Vóley
San Isidro barrió en sets corridos a Vélez
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El equipo de San Francisco se impuso con autoridad 3 a 0 ante Vélez en el Superdomo, mostrando solidez colectiva, contundencia en ataque y jerarquía en los momentos decisivos. Fue una actuación madura que ratifica su crecimiento en la Liga Argentina Femenina 2026.
San Isidro volvió a exhibir argumentos sólidos en casa. En el Superdomo, por una nueva fecha de la fase regular, derrotó con claridad a Vélez 3 a 0, con parciales de 25-18, 25-18 y 25-20, en un encuentro que tuvo pasajes de alto nivel y que confirmó el buen momento del conjunto dirigido por Mauro Silvestre.
Desde el comienzo el local tomó el control del juego con una receta simple y efectiva: seguridad en la primera pelota y decisión para atacar cuando aparecía la oportunidad. En un deporte donde la recepción condiciona todo, San Isidro logró sostener un nivel alto y, a partir de ahí, construir con paciencia cada ofensiva. Con la armadora teniendo tiempo para elegir, el equipo encontró variantes, movió el bloqueo rival y lastimó tanto por las bandas como en pelotas rápidas cuando el desarrollo lo pedía.
El primer set fue la mejor síntesis de esa idea. Tras un arranque parejo, San Isidro empezó a despegarse con consistencia. No necesitó rachas largas: le bastó con ganar los puntos clave, sostener el saque sin regalar y ser preciso en la definición. El 8-6 inicial fue una señal; el 16-9 en el tramo medio, una confirmación de dominio. Con defensa sólida y un contraataque efectivo, el local cerró 25-18 sin sobresaltos, transmitiendo esa sensación de equipo que sabe exactamente a qué juega.
En el segundo parcial la historia se repitió, aunque con un Vélez que intentó cambiar el guion. La visita buscó presionar desde el servicio y alargar los rallies para incomodar. Pero San Isidro respondió con orden. Se sostuvo en el control emocional, en la disciplina táctica para elegir bien los ataques y en una primera línea que resolvió con eficacia. Cuando Vélez amagó con meterse, el local contestó con puntos limpios y recuperó margen. Otra vez el cierre fue controlado y el 25-18 reflejó una diferencia que se notó en la seguridad con la que San Isidro transitó el set.
El tercer capítulo fue el más exigente. Vélez elevó su intensidad defensiva y el partido entró en un terreno de mayor desgaste físico. Hubo más intercambios largos, más pelotas defendidas y un tanteador que caminó apretado durante gran parte del parcial. Allí apareció la madurez competitiva del local: ajustar el bloqueo, sostener la concentración y esperar el instante para golpear.
En el cierre, con el marcador ajustado, San Isidro mostró jerarquía y carácter. Defendió pelotas determinantes, resolvió ataques en situaciones de presión y capitalizó cada error rival. Con el Superdomo empujando, encontró la serenidad necesaria para quebrar el equilibrio y cerrar 25-20, completando un 3-0 que no solo suma, sino que deja una señal fuerte desde lo anímico.
En una liga pareja, ganar en sets corridos tiene un peso especial: habla de regularidad, concentración y solidez estructural. San Isidro no tuvo altibajos marcados y, cuando el partido se volvió incómodo en el tercer set, sostuvo su identidad. Esa estabilidad es la que construye campañas protagonistas.
Goleadoras
La gran figura ofensiva fue Sofía Baldo, máxima anotadora del encuentro con 24 puntos, 18 de ellos por ataque y 4 desde el saque, determinante tanto para estirar ventajas como para sostener al equipo en momentos de presión. También se destacó Ayelén Ponsó, que aportó 12 unidades con alta eficacia por las bandas, convirtiéndose en una opción constante en pelotas complejas. Belén Caba sumó 5 puntos y cumplió un rol importante en su rotación, aportando equilibrio y presencia en la red. En el conjunto visitante, la principal referencia fue Julieta Cervini, con 10 puntos.
El triunfo no solo impacta en la tabla: fortalece la confianza del grupo y consolida un funcionamiento colectivo que viene creciendo fecha tras fecha. La contundencia en los dos primeros sets y la madurez para resolver el tercero hablan de un equipo que interpreta los distintos momentos del juego y que sabe cómo cerrar los partidos.
El próximo compromiso será este domingo nuevamente en el Superdomo, cuando San Isidro reciba a Ferro a las 18, con el objetivo de sostener la racha positiva ante su gente y seguir afirmándose como protagonista en la competencia.
