Básquet
San Isidro reaccionó a tiempo, lo dio vuelta y festejó en Santiago
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Tras un arranque adverso y tres cuartos muy parejos, San Isidro mostró carácter en el cierre, tuvo a Julián Eydallín como figura y venció 83 a 76 a Independiente en Santiago del Estero por la Liga Argentina.
San Isidro consiguió una victoria de enorme valor como visitante al imponerse 83 a 76 frente a Independiente, en Santiago del Estero, por la Liga Argentina. El equipo sanfrancisqueño supo sobreponerse a un inicio complicado, sostuvo la paridad durante buena parte del juego y terminó quebrando el partido en el último cuarto, apoyado en una actuación decisiva de Julián Eydallín, líder ofensivo y anímico en el tramo final.
El primer cuarto fue raro y marcó el pulso inicial del partido. Independiente salió decidido, con intensidad alta y efectividad, corriendo la cancha y castigando cada desconcierto defensivo de San Isidro. En ese arranque furioso, el local llegó a sacar una ventaja máxima de 11 puntos, apoyado en la producción de K. Julien, que terminaría el juego como su máximo anotador con 19 puntos.
A San Isidro le costó acomodarse, cometió pérdidas y sufrió el vértigo del local. Sin embargo, cuando el parcial parecía definitivamente cuesta arriba, el equipo reaccionó. Ajustó defensivamente, bajó el ritmo del juego y empezó a encontrar mejores decisiones ofensivas, especialmente a partir de una circulación más limpia y ataques más largos. Esa reacción le permitió cerrar el cuarto abajo solo por tres: 23 a 20, un resultado clave desde lo anímico.
El segundo cuarto confirmó la paridad que había insinuado el cierre del primero. El juego se volvió más físico, con defensas más cerradas y menos espacios para correr. Independiente intentó sostener su dominio desde la intensidad, pero San Isidro respondió con orden y paciencia, encontrando puntos repartidos y sosteniendo la igualdad desde el colectivo.
En ese tramo, la visita comenzó a hacerse fuerte en el rebote y a mejorar sus porcentajes, una tendencia que se sostendría a lo largo del partido. Con aportes equilibrados y sin que ninguno lograra despegarse, se fueron al descanso largo igualados en 38, reflejando fielmente lo que había sido un primer tiempo muy cerrado.
El tercer cuarto mantuvo la misma tónica, aunque Independiente logró sacar una pequeña diferencia en el cierre. El local fue algo más efectivo en momentos puntuales y capitalizó algunos desacoples defensivos para estirar la ventaja. San Isidro siguió compitiendo, pero no logró sostener la eficacia del primer tiempo y permitió que el rival cerrara mejor sus ofensivas.
Con Martínez (15 puntos) y Morera (12) acompañando a Julien, Independiente logró cerrar el parcial 62 a 55, entrando al último cuarto con una ventaja que parecía darle aire, aunque el desarrollo seguía siendo parejo y abierto.
En el último cuarto apareció la figura del partido. Julián Eydallín se cargó el equipo al hombro y fue determinante para cambiar el rumbo del juego. El escolta asumió responsabilidades, atacó con decisión y castigó tanto desde el perímetro como en penetraciones. Cerró la noche con 22 puntos, 9 rebotes y una presencia constante en los momentos calientes.
Con Eydallín como eje, San Isidro fue recortando la diferencia, ajustó su defensa y empezó a inclinar el partido desde la eficacia. El equipo sanfrancisqueño mostró además un alto nivel colectivo: terminó con 45% en dobles (17/37), 39% en triples (11/28) y un sólido 72% en tiros libres (16/22), números que explican el quiebre del partido en el cierre.
El acompañamiento también fue clave. Luciano Ortiz aportó 15 puntos, Manuel Lambrisca sumó 14, y Jerónimo Suñé cerró su planilla con 12, completando un ataque equilibrado que terminó desgastando a Independiente. Además, San Isidro dominó el rebote con 39 capturas, un aspecto fundamental para sostener la remontada.
En los minutos finales, la visita jugó con inteligencia. Defendió duro, cuidó la pelota y fue efectiva desde la línea para cerrar el partido con autoridad. Así, San Isidro selló un triunfo por 83 a 76, trabajado, valioso y celebrado, en una cancha siempre difícil.
Con este triunfo, San Isidro cerró su gira de tres partidos como visitante con un saldo positivo de dos victorias y una derrota, un balance que refuerza la confianza del equipo y confirma su crecimiento competitivo en la Liga Argentina. El conjunto sanfrancisqueño volverá ahora a presentarse ante su gente: el próximo compromiso será este sábado 7, cuando reciba a Sportivo Suardi en el Antonio Manno, desde las 21, en un duelo clave para seguir afirmándose en la temporada.
