Básquet
San Isidro pone en juego la punta ante Comunicaciones
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El equipo santo recibe esta noche a Comunicaciones de Mercedes en el “Antonio Manno” con la misión de sostener su gran presente en casa, defender el liderazgo de la Conferencia Norte y dar otro paso firme antes de una gira exigente por el norte del país.
San Isidro vuelve a salir a la cancha esta noche con una responsabilidad grande y, al mismo tiempo, con un escenario que también lo entusiasma. Juega en su casa, ante su gente, en un momento de la temporada en el que cada partido empieza a pesar un poco más. Del otro lado está Comunicaciones de Mercedes, un rival que necesita sumar para afirmarse en puestos de clasificación, pero enfrente aparece un equipo sanfrancisqueño que llega en un gran momento, que defiende con autoridad su localía y que se sostiene en lo más alto de la Conferencia Norte de la Liga Argentina.
El presente del equipo de Sebastián Porta se explica en números y también en sensaciones. Después de 25 partidos disputados, San Isidro reúne 18 victorias y 7 derrotas, con 43 puntos y una efectividad del 72 por ciento. Esos registros lo ubican en el primer puesto de la Conferencia Norte, por encima de rivales que vienen realizando campañas muy competitivas. El dato no es menor porque, a esta altura del campeonato, mantenerse arriba ya no es solo una referencia estadística: marca una regularidad, habla de una identidad y empieza a perfilar un camino de cara a los cruces que vendrán más adelante.
Claro que esa posición de privilegio no permite relajaciones. Muy cerca aparecen Amancay de La Rioja y Barrio Parque, ambos con 46 puntos, aunque con más partidos jugados. Detrás asoman también Sportivo Suardi con 45, Jujuy Básquet con 43 y otros equipos que no se despegan demasiado. La tabla confirma lo que muestra la competencia desde hace meses: la Conferencia Norte es larga, exigente, pareja y obliga a sostener concentración máxima en cada fecha. San Isidro sabe que una victoria lo fortalece, pero también entiende que una distracción puede achicar diferencias rápidamente.
Por eso el compromiso ante Comunicaciones adquiere un valor especial. No se trata apenas de otro partido de fase regular. Es una oportunidad concreta para seguir defendiendo la cima, para reafirmar la fortaleza como local y para llegar mejor parado a una gira que asoma exigente. En el “Antonio Manno”, San Isidro viene construyendo gran parte de su campaña. Se hace fuerte desde la intensidad defensiva, desde el ritmo que consigue imponer por momentos y desde un conocimiento cada vez más claro de cómo jugar este tipo de partidos.
La sensación que deja el último triunfo ante Barrio Parque empuja todavía más esa confianza. San Isidro supera a uno de los equipos que lo persiguen en la tabla y lo hace mostrando, por tramos largos, una versión convincente. Juega con agresividad, logra pasajes de dominio y en un momento llega a sacar 22 puntos de diferencia ante un rival directo. No es un dato menor. Barrio Parque llega a San Francisco como escolta, con 28 partidos jugados, 18 victorias, 10 derrotas y 46 puntos, y aun así el equipo sanfrancisqueño consigue despegarse con claridad durante varios pasajes del encuentro.
Ese partido sirve como referencia para entender dónde está parado hoy San Isidro. No porque todo haya sido perfecto, sino justamente porque aun con altibajos logra imponerse. Esa es, quizás, una de las señales más valiosas que muestra el equipo en este tramo de la temporada: incluso cuando no sostiene el mismo nivel de juego durante los 40 minutos, encuentra recursos para recuperarse, vuelve a meterse en partido y termina resolviendo a su favor.
Manuel Lambrisca, una de las piezas importantes dentro de la estructura del equipo, pone en palabras esa sensación. Después del triunfo ante Barrio Parque, el alero destaca el presente del conjunto sanfrancisqueño y no esconde conformidad por lo que vienen construyendo en esta serie de partidos en casa. “La verdad que muy bien, estamos por suerte sacando buenos resultados y defendiéndola, que era lo que aspirábamos”, señala. En esa frase resume una de las metas que el plantel se fija para este tramo del calendario: aprovechar la localía, no dejar escapar puntos y fortalecer una campaña que ya lo tiene como líder.
Lambrisca también reconoce que el equipo no se conforma y que todavía tiene cuestiones para ajustar. En su análisis aparece una autocrítica clara sobre las oscilaciones que San Isidro muestra por momentos dentro de un mismo partido. “Sabemos que tenemos cierta intermitencia dentro del mismo juego, pero lo rescatable es que el equipo siempre responde. Se despierta o vuelve al juego y no se nos escapan los partidos”, explica. La observación tiene valor porque no parte del conformismo de quien solo mira el resultado, sino de un jugador que detecta los detalles que todavía pueden mejorarse.
Ese concepto de inestabilidad también describe varios pasajes de la temporada. San Isidro no siempre domina de principio a fin, pero sí consigue sostener una estructura cuando aparecen tramos adversos. Allí la defensa se vuelve sostén y argumento principal. “Tenemos que tratar en esos momentos de mantenernos desde la defensa, que si la pelota no entra, de igual manera tenemos que defender”, remarca Lambrisca. En una frase sencilla se condensa buena parte de la identidad del equipo: cuando el ataque pierde fluidez, el esfuerzo atrás aparece como la herramienta para seguir compitiendo.
Porta construye un equipo que muchas veces encuentra en ese costado del juego su principal garantía. San Isidro no lidera la tabla únicamente por una cuestión de talento ofensivo o por una racha puntual. Se sostiene arriba porque compite con seriedad, porque no se cae con facilidad y porque aun cuando atraviesa baches dentro de los partidos, no pierde del todo su orden. Esa capacidad de reacción es la que le permite atravesar una conferencia durísima sin resignar terreno.
Comunicaciones llega a San Francisco sabiendo que enfrenta a uno de los equipos más firmes de la zona. Su campaña, de todos modos, también muestra que no se trata de un rival menor. El conjunto de Mercedes disputó 25 partidos, ganó 13, perdió 12 y suma 38 puntos, con una efectividad del 52 por ciento. Está noveno en la tabla, la misma línea de puntos que Estudiantes de Tucumán y Villa San Martín, y un punto por debajo de Bochas de Colonia Caroya. No ocupa una posición cómoda, pero tampoco está fuera de pelea. Al contrario: está inmerso en esa franja media donde cada victoria modifica lugares y donde sumar como visitante puede valer muchísimo.
En definitiva, el choque de esta noche reúne varios elementos que lo convierten en una cita importante dentro de la temporada. San Isidro pone en juego la punta, la fortaleza en casa y la chance de llegar con impulso a una gira difícil. Comunicaciones pone en juego su necesidad de seguir sumando en una conferencia donde nadie regala nada. El marco, entonces, está claro: hay puntos pesados en disputa y dos equipos que los necesitan por razones distintas.
San Isidro llega mejor, llega arriba y juega en su casa. Los números lo respaldan. La palabra de Lambrisca también deja ver un plantel consciente del momento que atraviesa, conforme por lo hecho, pero todavía exigente consigo mismo. Ahora le toca demostrarlo otra vez en la cancha. En la recta final de la fase regular, defender la localía empieza a parecerse cada vez más a una obligación de aspirante serio. Y San Isidro, que hasta acá construye una campaña de líder, sabe que esta noche tiene una nueva oportunidad para confirmarlo.
