Medio ambiente
San Francisco mide la calidad del aire y los primeros datos son positivos
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/medicion_aire.jpg)
El municipio ya instaló el sensor ambiental frente al Parque Cincuentenario. Las primeras mediciones arrojaron niveles bajos de material particulado. “Tenemos un buen aire”, aseguró el director general de Servicios Públicos, Darío Muratore, pero era necesario contar con datos concretos para fortalecer políticas ambientales vinculadas a la forestación, las bicisendas y la movilidad sustentable en una ciudad que supera los 20.000 vehículos.
San Francisco ya forma parte de la red provincial de monitoreo de calidad del aire impulsada por el Gobierno de Córdoba junto con la ONG Sustentabilidad Sin Fronteras (SSF). El dispositivo entregado a la ciudad fue instalado en la sede de la Secretaría de Servicios Públicos, frente al Parque Cincuentenario, y comenzó a arrojar los primeros resultados sobre las condiciones atmosféricas locales.
La iniciativa busca generar información estratégica para fortalecer las políticas ambientales y aportar datos concretos sobre contaminantes que pueden afectar la salud y el ambiente. En el caso de San Francisco, las primeras mediciones ratifican una percepción que desde hace tiempo existía entre las autoridades municipales.
“Nosotros ya de antemano, por las características de la ciudad, sabíamos que estábamos respirando un aire bueno, pero necesitábamos medirlo”, afirmó el director general de Servicios Públicos, Darío Muratore, en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO.
El funcionario explicó que el principio que guía esta experiencia es simple: “No se puede trabajar sobre lo que se desconoce”. En ese sentido, destacó que contar con datos concretos permitirá evaluar el estado del ambiente y, eventualmente, adoptar medidas específicas.
“En este momento, el sensor nos indica que tenemos un aire bueno con un material particulado de 3 puntos, así que estamos muy bien con el aire que tenemos en este sector de la ciudad”, señaló.
El equipo instalado permite medir material particulado, considerado uno de los contaminantes atmosféricos más relevantes por sus efectos sobre la salud, además de registrar gases como óxidos de nitrógeno, compuestos orgánicos volátiles y dióxido de carbono.
Según explicó Muratore, las partículas finas y gruesas pueden provenir de múltiples fuentes. “Son las que emiten el tráfico vehicular, el uso de combustibles, la quema de las estufas, la combustión industrial, la construcción, los caminos sin pavimentar, el polvo que hay en el aire, cuestiones comunes y naturales que encontramos en el andamiaje de las comunidades”, indicó.
Aunque los primeros registros son positivos, el monitoreo también permitirá identificar posibles diferencias entre distintos sectores urbanos. Por ese motivo, el municipio ya definió una estrategia para trasladar el equipo a otros puntos de la ciudad.
La ubicación actual fue elegida por una combinación de factores. “Teníamos dos lugares para ubicarlo, una zona céntrica o la Secretaría. Decidimos instalarlo acá para hacer una prueba piloto”, agregó.
Además, destacó que el sitio reúne características que lo convierten en un punto interesante para el análisis. “Tenemos mucho tráfico, la entrada y salida de camiones, toda la calle San Lorenzo por donde pasa muchísima gente, pero también tenemos el Parque Cincuentenario y obras en ejecución. Era un buen lugar para hacer una prueba piloto y medirlo acá”.
La intención es realizar mediciones durante seis meses. “Los primeros seis meses lo vamos a tener acá y después lo vamos a pasar a la zona céntrica, seguramente en la Tecnoteca”, adelantó.
Para Muratore, uno de los aspectos más importantes del programa es la posibilidad de tomar decisiones basadas en evidencia. “Cuando uno tiene este tipo de datos puede tomar medidas certeras y puede medir después cuál es la eficiencia de la política que se decidió llevar adelante”, sostuvo.
Como ejemplo, mencionó experiencias desarrolladas en otras ciudades donde los monitoreos permitieron detectar contaminación en espacios verdes provocada por la circulación vehicular y aplicar medidas correctivas.
En cuanto a la situación local, el funcionario remarcó que el monitoreo no surgió por la existencia de un problema ambiental puntual sino por “la necesidad de verificar técnicamente el estado de la calidad del aire”.
“Nosotros estábamos convencidos de que teníamos un buen aire y que no teníamos problemas, pero era una percepción. Hoy lo que tenemos es una certificación de que tenemos un buen aire, entonces debemos cuidarlo”, expresó.
A partir de esos resultados, consideró que la prioridad debe centrarse en la prevención. “No políticas para mitigar, sino políticas para prevenir”, resumió.
Entre las acciones que consideró fundamentales mencionó “la forestación urbana, el cuidado del arbolado, los controles sobre emisiones vehiculares y la promoción de medios de transporte alternativos”.
“Seguir apostando a las bicisendas tiene que ver con mejorar el aire y mejorar el ambiente”, afirmó. Y agregó: “Si hoy tenemos un parque automotor de más de 20.000 vehículos, la ciudad tiene que pensar que la utilización de la bicicleta o de los vehículos eléctricos tiene que ir creciendo y nosotros generar las políticas para que esto suceda”.
Finalmente, destacó que el trabajo ambiental requiere la participación de distintos actores de la comunidad. “Nada de lo que hacemos lo hacemos solos”, aseguró, al tiempo que valoró las forestaciones realizadas junto a instituciones y clubes de la ciudad.
