccionó con carácter.
A partir del segundo parcial, el equipo “santo” mostró su mejor versión. Ajustó la recepción, mejoró la distribución y comenzó a lastimar con mayor claridad. Así, dominó con autoridad el set (25-18) y trasladó ese impulso al tercero, donde volvió a imponerse 25-21, ya con un funcionamiento más sólido y confiado.
Cuando parecía que podía cerrarlo en cuatro, el local reaccionó. Gimnasia empujó, sostuvo su juego en los momentos calientes y logró estirar la definición con un ajustado 25-23, llevando todo al tie-break.
El inicio del quinto set tuvo un momento que pudo haber cambiado todo. Cuando el marcador estaba 2-1, Sofía Baldo (figura del partido con 18 puntos) sufrió una torcedura en su tobillo y debió salir de la cancha asistida, sin poder apoyar con normalidad. El golpe fue fuerte, no solo desde lo físico sino también en lo anímico.
Pero ahí apareció algo más. Lejos de caerse, San Isidro se sostuvo desde lo colectivo. Las jugadoras que ingresaron respondieron, el equipo mantuvo la concentración y, con una enorme muestra de carácter, siguió peleando cada pelota como si nada.
En el cierre, con el corazón en la mano, San Isidro manejó mejor los nervios y terminó cerrando el tie-break 5 a 15, desatando un festejo tan merecido como emocionante.
El triunfo tuvo un valor extra: además de igualar la serie, San Isidro le puso fin a una racha de 14 victorias consecutivas de Gimnasia en la Liga, en un escenario siempre difícil.
Con este resultado, la semifinal se definirá en un tercer partido este miércoles. Pero más allá de lo que venga, el equipo volvió a dejar en claro que está para competir de igual a igual ante cualquiera. Y que incluso en la adversidad, sabe responder con el alma.
