Básquet
San Isidro jugó a otra cosa y dejó sin respuestas a Rivadavia
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/02/san_isidro_11.jpeg)
El Rojo dominó de principio a fin, llegó a sacar 21 puntos y cerró un sólido 85-62 con intensidad defensiva y juego colectivo.
San Isidro no solo ganó. Dominó. Impuso condiciones desde el salto inicial y construyó una victoria sólida, convincente y sin fisuras al derrotar 85-62 a Rivadavia de Mendoza en el “Antonio Manno”.
El partido empezó a romperse temprano. El 26-12 del primer cuarto marcó una diferencia conceptual más que numérica. El Rojo defendió con intensidad, corrió cuando pudo y, cuando tuvo que jugar estacionado, lo hizo con paciencia y circulación. Ortiz abrió la cancha con su puntería, Hooper castigó en la pintura y el equipo mostró una fluidez que desacomodó a la visita.
En el segundo parcial el trámite se mantuvo bajo control, aunque San Isidro dejó pasar la chance de quebrarlo definitivamente. Algunas pérdidas y decisiones apuradas permitieron que Rivadavia sobreviva y se vaya al descanso 41-30. La sensación era clara: el local jugaba mejor, pero no terminaba de sentenciarlo.
El quiebre definitivo llegó en el tercer cuarto. Allí sí, San Isidro jugó a otra cosa. Intensidad defensiva, ayudas coordinadas y presión sobre el perímetro dejaron sin respuestas a los mendocinos. La visita sufrió cuatro pérdidas por violación de 24 segundos, un dato que grafica la asfixia defensiva. La ventaja llegó a 21 puntos, la máxima de la noche, y el partido quedó prácticamente definido.
En el último cuarto el Rojo administró la diferencia con madurez. No bajó la intensidad, sostuvo la circulación (21 asistencias totales) y mantuvo porcentajes altos: 64% en dobles y 43% en triples. Rivadavia nunca logró una racha que lo metiera en partido. Siempre corrió desde atrás y nunca encontró el timing ni la claridad ofensiva para inquietar.
Christopher Hooper (17), Luciano Ortiz (17) y Jerónimo Suñé (15) lideraron el goleo en un equipo que volvió a mostrar identidad colectiva. San Isidro ganó con autoridad, con carácter y con una idea clara de juego.
Fue un triunfo que trasciende el marcador y consolida una certeza: este San Isidro tiene identidad, convicción y un plan claro dentro de la cancha. Además, el Nido vuelve a hacerse fuerte y mantiene su invicto como local.
El próximo compromiso será nuevamente en casa: el martes 24 recibirá a Hindú, desde las 21, en el “Antonio Manno”.
Síntesis
San Isidro (85): Jerónimo Suñé 15, Nahuel Buchaillot 4, Marcos Saglietti 5, Manuel Lambrisca 4, Lautaro Mare 12, Christopher Hooper 17, Jeremías Diotto 8 y Julián Eydallín 3.
DT: Sebastián Porta.
Rivadavia (62): Simón Hunt-Ramírez 15, Mateo Pérez 2, Francisco Llanos 6, Zondrick Garrett 10, Febo Capponi 11, Tobías Cravero 6, José Tondini 1.
DT: Sebastián Saborido.
Estadio: “Antonio Manno”.
