San Francisco tiene al primer grupo de acompañantes contra la violencia de género
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Ellas culminaron la Diplomatura en Formación de Acompañantes Comunitarios Contra la Violencia de Género y en su trabajo final reflexionaron sobre las "Masculinidades" y la necesidad de desarrollar herramientas de abordaje en San Francisco.
Por Ivana Acosta | LVSJ
La violencia de género no solo la toma de conciencia social sino también la formación de agentes que puedan vehiculizar propuestas de políticas públicas y ayuda para erradicar y mejorar la situación que miles de personas atraviesan.
Con este afán un grupo de mujeres de San Francisco terminó la Diplomatura en Formación de Acompañantes Comunitarios Contra la Violencia de Género que se dictó este año a distancia, gratuitamente, a través de la Universidad Provincial de Córdoba.
Gimena Mansilla, Victoria Botta, Julieta Morbidoni, Noelia García y Belén Lencina son algunas de las flamantes diplomadas que viven en la ciudad y cuyo trabajo final acerca de las "Masculinidades" fue compartido a través de las redes sociales del Movimiento Feminista del que también participan.
El grupo aprovechó la oportunidad que por primera vez se dio virtualmente y se sorprendieron con la afluencia de inscriptos e inscriptas que incluso provenían de distintas partes de Latinoamérica, además que destacaron la excelencia académica.
El trayecto académico- pedagógico estaba estructurado en base a temáticas que se abordaban en cada clase, donde resaltan formas de gestionar, intervenir o masculinidades y quedaban alojadas en una plataforma de YouTube para verlas en cualquier momento lo que complementaba el material teórico.
Su rol en la sociedad
A grandes rasgos las entrevistadas explicaron a LA VOZ DE SAN JUSTO que "la o el acompañante es un articulador y gestor territorial sin vinculación estatal directa".
"Quizás debería el Estado vincular a estos agentes que van a ser fundamentales para sensibilizar y gestionar una ayuda o acompañamiento a personas que están en situación de violencia de género. Nosotras estamos formadas y vamos a ejercer como acompañantes, había muchas personas vinculadas a movimientos feministas como acá y eso tracciona también la labor", analizó el grupo.
Acerca de esto hay que resaltar que permite que muchas personas comprometidas con la temática incidan en las comunidades para acercar los recursos y herramientas que el Estado y las organizaciones ofrecen.
No obstante, esa ausencia de vinculación al grupo le sirvió para elegir como presentar su trabajo final del diplomado que fue la propia plataforma digital del Movimiento Feminista de nuestra ciudad.
"Elegimos presentarlo a través de sus redes sociales porque creemos que dentro de las organizaciones que existen es la que más nos habilita a trabajar con este tema. Es el comienzo porque nos quedamos con 'hambre' de seguir expandiendo este tipo de conocimientos", destacaron.
Ideas en el horizonte
El hecho de que haya más agentes capacitados para intervenir y ayudar en situaciones de violencia de género no es suficiente, se necesita articular institucionalmente y ofrecer a las personas herramientas para aprender e interiorizarse del tema.

"Nosotras
estamos formadas y vamos a ejercer como acompañantes, había muchas personas
vinculadas a movimientos feministas como acá y eso tracciona también la labor".
"La intención es vincular y tener participación activa a través de las instituciones. Pensando en las masculinidades por ejemplo debería traerse al Polo Integral de la Mujer como talleres de formación o pensar en un centro de atención como el de Córdoba capital. La intención del proyecto (que ellas abordaron) es sostener ese lazo", subrayaron.
Su participación y aprendizajes otorga legitimidad en el asesoramiento, son una pieza más en el ensamble de recursos humanos aplicables para el abordaje en casos de violencia y que, en este caso, no necesariamente están dentro del Estado.
Idea final
Dentro de las temáticas que se trabajaron surgió la de "Masculinidades", debían además "articularla con otras que hayan visto en la Diplomatura" y ese punto de partida eligieron ellas. Uno de los motivos que actuó como disparador fue el trabajo que se hace en el Centro Integral de Varones contra la violencia que está en la ciudad de Córdoba que trabaja articuladamente con el Polo de la Mujer radicado allí.
En San Francisco no se aplica aun esta modalidad, "no en su mayor esplendor", en ese Centro se trabaja con talleres motivacionales, reflexivos sobre la temática y que son obligatorios en aquellas personas que han estado involucradas en casos judicializados.
"Nosotras apuntamos a esto pensando en cómo afecta la violencia de género. Un disertante dijo que 'si no trabajamos la violencia de género de manera integral lo único que generamos es pasar el problema de una mujer a otra'. El problema no es solo de mujeres, debe intervenir el Estado e involucrarse las masculinidades", se explayaron.

"La violencia deja marcas, no verlas deja femicidios". La frase está plasmada en el "banco rojo" de la Plaza Gral. Paz, símbolo de la lucha contra la violencia de género.
Más allá de la violencia física
El concepto que usaron en su trabajo no solo aplica a los varones sino también "a las masculinidades lesbianas, trans" por eso afirmaron que "las mujeres deben involucrarse en el tema y los varones también, para repensar y reflexionar".
El trabajo fue audiovisual, haciendo hincapié en situaciones de violencia donde son protagonistas los varones, pero no son solo físicas, como sucede con la laboral, psicológica, abuso, entre otras.
En el proceso de elaboración ellas hicieron encuestas digitales que también compartieron en sus perfiles personales, "muchos varones decían que no percibieron situaciones de violencia solo porque entendían que apuntaba a la física y naturalizaban otros tipos".
De acuerdo a lo expresado por el grupo, más de 700 personas participaron en sus encuestas y surgieron situaciones que contaron los participantes como episodios de violencia laboral que predominó.
Varones como protagonistas
Ante la pregunta acerca de cómo son las masculinidades y deberían mejorarse, dijeron que "actualmente son patriarcales y es necesario trabajar en la emocionalidad" y agregaron: "Los mandatos patriarcales son los que limitan este concepto, cuando se reflexiona sobre eso recién se pueden deconstruir las masculinidades y para eso necesitamos su interés. Hay un interés de los hombres en debatir este tema, asistir a un taller para conocer más".
Por eso ellos fueron elegidos como los protagonistas de los videos que reflejan la parte práctica de su trabajo final y consensuaron entre todos, la mejor forma de expresar o incluir cosas que pensaron.

El Polo Integral de la Mujer funciona en Avellaneda 648.
Es una
propuesta donde ellos visibilizan lo que sucede y se interpelan entre sí, de
ese debate también ellas aprendieron. Los objetivos futuros son trabajar en
este tema con el Polo de la Mujer de San Francisco y que esos espacios de
reflexión y autoconocimiento puedan replicarse acá.

