Sabor agridulce
Marcelo Dalmazzo habló sobre lo sucedido el fin de semana en Rafaela.
"En los entrenamientos el auto se mostró bastante bien, quedé en el puesto 15º, a 1 segundo de la punta pero sin agarrar ninguna succión, por lo cual estábamos tranquilos porque todo funcionaba bien. No trabajamos demasiado, solo algunos detalles para la clasificación, donde nos salieron bien las cosas. Pude marcar el séptimo registro a medio segundo del puntero, estaba todo muy parejo y pude redondear una buena tarea, ya que hacía mucho no estaba entre los de adelante".
"En la primera serie largué tercero y tuve una salida bárbara, llegando a emparejar a los dos primeros y encaramos los tres juntos la primera curva, pero quedé en el medio y entre los dos me apretaron y no me dejaron espacio. Tuvimos un toque, salí perjudicado de esa maniobra porque me retrasé al último lugar. Desde ahí salí a recuperar terreno y logré llegar cuarto en pista, lo cual demostró que el auto estaba rápido y eso me dejó contento. Cuando terminé la serie recibo la noticia de que estaba recargado por el toque de la primera curva y tuve que largar la final desde el puesto 29º".
"En la final por primera vez nos encontramos con mucha temperatura en el circuito y el auto ya no era el mismo. El sábado estuvo fresco y el domingo hizo calor. Quizás tendríamos que haberle hecho algunos retoques, pero pude avanzar algunos puestos y llegar décimo quinto. Contento por el funcionamiento del auto, pero con el sabor agridulce por lo que pasó en la serie, ya que si no existía el toque sentía que podía llegar bien adelante. Ahora a pensar en la fecha que viene en Paraná, en la que voy a correr con Gastón Giordano como piloto invitado y tengo mucha fe en lo que podemos dar".
